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Raro caracol albino fue hallado y fotografiado en un parque nacional de Nueva Zelanda; expertos calculan que a pesar de su rareza, su edad ronda los 10 años.

A principios de diciembre excursionistas que paseaban en el Parque Nacional Kahurangi de Nueva Zelanda se sorprendieron al encontrar un raro caracol albino del que tomaron la siguiente fotografía:

Los exploradores aseguran que ya antes habían encontrado en la zona caracoles increíbles por su tamaño, pero siempre con el color entre grisáceo y pardo que caracteriza a estos gasterópodos. 

A pesar de su llamativo aspecto, especialmente atractivo para los depredadores de esta especie, científicos calculan que este ejemplar albino ha sobrevivido por lo menos 10 años.

[Red Ice Creations]

Un método amigable para deshacerse de las cucarachas: una feromona sintética que las conduce fuera de la casa (y, con un poco de suerte, directo al pico de un ave en extinción)

Las cucarachas tienen fama encontrarse entre los animales más resistentes a casi cualquier elemento tóxico, se dice que incluso sobrevivirían a una explosión nuclear y que quizá junto a las ratas serían la última forma compleja de vida superviviente en la Tierra.

Y si bien algo de esto puede sonar a exageración, al menos su resistencia a sustancias potencialmente letales es superior a la de casi cualquier otro ser vivo. Quizá por eso hay gente empeñada en encontrar un remedio que termine de una vez por todas con esta plaga comúnmente asociada a la suciedad.

Recientemente se publicaron los resultados de una investigación en que un equipo de la Universidad Estatal de North Carolina sugiere que la versión sintética de una feromona que podría servir para encaminar a las cucarachas a otro lugar donde sean menos indeseables.

En estado natural, una feromona que despide la especie Parcoblatta lata, una cucaracha de madera, comunica a los machos que las hembras se encuentran en celo y los motiva a viajar grandes distancias hasta encontrarse con la pareja que promete la reproducción.

Este comportamiento podría manipularse con la versión sintética de la sustancia no para envenenar a la cucaracha (según el principio de los insecticidas de “última generación”) sino para llevarla fuera de las casas y, con un poco de suerte, directo a los picos de un ave que se encuentra en peligro de extinción, el pájaro carpintero de copete rojo, en cuya dieta esta especie de cucaracha ocupa un lugar preferente.

Al realizar una prueba, la feromona sintética afectó no solo a los machos de la P. lata, sino al menos a otras 11 especies de cucarachas de madera.

[io9]