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Científicos desarrollan sistema para distinguir una sonrisa falsa de una auténtica

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/28/2012

Investigadores del MIT desarrollan un sistema para reconocer una sonrisa fingida de una auténtica nacida de la felicidad, con lo cual esperan que personas imposibilitadas de reconocer las emociones (como los autistas) puedan recibir un tipo de entrenamiento en este aspecto.

La sonrisa, aunque es uno de los gestos más humanos que podemos realizar, es también, quizá por nuestra naturaleza misma, uno de los que se pueden falsificar con mayor facilidad, a veces con sorprendente similitud a una que podríamos considerar auténtica y que nace de la alegría inimitable.

Recientemente científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrollaron un sistema para distinguir una sonrisa falsa de una auténtica, pidiendo a un grupo de voluntarios, primero, que fingiera frustración, después que llenaran una forma en línea diseñada específicamente para provocar frustración (al llenar los campos solicitados y dar clic en “Aceptar”, se borraba toda la información vertida) y, finalmente, que vieran un video que mostraba a un bebé de aspecto agradable.

En el primer caso, cuando se fingió frustración, el 90% de los participantes no sonrió; en el segundo, el 90% sonrió a pesar de estar visiblemente frustrados; y en el tercero, con el video del bebé, también una buena parte sonrió.

La diferencia en estos gestos, solo en apariencia iguales, es que la sonrisa de frustración es mucho más instantánea que la sonrisa de alegría: mientras que esta se forma gradualmente, la de frustración aparece en un momento para desaparecer al siguiente.

Igualmente los músculos involucrados son distintos: en las sonrisas fingidas se utilizan los músculos voluntarios conocidos como “zigomáticos”, ubicados en las comisuras de la boca; en las sonrisas verdaderas se ponen en movimiento los músculos involuntarios que levantan las mejillas y arrugan la zona aledaña a los ojos.

Entre los varios usos que se planean para este sistema está el entrenamiento que podría darse a personas que tienen dificultad para interpretar expresiones humanas y reconocer emociones (por ejemplo, personas que padecen autismo).

Recordemos que, en el siglo XIX, el anatomista francés Guillaume Duchenne, precursor de la neurociencia, también experimentó con personas vivas y descargas eléctricas para conocer los componentes de la sonrisa auténtica, llegando a conclusiones similares a las de los investigadores del MIT.

[Wired]

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Meteorito que extinguió a los dinosaurios pudo sembrar vida fuera de la Tierra

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/28/2012

Dando un giro interesante a la conocida teoría de la panspermia, el astrofísico japonés Tetsuya Hara y otros colegas consideran que un asteroide como el que impactó la Tierra causando la extinción de los dinosaurios pudo sembrar vida en otros puntos del Sistema Solar e incluso fuera de este.

El origen de la vida en el universo debe ser el enigma más inquietante tanto para los especialistas como para las personas comunes que, en cierto momento, se han preguntado cómo y por qué de algo aparentemente inerte surgió la complejidad de organismos que han poblado nuestro planeta y muy posiblemente otros.

En un artículo publicado recientemente, Tetsuya Hara, de la Universidad Kyoto Sangyo, y otros colegas aventuran la posibilidad de que la vida se originó en las colisiones que con cierta frecuencia ocurren en el cosmos: como la que extinguió a los grandes saurios de la faz de la Tierra hace 65 millones de años o las que más de 100 que se estrellaron contra la superficie de Marte.

Hara y sus colegas retoman en cierta medida la conocida teoría de la panspermia, según la cual la vida existe de por sí en el universo, distribuyéndose a lo largo y ancho de este por medio de meteoritos, asteroides y planetoides.

La novedad en el planteamiento del astrofísico japonés es que dan la vuelta a la idea de la panspermia y partiendo del hecho que de la Tierra es uno de los pocos lugares con vida comprobada, es muy probable que el meteorito que representó la extinción de los dinosaurios también haya sembrado la vida fuera de nuestro planeta.

De acuerdo con cálculos realizados por los científicos, el asteroide que se impactó en Chicxulub, en el sureste de México, pudo haber arrojado residuos a puntos tan aparentemente remotos como Encélado, la luna de Saturno, y Europa, la jupiterina, el cinturón de Kupier y quizá también algunos planetas extrasolares. Residuos que llevaban consigo agua, rocas y trazas del suelo de la Tierra.

“La probabilidad de que rocas originadas en la Tierra hayan alcanzado sistemas cercanos no es tan pequeña”, escriben Hara y compañía, quienes continúan:

Estimamos la transferencia de velocidad de microorganismo entre los sistemas estelares. Bajo ciertas presunciones, podría estimarse que el origen de la vida comenzó hace 10^10 años atrás en un sistema estelar, según las estimaciones de Joseph y Schild (2010a, b), se pudo propagar por la galaxia en 10^10 años y ciertamente pudo alcanzar la Tierra hace 4.6 mil millones de años (Joseph 2009), lo cual explicaría el origen de la vida en la Tierra.

Así, Hara et al suponen que hubo al menos 25 puntos en que la vida se originó hace 10^10 años, con material biológico dispersándose por la galaxia en el mismo tipo de eventos que produjeron el cráter de Chicxulub.

En cuanto a las críticas que se hacen este planteamiento, algunos ven con recelo que los microorganismos presente en los pedazos de roca del asteroide hayan podido sobrevivir las duras condiciones del espacio exterior y también la duración de la travesía. Si el impacto de Chicxulub ocurrió hace 65 millones de años y alcanzar Gliese 581 —una enana roja en la que al parecer existe el agua y por lo mismo podría albergar vida— tardaría 1 millón de años, entonces la vida habría tenido ya 64 millones de años para reproducirse o extinguirse.

Con información de Centauri Dreams y Cosmonoticias.