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Guillaume Duchenne y su búsqueda de la sonrisa auténtica con electroshocks (FOTOS)

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/03/2012

En un extravagante caso de investigación científica, el francés Guillaume Duchenne aplicó descargas eléctricas a voluntarios pobres para descubrir la fisiología de la sonrisa auténtica.

El siglo XIX es uno de los períodos más interesantes en la historia de la investigación médica. Los científicos de la época se caracterizan por cierto ánimo inquisitorial prácticamente ilimitado, racional hasta el exceso y la impiedad, quienes al momento de indagar sobre el cuerpo humano poco sabían de escrúpulos o impedimentos morales con tal de obtener conocimiento científico. Además, con la invención de la fotografía hacia el final del siglo y antes con los grabados que se realizaban, el período se cubre también con un aura especial por los documentos gráficos conservados, una especie de constancia que cubre de solemnidad, de pavoroso respeto, a los médicos de la época.

Esos mismos años destacan por el renovado interés de los médicos por los llamados trastornos mentales, reinventados bajo la forma de las “enfermedades de los nervios” que tantas personas decían padecer. Otros diagnósticos como la histeria o la neurastenia también comenzaron a encontrar en la época su definición y su supuesto lugar de origen, de la mano de los procedimientos que la recién conformada psiquiatría ponía en marcha para tal efecto.

Uno de estos médicos destacados del siglo XIX fue Guillaume Duchenne, a quien se le considera precursor en la investigación de los procesos neurológicos del ser humano y también uno de los primeros introductores de la fotografía con fines médicos y científicos.

Duchenne pasó a la historia por sus estudios sobre el efecto de la electricidad en el cuerpo humano, investigaciones que emprendió para conocer la relación entre los músculos (particularmente los faciales, los que se usan para transmitir una emoción) y lo que entonces todavía se entendía como “alma”. El médico quería saber, por ejemplo, en qué consistía una sonrisa genuina, cómo se le obtenía, qué mecanismos de la fisiología humana se ponían en funcionamiento para lograrla.

Para saber esto Duchenne no dudó en aplicar descargas eléctricas en personas vivas —a veces sobre voluntarios pobres convencidos quizá con promesas miserables—, fotografiando el efecto que dichas corrientes tenían sobre sus músculos y sus expresiones, trazando un mapa del recorrido que seguía la electricidad a lo largo del cuerpo. Fue así como descubrió que los músculos más complejos en el ser humano son los faciales —y procedió entonces a trabajar sobre ellos.

Modificando las variables de los experimentos —aplicando las descargas, por ejemplo, solo en una mitad del rostro, o en un grupo específico de músculos— Duchenne fue observando que la sonrisa genuina dependía de la ejecución coordinada de varias acciones musculares. Por una parte, las mejillas debían llevar los labios hacia arriba. Solo que, aseguraba Duchenne, este movimiento podía fingirse, realizarse sin que se tratara de una sonrisa auténtica. En contraste, había otro que no obedece a la voluntad y es más bien espontáneo: este consiste en que los músculos debajo de los ojos arrugan la piel a su alrededor. Según el científico, solo la combinación de ambos movimientos produce una sonrisa realmente genuina, de felicidad y que inspira simpatía. En caso contrario, la expresión puede confundirse con una falsificada o, en el peor de los casos, con una mueca de terror.

Gracias a estos estudios, a las descargas eléctricas aplicadas sobre personas anónimas y en cierto sentido desprotegidas, sabemos qué es una sonrisa genuina, cómo se forma y la estructura fisiológica que la explica. Esta expresión, por cierto, fue bautizada en honor al médico como “sonrisa de Duchenne”.

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¡A beber orines! Lista la tecnología que hará potable el agua residual

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/03/2012

Con toda probabilidad no exista otra manera de asegurar que el agua potable esté disponible para todos más que convirtiendo el agua residual en potable, proceso que podría ser ahora mucho más costeable y efectivo que antaño.

De acuerdo con una investigación reciente, pronto podría implementarse un método efectivo y rentable para volver potable el agua contaminada por desechos humanos.

Algo tiene de irónico que siendo el agua el llamado recurso vital, uno de los más preciados y necesarios para el ser humano, sea también la depositaria de nuestras excreciones más desagradables.

Este comportamiento, sin embargo, difícilmente podría revertirse, pues comparados con otros maloliente momentos en la historia de la higiene pública del ser humano, nos encontramos en un precario punto de equilibrio que no parece sencillo modificar.

Lo único que queda es encontrar los recursos para volver a purificar dicha agua, métodos hasta ahora improcedentes por sus altos costos.

Pero según anuncio el Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos, ya está lista la tecnología necesaria para hacer de dicha agua residual agua para consumo humano. El procedimiento sería más barato que otros como la desalinización que ocasionalmente se utilizan para conseguir abastecimiento del líquido.

Los investigadores aseguran que la cantidad de químicos y microbios encontrados en el agua residual reformada es comparable e incluso menor al de ciertos suministros de agua potable de la Unión Americana.

Y es que con toda probabilidad, en un futuro no muy lejano, está será una de las pocas acciones asequibles para garantizar agua potable a toda la población del mundo. A menos, claro, que alguien se atreva a financiar una expedición extraterrestre en busca de los depósitos de agua dispersos en el universo.

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