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TOP 10: las librerías más hermosas del mundo

Arte

Por: pijamasurf - 02/14/2012

Recintos que, a veces, por los libros mismos son ya atractivos, ven realzada su belleza por la singularidad del espacio que ofrecen al visitante.

Las librerías son, con cierta frecuencia, recintos que resultan sorprendentes por su esencia misma, sin importar las características accesorias que las rodean. Aunque es cierto que la distribución espacial de lugar importa y puede hacer una visita más cómoda o más accidentada, al final la existencia de una librería se justifica por un solo hecho: el encuentro de una persona con el libro.

Con todo, hay ciertos lugares en el mundo en los que esta conjunción aparece enmarcada en librerías singulares que, con razón, han sido catalogadas como las más bellas del mundo. Estancias que va más allá de lo ordinario y vuelven ese que de por sí es uno de los hábitos más gratificantes de la actividad lectora —la posibilidad del libro nuevo, desconocido— en una experiencia de vida realmente memorable.

Aquí un top con 10 de las librerías más hermosas y sorprendentes del planeta.

 

  • Bookàbar, Roma

El diseño moderno de esta librería se corresponde perfectamente con su especialización: libros de arte.

 

  • Livraria Lello, Porto

Un toque fastuoso y casi solemne para la actividad libresca en una de las ciudades más tradicionales de Portugal.

 

  • Cook & Book, Bruselas

Las salas de esta librería en Bélgica poseen su decoración propia dependiendo de lo que ofrecen al público: novelas, literatura juvenil, libros de cocina, en inglés, etc. Para la ficción, algunos cuantos libros lucen suspendidos del techo.

 

  • Librería El Ateneo, Buenos Aires

La tradición de este recinto —que trasciende las fronteras argentinas— se refleja en el espíritu de su arquitectura, un cine de los años veinte adaptado a las necesidades del mundo de los libros.

 

  • Poplar, Pekín

“Los niños de la república” se ven agasajados en este lugar sumamente vistoso para su inquieta disposición hacia la lectura.

 

  • Livraria da Vila, Sao Paulo

Si ya desde las puertas hay estantes llenos de libros, ¿qué no esperar de sus interiores?

 

  • El Péndulo, México

Este lugar, que se presenta como una “cafebrería” por unir el gusto por los libros al gusto por el café y la charla amistosa, entabla también una relación peculiar con la naturaleza y los espacios abiertos.

 

  • Shakespeare & Co, París

Aunque situada en una segunda locación distinta a la original, la mítica Shakespeare & Co, que publicó por vez primera libros insignes como el Ulysses o contar entre sus clientes al mismo Joyce o al poeta Ezra Pound (entre muchos otros), conserva ese sello fin de siècle tanto en el lugar como en los libros puestos a la venta.

 

  • Bart’s Book, California

Una terraza más que adecuada para una sobremesa dominical entre amigos —como también pueden serlo los libros.

 

  • The American Book Center, Ámsterdam

La adaptación espacial es la característica principal de esta librería, que hace de los rincones e incluso de un par de árboles sus señas particulares.

[Flavorwire]

“Títulos en busca de un guión”: frases circunstanciales en las que Stanley Kubrick vio películas

Arte

Por: pijamasurf - 02/14/2012

El genial Stanley Kubrick, que como buen artista poseía una mente siempre inquieta, registró algunas frases oídas al paso en las que vio películas enteras, títulos que solo aguardaban la constancia de un guionista para volverse realidades cinematográficas.

Los cuadernos de notas de un artista son uno de los atisbos más acabados a su cotidianeidad, una muestra amplia de su vida diaria en los que a pesar de la disparidad de disciplinas y temperamentos, tienen en común por lo menos una cosa: en todos ellos es posible comprobar que la mente del artista es por definición inquieta, atenta a los motivos que disparen un acto creador.

En este sentido, el reconocida cineasta Stanley Kubrick reunió una buena cantidad de frases que él consideraba “títulos en busca de un guión”: palabras oídas al paso en las que no sin humor vio condensada una posible película.

El asistente personal de Kubrick, Tony Frewin, fue quien dio a conocer estos títulos, añadiendo las circunstancias en que el director tomó nota de estos filmes potenciales.

Me casé con un armenio: Dicho con naturalidad por una mujer publicista. Stanley creía que este era un buen título para un musical estilo 1940 de la Warner Bros.

¡Si tan solo el Führer lo supiera!: Un dicho común en la Alemania de los años 30 siempre que alguien se equivocaba o hacía algo malo. Se usaba burlonamente con los ojos mirando hacia arriba.

Solo los ministros del Tercer Reich pueden usar tinta verde: Stanley leyó en alguna parte que esto era cierto. Pensaba que haría un buen programa doble con la película de 1971 de Wim Wenders, La ansiedad del goleador en el tiro penal.

Ataúd no incluido: Un thriller negro de los 40s. Cuando estaba buscando accesorios para la escena de la morgue en Ojos bien cerrados, obtuve un catálogo de una compañía que ofrecía salas y equipo para funerales. Una de las ilustraciones mostraba un funeral con un ataúd en el él. El pie de foto decía: “El Funeral Excelsior (ataúd no incluido)”.

En la colonia penetenciaria: No penitenciaria… ¿Kafka se encuentra con Marilyn Chambers?

Clubes nocturnos, morgues, hospital: Una comedia con Steve Martin.

El mago de Auschwitz: Una película sobre un campo de concentración con final feliz.

Kira, la chica del karaoke: Una película artística de bajo presupuesto en algún lugar de los Balcanes. Ríos de lágrimas. Final deprimente.

Dr Strangle-Glove: El título de Stanley malentendido por un técnico de los Estudios Shepperton mientras realizba la película [podría traducirse como Dr. Guante de Estrangulación]

Más “títulos en busca de guión” en este enlace.