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Dan a conocer pieza desconocida de Mozart interpretada en su propio fortepiano (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 03/27/2012

Investigadora descubre una pieza hasta ahora inédita que el gran Wolfgang Amadeus Mozart habría compuesto a los 11 años; un Allegro molto que se da a conocer ahora en la interpretación de Florian Birsak.

 

Después de una exhaustiva búsqueda entre las pertenencias olvidadas de un músico de iglesia recientemente fallecido en el Tirol Austriaco, la investigadora académica Hildegard Herrmann-Schneider descubrió una composición hasta ahora desconocida del gran Wolfgang Amadeus Mozart: un manuscrito fechado en 1780 con alguno de los movimientos de una sonata de tempo “allegro molto” y firmado en la parte superior con la leyenda “Del Signore Giovane Wolfgango Mozart”.

El cartapacio contenía además otras partituras de las que se sabía ya con antelación que eran obras de Leopold Mozart, las cuales, en este caso, aparecían atribuidas al “Signore Mozart”.

Hurgando entre documentos diversos Herrmann-Schneider encontró que el copista de estas piezas, Johannes Reiserer, era un conocido cercano de Leopold Mozart y al parecer habría utilizado estas composiciones en un programa de enseñanza musical de la Kapellhaus, quizá dirigido por el padre de Mozart mismo.

Tomando en cuenta el estilo y el nivel de complejidad de la composición —conocida ahora como “Allegro Molto in Do mayor”— los estudiosos de la obra mozartiana piensan que fue concluida en 1767, cuando el pequeño Wolfgang contaba con 11 años de edad (más o menos la misma época en que compuso su primer intento operístico, el singspiel titulado Bastien und Bastienne)

La premier mundial corre a cargo de Florian Birsak, músico que se ha especializado en la interpretación de los primeros instrumentos que antecedieron al piano: el clavicémbalo, el clavecín y el fortepiano. Además, como bien merece un descubrimiento como este, las notas del Allegro molto resuenan en el fortepiano que perteneció al propio Wolfgang Amadeus Mozart. La partitura también se hizo pública.

[Open Culture]

La tradición del cosmonauta en la era especial soviética (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 03/27/2012

Smirnoff Presenta: En 1999 el fotógrafo Arthur Elgort realizó para la edición rusa de Vogue una serie en la que combinó la belleza de la supermodelo Natalia Semanova con los nostálgicos escenarios del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin, donde por 50 años se impulsó la carrera espacial rusa.

Sin duda la llamada “Guerra Fría” fue una de las etapas más importantes de la historia mundial contemporánea, acaso la última en que el mapa geopolítico se alineó en torno a dos polos claramente diferenciados y en varios sentidos opuestos entre sí.

Y si bien hay varios testimonios que dan cuenta de esta suerte durante algún tiempo paralela de aquellas dos que Elias Canetti llamó formas gemelas de una misma lucha, el capitalismo y el socialismo, quizá ninguno tan elocuente como los vestigios de la carrera espacial que ambos emprendieron con la intención mutua de superarse y terminar venciendo sobre el otro.

A la postre, como sabemos, el triunfante sería el modelo estadounidense, llevándose consigo el brillo de la permanencia y la victoria. En cambio sobre los soviéticos pesa desde entonces una pátina que cubre de nostalgia los recuerdos de aquella época en que incluso sus exploradores espaciales recibían un nombre distinto: los cosmonautas del bloque socialista que rivalizaban con sus casi pares del capitalista.

En 1999 el fotógrafo Arthur Elgort, dedicado casi exclusivamente al mundo de la moda, realizó una interesante serie para la edición rusa de la revista Vogue que tenía como protagonistas a estos héroes olvidados, lugares, vestimentas y motivos varios de ese perdido esplendor espacial soviético, el cual contrastó con la presencia de la supermodelo Natalia Semanova, entonces en uno de los mejores momentos de su carrera.

Teniendo como escenario el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin, Elgort fotografió a Semanova posando junto a cosmonautas reales en acciones sumamente verosímiles, algunas incluso jugando con esa confusión conceptual y de percepción que provoca una situación en que el entorno posee cierto dejo de futurismo.

Elgort, por cierto, en entrevista reciente con la revista Wired, asegura que las ropas de Semanova son en ciertas tomas muy parecidas a la de los cosmonautas, casi idénticas, además de que los uniformes de estos estaban muy a la moda. “Siempre me gustó ese tipo de uniformes”, recuerda el fotógrafo.

 

*Contenido cortesía de Smirnoff México / Más información en este enlace