*

X
El futuro está en el biohacking, la confluencia de múltiples disciplinas que quizá nos haga entender las nociones de vida y tecnología de una manera totalmente diferente a como las comprendemos ahora.

Hay quienes piensan, con razón, que el futuro está en la transdisciplinariedad, esto es, en la confluencia de dos o más disciplinas científicas y tecnológicas que redunde en el desarrollo de conocimiento que de otra forma sería imposible.

Uno de los mejores ejemplos de esta tendencia es el biohacking, un término un poco informal para designar todas esas investigaciones en torno a las estructuras más íntimas de la vida, una combinación de biología, genética, química y computación con la que se busca generar nuevos y fértiles vínculos entre la vida y la tecnología.

En Silicon Valley, la cuna de los desarrollos tecnológicos más decisivos de los últimos años, este espíritu de innovación no se abandona y se ha dado en apoyar el biohacking con la creación de un lugar específico con las condiciones necesarias para trabajar en el campo. Se trata de BioCurious, un laboratorio de 2,500 metros cuadrados de superficie inaugurado en noviembre pasado, donde científicos realizan experimentos en biotecnología, ciencias genómicas y otras disciplinas afines.

Comparándose con los años en que Silicon Valley fue un hervidero de nuevas tecnologías cada vez más asombrosas, BioCurious intenta erigirse como el nuevo foco que irradie los desarrollos del siglo XXI: entes inéditos en quienes confluyan los circuitos y los tejidos, seres vivos maquinizados o biomáquinas que vengan a revolucionar las ideas de vida y tecnología tal y como hasta ahora las comprendemos.

[WSJ]

Vórtice de perspectiva cronólogica (¿que lugar tiene el hombre en la historia del planeta?)

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/14/2012

Mapa cronológico de la historia de la Tierra muestra que el hombre es algo así como un parpadeo o un bostezo insistente en la historia de nuestro planeta

Aunque generalmente nos sentimos como la cumbre de la evolución del universo: el hombre es apenas un parapadeo en la faz de un planeta que trasciende por mucho en duración y seguramente en importancia a nuestra especie. Este reloj organizado por el Departamento de Geología de la Universidad de Winsconsin-Madison nos pone en perspectiva, ubicándonos cerca de la medianoche de la historia del planeta: a las 11:58:43, poco más de un minuto: menos tiempo probablemente de lo que tardará en leer este artículo.  Seremos quizás como aquellos dibujos que hacen los niños en la arena de la playa que el mar borra

En tan sólo 1 minuto 17 segundos de tiempo --tomando un día como unidad para significar los más de 4 mil millones de años de la Tierra-- el hombre ha transformado el ecosistema del planeta. Algunos creen que incluso hasta el punto de poner en riesgo la supervivencia de esta esfera de vida: pero quizás esta sea una forma más del antropocentrismo que nos caracteriza y la Tierra, como un ser se autoorganiza y se autorregula antes acabaría con nosotros: somos tal vez sólo una idea en su conciencia. 

Por otro lado tal vez seamos también la idea más sofisticada de la Tierra y de la evolución como energía que se manifiesta en el cuerpo planetario. Una idea peligrosa.

[Chronological Perspective Vortex]