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¿Por qué los políticos besan bebés en público? Un breve recorrido por este recurso manipulatorio

Política

Por: pijamasurf - 01/25/2012

Políticos que aparecen en público besando bebés (o abrazando ancianas), esperando que las bondades de esta imagen transmuten el siniestro concepto en que a veces se les tiene; un breve recorrido por este viejo recurso de la manipulación política.

No hay política sin manipulación, ni siquiera en esos regímenes que por comodidad llamamos democráticos. Aun un estado totalitario necesita manipular a sus habitantes para no perder un nivel mínimo de aceptación que le permita mantenerse en el poder. Pero incluso ahí donde las cabezas del gobierno se rotan cada cierto periodo, donde el político está obligado a conseguir la aprobación del ciudadano expresada en su voto, justo por esta razón se implementan prácticas que inventan un personaje no necesariamente idéntico al de la persona detrás de la imagen creada a base de publicidad, afiches, lemas y escenarios cuidadosamente montados para favorecer la opinión del candidato en turno.

Este es el caso de la imagen que muestra a un político besando a un bebé, quizá una de las más populares en décadas recientes con las que se intenta despertar la simpatía hacia un político esperando que la tradicional inocencia, pureza, ternura y toda la gama de sentimientos que comúnmente se asocian a un rollizo infante se transmitan también hacia la personalidad un tanto siniestra de aquellos —incluso cuando, en privado, el político aborrece el contacto con los babeantes y malolientes recién nacidos.

¿Pero dónde o cuándo nació esta práctica? Al menos en Estados Unidos parece que ya en 1883 el que sería el séptimo presidente de la Unión Americana sostuvo entre sus brazos al hijo de una mujer pobre, al cual tildó de “fino espécimen de la niñez estadounidense” e incluso instó a su Secretario de Guerra para que le estampara un beso a la creatura.

Más adelante los ejemplos se multiplican, aunque no sin ciertos tropiezos y reclamaciones en torno a la higiene del acto, teniendo en cuenta que la salud de un bebé puede ser vulnerable ante agentes extraños y agresivos en su entorno. Particularmente en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX se desató cierta polémica por el riesgo que el contacto de un político representaba para un pequeño de escasos meses de edad.

Pero ninguna de estas críticas detuvo la práctica, en todo caso comenzaron a mostrar que esta era tan burda que no resultaba difícil percatarse de la manipulación intentada por el candidato. Incluso en los años 50 la popular revista LIFE publicó un reportaje con tintes humorísticos en donde, entre otras cosas, explicaba la manera correcta en que el político debía cargar al niño, aconsejando que nada, ni siquiera el resplandeciente y rubicundo rostro de un pequeño niño, se interpusiera entre la cámara fotográfica y la sonrisa del candidato.

Al inicio decíamos que incluso en sistemas políticos en que el dirigente no tiene que mendigar, aparentemente, el voto de las mayorías, de cualquier forma está obligado a mantener cierto grado de aprobación popular que lo legitime en el poder. Y aunque el recurso predilecto de los tiranos y los dictadores ha sido históricamente el miedo, de vez en vez combinan este terror de Estado con patéticas muestras de amor hacia los retoños de su pueblo amado. Hitler, por ejemplo, a quien estamos acostumbrados a ver como la personificación más absoluta e irrepetible de la maldad, se le fotografió en varias ocasiones acompañado de niños, teniendo para con ellos gestos de bondad que en la quietud eterna de la imagen parecen sinceros:

Otros, sin embargo, se han opuesto terminantemente a servirse de este recurso. No porque lo crean demasiado bajo (impensable), sino simplemente porque lo considerar indigno de su personalidad de tintes megalómanos. De Margaret Thatcher, por ejemplo, se dice que difícilmente podría encontrarse una fotografía suya en la que bese a un bebé. Igualmente Richard Nixon, con esa sutileza que le caracterizaba, se expresó en estos términos en 1968, cuando se postuló a la presidencia de Estados Unidos:

No usaré un sombrero estúpido ni besaré a una dama o a un bebé. No escalaré una montaña ni haré ninguna acrobacia como esa: me vería como un idiota.

Podría pensarse que con semejante antigüedad y habiendo sido utilizado por tantísimos y tan variados personajes, el recurso estaría ya arrumbado en el armario de las maniobras caducas. Sin embargo, todavía Obama se valió de esta, a pesar de que según algunos especialistas en lenguaje corporal, su torpeza era evidente, sobre todo porque, dicen, no ocultaba cierta sensación de fingimiento o falsedad en la acción.

Por último vale la pena señalar que los bebés no son el único objeto resignificado en la manipulación que ejercen (o intentan ejercer) los políticos en la psique colectiva: igualmente se les ha visto abrazando ancianas, jóvenes, habitantes de las zonas más marginadas y empobrecidas, esto último sobre todo en naciones que, como las de América Latina, combinan la pobreza con el paternalismo, esa mueca de condescendencia humilde que muestran los políticos cuando andan en campaña.

Con información de Mother Jones

Putin gana, Putin llora, Putin y sus amigos celebran seis años más de “capitalismo a la rusa”

Política

Por: pijamasurf - 01/25/2012

Putin gana las elecciones para presidente y y se convertirá en el lider ruso con más tiempo en el poder después de Stalin. Putin mantendrá el capitalismo para los amigos.

Con lágrimas en los ojos, el dos veces Primer Ministro, dos veces Presidente de la Federación Rusa y ex-agente de la KGB, Vladimir Putin, celebró su victoria en las elecciones presidenciales rusas que lo llevarán por tercera ocasión a la silla presidencial.

El actual Primer Ministro ruso obtuvo el 64% de los votos, de acuerdo con las cifras oficiales de la comisión electoral.  Sin embargo, “Golos”, una ONG rusa que actuó como observador electoral y es defensora del derecho al voto, denunció más de 3000 irregularidades en las elecciones presidenciales rusas, en particular estrategias de presión en el voto y de carrusel de votos, es decir, grupos de electores que votan más de una vez en distintas casillas de votación.

En su aparición junto con el actual Presidente y aliado Dmitry Medvedev, Putin agradeció al pueblo ruso su apoyo.

El macho alfa de Rusia, experto judoka, conocido por sus videos que lo muestran volando aviones, manejando lanchas rápidas, de cacería en los bosques de Siberia, dijo con lagrimas en los ojos: “les prometí que ganaríamos y ganamos ¡Gloria a Rusia!”

Como Presidente de la Federación Rusa, Putin estará en el poder hasta el año 2018, con la posibilidad de reelegirse una vez más. Putin llegó al poder en 1999, luego de que Boris Yeltsin renunciara inesperadamente. Desde entonces ha ido rotando los cargos de Primer Ministro y Presidente. Después de Stalin es el gobernante que más tiempo ha estado en el poder en Rusia.

Muchas son las críticas que se le han hecho al ahora flamante Presidente ruso. Por un lado existen serias denuncias sobre las irregularidades en el proceso electoral, pero la crítica esencial está alrededor del desarrollo del capitalismo ruso y la permanencia de la nueva “nomenklatura” en el poder, representada por Putin.  

El capitalismo sostenido por Putin es el de los amigos, ex-KGBs y ahora multimillonarios que han obtenido la mayoría de su riqueza a partir de favores por parte de las autoridades. Los niveles de corrupción tanto en el medio político como en el medio de los negocios se consideran entre los más altos en el mundo. Los nuevos multimillonarios ruso, que han obtenido la mayoría de sus ganancias en industrias relacionadas a la explotación del gas y el petróleo, son ahora la nueva élite en capitales como Londres y Nueva York, donde compran las mejores mansiones y y equipos de fútbol.

Si bien la economía rusa esta creciendo a un promedio del 4.3% anual y el PIB per cápita está en los 16 mil dólares al año, la disparidad entre ricos y pobres se hace cada día más amplia.  13% de los rusos viven en pobreza y el desempleo está en más del 6%. El motor de la economía rusa es la explotación del gas y el petróleo, los cuales generan más del 50% de los ingresos totales del país.

De acuerdo con la  Comisión Electoral Central de Rusia, en cinco regiones de Rusia, Putin ha arrasado a sus contrincantes: en la república de Chechenia con 94%, Daguestán con 75%, Ingushetia con 91,50%, Yama-Nenets con 85%, la república de Karachaevo-Cherkesia con 80% (las cuatro en el Cáucaso), además de la república siberiana de Tuvá con 77% (esta información se pude consultar en www.en.rian.ru).

Por el momento Putin aventaja con creces a sus oponentes: el comunista Guennadi Ziugánov (17,19%), el candidato independiente Mijaíl Prójorov (7.82%), el liberal-demócrata Vladimir Zhirinovski (6,23%) y el socialdemócrata Serguéi Mirónov (3.35%).

Los resultados definitivos serán anunciados por la Comisión Electoral Central a más tardar el próximo día 14 de marzo.  Putin asumirá el cargo el 7 de mayo de 2012.