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En otra de sus atractivas campañas, la organización PETA presenta a los veganos más sexys: un médico de 28 años y una estudiante de 22 que encontraron en la alimentación vegetariana un modo de vida feliz y saludable.

PETA, la asociación en defensa de los derechos animales, se ha distinguido casi desde sus inicios por campañas publicitarias atractivas, impactantes, que no temen utilizar recursos que sean imposibles de pasar inadvertidos a la opinión pública.

En esta ocasión PETA presenta a los ganadores de su Concurso del Vegetariano más Sexy: por las mujeres, una estudiante de 22 años de nombre Tiana Rae Tran que reside en California; por los hombres, Zachary Koval, médico de 28 años. Ambos se hicieron acreedores a un viaje todo pagado a Hawái.

Koval es vegetariano desde los 10 años, aunque incursionó en el llamado veganismo hace un par de años mientras trabajaba en un restaurante vegano de Nueva York. Por su parte Tran tiene también dos años de ser vegetariana, con felicidad y satisfacción, pues asegura que este tipo de dieta le da la energía necesaria para todas sus actividades cotidianas, además claro, de "la sensación de paz, de bienestar" que este modo de vida ha traído consigo a su existencia.

Tran y Koval vencieron a otros 18 participantes que llegaron a las rondas finales.

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Cansados del modelo amoroso impuesto por la sociedad, los jóvenes han buscado formas alternativas para demostrar lo que sienten. Así, un movimiento mundial conocido como poliamor está tomando fuerza.

El estado de California, Estados Unidos, es habitado por una inusual familia, integrada por Jayya, su esposo Jon y su amante Ian, quienes juntos crían al pequeño Eamon, hijo de la sexóloga de profesión e Ian, diseñador de carácter fuerte y jovial. Su historia de amor inició cuando ella entró en lo que denominaba “fiebre del bebé”, pero Jon, un tranquilo maestro de tantra, no compartía la misma idea y le dijo que podía buscar a alguien más para cumplir ese sueño, así conoció a Ian, con quien tuvo una conexión instantánea, y después de salir juntos por meses, se fue a vivir con los esposos para compartir con ellos su amor sin tapujos.

El caso fue retratado por ABC News y ejemplifica una creciente tendencia conocida como poliamor, neologismo que significa tener una relación duradera, íntima, amorosa y sexual con varias personas a la vez, todo bajo previo consentimiento de los actores involucrados. Los que forman de parte este movimiento quieren dejar claro que no solo buscan sexo, a diferencia de los swinguers o matrimonios abiertos, sino también lealtad y amor. Existen poliamorosos en todo el mundo y páginas como polygroups.com registran su presencia en países tan diferentes como Suecia, Estados Unidos, Irak, Australia, Sudáfrica, México y Japón, por mencionar algunos. Además, si queremos saber qué dicen las cifras, el buscador más grande del mundo, Google, señala que hay 756 mil referencias con la palabra " polyamory " y 30 mil 100 con "poliamor", a la par, Facebook tiene 146 grupos con esta denominación.

Aunque la palabra poliamor comenzó a usarse hace aproximadamente 10 años en países de Iberoamérica, como España, antiguamente había personas que formaban parte de la “revolución romántica” que dio pie a este movimiento del siglo XXI. Se trata de personajes tan relevantes en la historia como el pensador existencialista Jean-Paul Sartre y la activista Simone de Beauvoir, quienes gracias a su amor, estrechaban lazos del mismo tipo con más personas y se volvían cómplices de ello de viva voz o en cartas

Así, este concepto amoroso está tomando cada día mayor fuerza, ante el hartazgo de los jóvenes por vivir en un mundo donde cada cosa ‘debe’ hacerse como lo dicta la sociedad desde años atrás. Y, aunque México es conocido por la actitud machista de sus hombres, varias personas están luchando por cambiar esa ideología en la cual solo debes tener ojos para una persona y permanecer con ella por siempre, aunque conozcas a más personas que te sean atractivas o incluso por las que puedas sentir algo más profundo.

Anteriormente, los más conservadores etiquetaban el poliamor como una práctica netamente homosexual, grupo que siempre se ha caracterizado por tener una mayor apertura sexual, y el cual aun representa un porcentaje alto del movimiento en el país. Citadas en el centro histórico de la capital, acuden a 4 mujeres, de las cuales 3 de ellas nos contarán su historia de amor y la otra es hermana menor de una amorosa, lesbiana también.

“En nuestras reuniones mayormente hay lesbianas, creo que casi el 80% de nuestro grupo, pero en ciudades como Guadalajara existen más poliamorosos heterosexuales o ‘monopolígamos’, como les llamamos nosotras a los heterosexuales que tienen más parejas, explica Diana* de 29 años, maestra de ingeniería en la Unam, que tiene una relación con Teresa*desde hace dos años, administradora y cantante soprano, y a la cual hace unos meses se incorporó Jessica, asesora financiera del Grupo Compartamos Banco, quien antes de conocer Poliamor México, pasó por varios grupos: anarquista, vegetariano y hasta procanabis; sin embargo, fue en este donde se sintió más a gusto, al permitirle expresar sus sentimientos sin inhibiciones.

“El poliamor me ha permitido tener una visión diferente de la sociedad, porque va en contra de los clichés del amor romántico, y además me permite estar con dos personas que amo sin restricciones”, explica Diana, tras agregar que esta relación le ha permitido expresarse sin temores e incluso ya ha hecho partícipe de ella a sus padres, a quienes cada vez que visita le preguntan por sus novias.

Alguna vez el escritor colombiano Gabriel García Márquez lo dijo así, “en el amor es posible ser infiel, pero nunca desleal”, lo cual retrata a la perfección el pensamiento poliamoroso, que toma el amor de una forma libre y no como moneda de cambio con una sola persona, e implica tener respetuosas y amorosas.

Pero no todo es miel sobre hojuelas para los poliamorosos, ya que si tener una relación ‘común’ implica malentendidos y discusiones, en las relaciones de esta tipo, eso se duplica o triplica, según el número de parejas que se tengan, y exige tener el doble de responsabilidad, compromiso y comunicación. Así, fue para *Antonio comunicólogo de 35 años que trabaja en el mundo de la lucha libre, y quien explica que este tipo de relaciones necesitan el doble de comunicación, confianza y cariño, pues “ se reparte el amor con más gente”.

Tras dos años de llevar una relación poliamorosa con su esposa *Delia y con Fanny*, tuvo muchos malentendidos, ya que era muy difícil lidia con los celos que daban la predilección de una sobre otra amante.

El poliamor surgió a raíz de la actual crisis del modelo monógamo de relación, dominado por una sociedad patriarcal que rechaza las relaciones de otro tipo, pero que está probando su poca funcionalidad. Un estudio realizado por los internautas por el Grupo de Diarios de América (GDA), explica que México, junto con Ecuador, encabezan el top ten de países con mayor porcentaje de infidelidad y que a nivel Latinoamérica, un 63% de su población ha sido infiel.

“Nosotros vivimos en sociedades donde hay historias de cómo vivir la vida y desde pequeños nos dicen que debemos estudiar, casarnos, tener hijos y comprar una casa, pero tras intentar por varios años tener relaciones monógamas encontré el poliamor” explica Ricardo Guillén, sociólogo sueco de 33 años, que actualmente lleva una relación de 8 años con Alina, y acaba de terminar una de 2 y 1 año con otras parejas. con el cual evito el sufrimiento que dan los celos y las infidelidades”,

El también encargado de TI en la universidad de Lum, en Malmo, explica que el poliamor se aleja de las prohibiciones, obligaciones y exigencias que tiene una relacione común, y también del concepto de infidelidad, bajo el cual nos han hecho creer que se presenta cuando ya no quieres a tu pareja, aunque esto no sea cierto.

El poliamor se ha convertido en una subcultura con argot propio, que con el tiempo ha ido en aumento debido al fracaso de las relaciones monógamas por celos, infidelidades y desconfianza. Así, el ser humano está modificando la forma de relacionarse y tomando consciencia de su entorno, el cual es habitado por millones de personas, por algunas de las cuales es posible sentir deseo sexual, simpatía o amor, además del que se siente por la pareja.