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Equinoccio de primavera 2012: interacción armónica entre la luz y la oscuridad

La temprana llegada de la primavera renueva los horizontes compartidos; el diálogo entre la sombra y la luz, nos muestra la posibilidad de acceder a un pulso perfecto: el equilibrio.

Por: pijamasurf - 21/03/2012 a las 01:03:44

mandala floral celebrando primavera

Entre el paganismo floral y el erotismo orgánico, en el hemisferio norte celebramos, una vez más, el agro-cósmico parteaguas llamado equinoccio vernal. Este suceso, de enorme relevancia para los ritmos naturales, marca el instante en que el invierno, con su característico repliegue de animo, es relevado por la estación de las flores, la primavera; momento que encarna una de las tradiciones más antiguas dentro de la historia ritual del ser humano. 

llama la atención la gran cantidad de culturas, ya sea en la católica, en la escandinava, en el ocultismo egipcio, en la astronomía religiosa de los mayas y los celtas, o en el milenario misticismo chinos, entre las que el renacimiento de la primavera era efusivamente conmemorado sin excepción.Y tal vez su ancestral celebración se debe a que este evento tiene un impacto significativo en múltiples planos, los cuales atraviesan la cultura, la naturaleza terrestre, y el cosmos. Esta fecha no solo es trascendental para actividades ligadas al cultivo de la tierra, o al diálogo entre la Tierra y el Sol –y por lo tanto entre el día y la noche–, sino que históricamente también ha sido fundamental en las tradiciones místicas de diversas culturas.  

Etimológicamente el término equinoccio deriva del latín,  aequus (igual) y nox (noche), aludiendo a una relativa igualdad entre el día y la noche. Y si bien popularmente se considera al equinoccio vernal como el instante preciso en que el día y la noche igualan, simétricamente, sus fuerzas, lo cierto es que en realidad ello no siempre sucede en perfecta sintonía con este fenómeno, de hecho suele ocurrir unos días antes o días después (y a esos días, para distinguirlos, se les ha denominado los equiluxios). Pero de cualquier forma, en un plano simbólico, el primer día de la primavera marca un momento especial en el que la luz y la oscuridad conviven armónicamente, y a partir de este momento, cada día incrementará unos segundos sobre el terreno coturno, hasta llegar al solsticio de verano, el día más largo del año.

Técnicamente, el fenómeno se refiere al momento en el que el centro del Sol se sincroniza, compartiendo planos exactos, con el ecuador terrestre, es decir, los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol. Este año el equinoccio entró justo a las 23:14 (05:14 UTC) del día 19 de marzo, aunque generalmente sucede entre el 20 y el 21, siendo este último día la fecha en la que popularmente se celebra la transición. Por cierto, desde 1896 la primavera no entraba tan tempranamente como ocurrió en este año.    

En un plano práctico, particularmente el agricultural, este momento indica que pronto los cultivos volverán a crecer y que, remitiéndonos a la memoria cíclica del planeta, a través de la cual el futuro puede recordarse, la venidera cosecha ya se perfila en el horizonte. Por otro lado, desde un plano especificamente simbólico, la primavera proyecta uno de los más dinámicos arquetipos, la renovación. Si, esta temporada sugiere renacimiento y renovación, es el momento en que la transmutación cultivada comienza a desdoblarse en la flor de cristal (la estética materialización de la intención) y la franca presencia del sol revitaliza las fuerzas activas de nuestro planeta como detonante de nuevos escenarios. Tributando esta idea de florecimiento, el famoso ocultista británico, Aleister Crowley, aprovechaba los equinoccios para develar periódicamente sus compilaciones de libros de magia.

En cuanto a las estepas astrológicas, el equinoccio vernal marca una fecha crucial para el ciclo zodiacal, aspecto en el que enfatizamos el año pasado, en una nota que celebraba este mismo acontecimiento: “El equinoccio vernal, como heraldo de la primavera en el hemisferio norte, dicta el inició del año zodiacal, marcando el paso del sol en Aries, el carnero, primer signo del zodiaco. A diferencia del equinoccio de otoño, en el hemisferio norte, el equinoccio de primavera antiguamente es un día de efusiva celebración, en el ascenso de la luz hacia el esplendor del verano donde las semillas físicas y metafísicas serán cultivadas. Cada año el sol da una vuelta completa alrededor del disco zodiacal, aunque cada año su punto de inicio se va anticipando y por ello en realidad cruza el ecuador ligeramente separado de la marca en donde se encuentra el signo del zodiaco. Cada signo consta de 30 grados y el sol pierde un grado aproximadamente cada 72 años y retrocede una constelación completa cada 2,160 años. Lo anterior resulta en que la procesión equinoccial que transita el sol en retroceso toma 25,920 años y esto significa que durante este periodo, conocido como Gran año solar o año platónico, cada signo del zodiaco ocupara durante 2,160 años la posición del equinoccio vernal, y posteriormente legará su ubicación al signo que le antecede en la rueda zodiacal (esto es lo que define la era en la que nos encontramos, de acuerdo con algunos aún seguimos en la era de piscis aunque otros aseguran que esta terminó en 1984 y en realidad ya estamos inmersos en el turno acuariano).”

En síntesis, podríamos afirmar que una vez más el engranaje forjado por la naturaleza de la Tierra y el cosmos, y por la perfección que le caracteriza, pone a nuestra disposición una franca oportunidad de renovarnos. Y de algún modo, a estas alturas del desarrollo tanto individual como colectivo, resulta cada vez más difícil –por fortuna– no atender a este llamado, en el que básicamente se nos invita a resonar con los ecos del equilibrio natural, lo cual, inevitablemente, se traducirá en un inmejorable resultado: el florecer. 

* Imagen principal: Anthony Rego  

 

 


Comentarios

  1. En el año 10,948 A.C., nos encontrábamos en la plenitud de la Era de Leo, y fue cuando ocurrió aquel gran cataclismo o Diluvio Universal. El año Platónico, consiste en el recorrido que realiza nuestro Sistema Solar alrededor de los doce(12) signos del zodiáco, y le lleva 25,920 años completarlo; correspondiéndole a cada signo, la cantidad de 2,160 años recorrerlos, y la mitad de esos 25,920 años, nos da 12,960 años, y cada vez que completamos la mitad de de dicho ciclo astronómico, ocurren grandes cataclismos; pero al completarlo completamente(25,920), los cataclismos aumentan en su dimensión y magnitud. Somos afortunados o esclavos de lo que va ocurrir a partir del 21 de diciembre de este año 2012, pronosticado por los Mayas; y es que precisamente, si le restamos a la última glaciazión o el comienzo de la Era de Leo en el año de 10,948, la mitad del ciclo astronómico; es decir, 12,960, para determinar cuando comienza verdaderamente la Era de Acuario; obtendremos la sigueinte fecha: 10,948 – 12,960 = año 2,012 de nuestra Era actual!; osea, fin del mundo para millones que morirán…, y el comienzo de una Era de Luz!

  2. PKÑA NUBESITA dice:

    ola

  3. tamara dice:

    qe asen
    nna
    eeeee

  4. estrella dice:

    ola a todo el mundo

  5. bob marley dice:

    JAH MAN ITS TIME FOR THE NEW VIBRATION POSITIVE VIBRATION RASSSTAFAR I

  6. javivi dice:

    la nueva era viene ya pero es la ascencion del planeta, tengan fe, no es la charlataneria de la new age ni la falsa gnosis, es real, el fin de los iluminatis esta encima, los draco estan muertos no tienen salida, y sus lacayos annunakis y orionianos.

  7. Alma dice:

    Mauricio: lo mismo pensaba yo cuando pasó el temblor del 10 de diciembre, y ahora éste de marzo que por cierto, al día de hoy sigue teniendo réplicas.

  8. El macanas dice:

    Que pedo con estos post de new age jaja

  9. Rubhen dice:

    no tiene nada que ver pero ocupo que escuchen esto, ojala puedan hacerlo, es música,
    avant-chamanic http://youtu.be/2aKodYq24Ls

  10. Mauricio dice:

    Cual es su opinión con respecto a la relación de este fenómeno con el sismo en México, sin olvidar que el anterior sismo que ocurrió en la Ciudad de México fue en horas cercanas al eclipse lunar del 10 de Diciembre. Conocen alguna explicación o alguna teoría para estas coincidencias astronomico/terrenales



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