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Versión cinematográfica de UBIK estará dirigida por Michel Gondry

Arte

Por: pijamasurf - 01/26/2012

Michel Gondry, director de "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", será el encargado de llevar a la pantalla Ubik, una de las novelas más ambiciosas de Philip K. Dick; mientras llega su estreno, ¿por qué no leer o releer este frenético clásico de la Sci-fi?

En años recientes hemos atestiguado la revalorización de Philip K. Dick, cuya obra literaria forma parte ya no solo del canon de la llamada ficción científica, sino incluso del de las letras estadounidenses y el de la literatura en general.

Y aunque sin duda en esto mucho tienen que ver los lectores que nunca han abandonado a Dick, también podría tenerse en cuenta la labor del cine en el redescubrimiento del susodicho. Así, por ejemplo, películas como Minority Report (Steven Spielberg, 2002) o la excelente adaptación realizada por Richard Linklater de A Scanner Darkly (2006), han contribuido sin duda al interés creciente por la obra del escritor.

En esta tendencia ahora toca el turno a Ubik, una de las novelas más celebradas de K. Dick y sin duda una de las más ambiciosas del autor, que condensa perfectamente ese estilo suyo lindante con el cuento policíaco, la especulación metafísica, la inquietud filosófica y la urgencia por narrar los acontecimientos. La prueba, según parece, no es fácil.

Pero quien ha aceptado enfrentarla parece también tener méritos suficientes para trasvasar con solvencia todo esto al lenguaje cinematográfico. Se trata de Michel Gondry, el director francés reconocido por al menos una película que muchos identifican al instante: Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, de 2004.

Con todo, la espera será un tanto larga, pues el estreno de esta adaptación se tiene previsto para el año próximo. Entretanto, ¿por qué no leer o releer esta que muchos considerar la opus magna de Philip K. Dick?  

Dick Philip k - Ubik

[ZFM]

 

En algún contexto distante regalar una cabeza humana hubiese sido ideal para San Valentín

Arte

Por: pijamasurf - 01/26/2012

Entre la tribu taiwanesa de los atayals era costumbre ganarse el favor de una doncella y demostrar el amor que se le tenía ofreciéndole la cabeza cercenada de otra persona, acaso un ritual que difiere solo en grado de lo que muchos realizaremos este día.

En pruebas de amor, dirán algunos, no hay nada escrito, y aunque ahora la especie humana puede presumir cierto grado de refinamiento en sus expresiones amorosas, alguna vez regalar el fruto de una decapitación al ser amado se consideró la demostración última e incuestionable de dichos sentimientos.

Esto sucedía entre unos aborígenes taiwaneses, los atayals, hasta bien entrado el siglo XIX e incluso en las primeras décadas del XX. Según los testimonios epistolares de ciertos exploradores ingleses, el ritual amoroso consistía en matar a alguien y después ofrecer la cabeza del difunto a aquella a quien se deseaba unirse en matrimonio.

En 1903 el escritor y cónsul James Davidson describió la práctica llevada a cabo entre esta tribu que consistía en ganarse el favor de una doncella ofrendándole la testa cercenada de otra persona (aunque también para atraer la fortuna y la protección).

Y quizá todo esto no sean sino diferencias etnológicas y de gradación similares, en esencia, a lo que muchos acostumbramos realizar en este día.

[Independent]