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Caminar ayuda en el tratamiento de la depresión

Salud

Por: pijamasurf - 05/22/2012

Caminar, un ejercicio tan accesible para cualquiera, puede ser también una práctica sumamente efectiva para combatir algunos síntomas de la depresión.

Hay quien asegura que la depresión es uno de los trastornos mentales más característicos de nuestra época, en torno al cual existen números tratamientos que intentan frenar sus síntomas y aliviar la existencia de quien la padece.

Paralelamente a los tratamientos de la medicina institucional existen numerosas alternativas que alivian los síntomas de la depresión, entre estos uno verdaderamente accesible para cualquiera: caminar.

De acuerdo con una investigación reciente de la Universidad de Stirling en Escocia, caminar genera una sensación de control y libertad, efecto de las llamadas hormonas del “bienestar” involucradas en esta reacción neuroquímica.

En el estudio intervinieron 341 pacientes, pero sus resultados no son concluyentes, porque todavía resta por conocer el potencial terapéutico a largo plazo del ejercicio en la depresión, igualmente las implicaciones de las circunstancias en que este se realiza, por ejemplo, si se se lleva a cabo en lugares cerrados o abiertos,   si solo o acompañado, etc. 

Nota cortesía de Eccoosfera

28 años de sol sobre un rostro: impactante fotografía muestra los efectos de la exposición solar

Salud

Por: pijamasurf - 05/22/2012

Esta impresionante fotografía muestra a un hombre de 69 años que trabajó buena parte de su vida como conductor de camiones, exponiendo al Sol una mitad de su rostro más que la otra; un ejemplo casi increíble de lo que la radiación solar provoca en la piel humana.

En años recientes hemos atestiguado el surgimiento y la popularización de campañas que nos previenen contra los efectos del Sol sobre nuestra piel, particularmente cuando nos exponemos a sus rayos durante un periodo prolongado y sin la protección necesaria. Y si bien nuestro cuerpo también necesita de la luz solar para funcionar correctamente y cumplir ciertos procesos elementales (por ejemplo, la fijación del calcio en los huesos), en este, como en otros casos, cabe la consabida consigna de que todo en exceso se vuelve perjudicial.

Prueba de esto es la fotografía que acompaña esta nota. Como se puede ver, el rostro retratado está visiblemente dividido en dos: por un lado, una faz que si bien manifiesta ya las señales propias del envejecimiento natural (arrugas en los ojos y en las comisuras de la boca, en la frente, etc.), posee un aspecto inmejorablemente saludable en comparación al otro extremo, en el cual las grietas observadas hacen pensar de inmediato en alguno de esos eriales castigados por una sequía inclemente.

Esta dualidad, que parecería producto del maquillaje que se aplica en la fabulación cinematográfica, es sin embargo totalmente real. El rostro pertenece a un hombre de 69 años que prefirió mantenerse en el anonimato, pero de quien se sabe que durante 28 años trabajó como conductor de camiones, oficio que, entre otras particularidades, le valió exponer al sol una parte de su rostro más que la otra. 

El caso ya fue retomado por investigadores de la Northwestern University de Chicago, como un ejemplo insigne del efecto que los rayos ultravioleta del Sol ejercen en los procesos de envejecimiento y deterioro de la piel humana.

[Daily Mail]