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Problemas para conciliar el sueño, menor confianza en los propios logros cuando se comparan con los de los demás, conflictos que pasan del mundo virtual al mundo real, son solo algunas de las maneras en que Facebook y Twitter están modificando nuestro comportamiento.

La manera en que Internet ha impactado en nuestro comportamiento de todos los días todavía esta por estudiarse para comprenderse cabalmente. De momento, sin embargo, numerosos estudios han contribuido a expresar siquiera parcialmente algunos de estos cambios.

Entre estos destaca uno reciente elaborado por la Escuela de Negocios de la Universidad de Salford, en el Reino Unido, según el cual el uso de las redes sociales, específicamente Facebook y Twitter, experimentan un incremento significativo en sus niveles de ansiedad.

Esto se expresa en hechos tan variados como que muchos de los encuestados dijeron sentir menos confianza en sí mismos al comparar sus logros con los de sus amigos en las redes sociales, o que 2 de cada 3 aceptaron tener problemas para dormir inmediatamente después de haber estado en estos sitios; y 1 de cada 4 tuvieron dificultades en sus relaciones sociales como consecuencia de un conflicto sostenido en Internet.

Por otro lado, de los 298 entrevistados por académicos de la mencionada escuela, poco más de la mitad, 53%, dijo que efectivamente su comportamiento había cambiado a causa de las redes sociales, negativamente según el 51%.

En otro aspecto más conocido, el estudio también confirmó la “preocupación o incomodidad” que muchos sienten cuando no pueden conectarse a Facebook o a sus cuentas de correo electrónico.

[Telegraph]

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En una acción unilateral que contraviene la voluntad de la ciudadanía, el gobierno mexicano de Felipe Calderón firma en Japón la iniciativa ACTA, que tras la fachada del combate a la piratería busca censurar el libre tráfico de contenidos en Internet.

La noche de ayer la indignación comenzó a crecer en las redes sociales y otros medios de información por el anuncio dado a conocer de que el Poder Ejecutivo de México, encabezado por Felipe Calderón, decidió por su cuenta firmar la iniciativa ACTA, que tras la fachada del combate a la piratería y la protección de la propiedad intelectual, busca censurar el libre tráfico de contenidos en Internet.

Esto sucedió por medio del embajador de México en Japón, Claude Heller, quien en representación del gobierno federal dio su beneplácito a la medida, contraviniendo la voluntad ciudadana, la del Senado de la República y la de otras instancias federales que en los últimos meses trabajaron conjuntamente para evitar que ACTA entrara en vigor en territorio mexicano. La noticia también sorprende porque apenas esta semana el Parlamento europeo, con una votación arrolladora de 478 contra 39, enterró para siempre el proyecto de ley para toda Europa (curiosamente, el comunicado oficial del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual asegura que la Unión Europea sí aprobó ACTA).

La firma tuvo lugar en Japón porque este país es el depositario del acuerdo, el cual, por otra parte, necesita de la anuencia de seis países para ser aprobado: México es ahora el quinto de estos, junto con Estados Unidos, Australia, Marruecos y el propio Japón.

La reacción, por supuesto, no se ha hecho esperar, y ya se habla incluso de "terrorismo cibernético" y otras acciones de protesta contra esta decisión del gobierno mexicano, que además de afectar la libertad en Internet, también viola la garantía constitucional de presunción de inocencia.

La iniciativa todavía espera la aprobación del Congreso mexicano.

Con información de IBTimes