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Además de corromper, el poder es tan adictivo como la cocaína, asegura investigador

Por: pijamasurf - 04/29/2012

Ian Robertson, neurocientífico del Trinity College de Dublín, asegura que el poder despierta en las zonas de recompensa del cerebro efectos similares a los de la cocaína: un placer inmediato que se vuelve adicción en el largo plazo.

La capacidad corruptora del poder es legendaria, una especie de veneno que se infiltra en la mente de quienes lo ejercen y termina por modificar sus pensamientos, sus valores, su manera de comportarse frente a los demás y también frente a sí mismos.

Hace un par de días Ian Robertson, profesor de psicología en el Trinity College de Dublín y director del Instituto de Neurociencia de la misma universidad, publicó una interesante editorial en la que glosa algunos de los descubrimientos en dichos campos que apuntan a una adicción manifiesta y desarrollada a nivel neurona y hormonal que el poder despierta en aquellos que se exponen a su ejercicio.

De entrada Robertson nos recuerda que el poder incrementa los niveles de testosterona tanto en hombre como en mujeres, de la cual se sabe que tanto esta hormona como uno de sus derivados, el androstanediol-3, un esteroide, son altamente adictivos porque a su vez generan un aumento de dopamina en la zona de recompensas del cerebro, el núcleo accumbens. Este efecto, nos dice el científico, guarda enorme semejanza con los que provoca la cocaína: un placer inmediato que deviene adicción en el largo plazo.

En los babuinos, por ejemplo, se ha comprobado que los individuos que se encuentran en los niveles más inferiores de la jerarquía grupal también son los que tienen menos presencia de dopamina en las áreas del cerebro correspondiente y, por el contrario, cuando estos eran “promocionados” a posiciones superiores, la dopamina también ascendía.

Con dichos primates el ser humano comparte al menos una similitud de comportamiento: mayor poder (i. e. más dopamina) lleva a más agresividad y más actividad sexual. Además en nuestra especie, nos dice Robertson, el poder también hace más inteligentes a las personas porque la dopamina mejora las funciones del cerebro en el lóbulo frontal. Pero un descenso en la jerarquía, que se traduce en menores niveles de dopamina, incrementa el estrés y reduce las habilidades cognitivas. Robertson abunda:

Pero mucho poder ―y por lo tanto mucha dopamina― puede perturbar la normalidad de la cognición y la emoción, llevando a grandes errores de juicio y reticente al sentido de riesgo, sin mencionar un enorme egocentrismo y falta de empatía hacia los otros.

[Telegraph]

Bancos y policía trabajan juntos para identificar a miembros del movimiento Occupy

Por: pijamasurf - 04/29/2012

Para mayo el movimiento Occupy planea protestar en Nueva York, San Francisco y Chicago contra objetivos muy específicos; los bancos preparan la contraofensiva trabajando estrechamente con los cuerpos policiacos.

Este mes de mayo el movimiento Occupy Wall Street podría tomar nuevos bríos a raíz de ciertas manifestaciones que sus integrantes ya han planeado y que en esta ocasión tendrán como objetivo principal instituciones bancarias insignes del sistema económico y de vida que critican los disidentes: JPMorgan Chase y el Bank of America.

Las principales protestas ocurrirán en Manhattan, donde estos bancos tienen sus oficinas principales, pero también en al menos otras 115 ciudades de la Unión Americana. Mención aparte merece San Francisco, donde los inversores de Wells Fargo celebrarán su reunión anual al tiempo que miembros de Occupy intentarán bloquear el paso al Golden Gate. La policía, por supuesto, ya fue presionada por los de Wells Fargo para que impida que la intención de los Occupy se realice.

Pero este no es el único caso en que los cuerpos policiacos trabajan en equipo con los banqueros. De acuerdo con Brian McNary, director de riesgo global de Pinkerton Consulting & Investigations, una firma especializada en seguridad corporativa, las instituciones financieras se preparan ya contra esta acometida compartiendo entre sí datos obtenidos sobre todo por grabaciones de videovigilancia y medios público de información, esto con el fin de “identificar, mapear y seguir” a quienes protagonizarán las protestas.

Uno de los momentos cruciales en que esta contraofensiva se pondrá a prueba será entre el 20 y el 21 de mayo en la ciudad de Chicago, con motivo de la cumbre de la OTAN, pero según parece habrá, antes, varias oportunidades tanto en Nueva York como en otros puntos para verificar el vigor de ambas fuerzas.

[San Francisco Chronicle]