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Vórtice al paraíso: el idílico túnel de árboles en Klevan, Ucrania

Por: pijamasurf - 11/06/2011

Un sublime pasadizo formado por árboles se ha convertido, entendiblemente, en una popular atracción para locales y foráneos; el frondoso túnel se encuentra cerca del pequeño pueblo de Klevan, en Ucrania.

 túnel de árboles en un bosque de Klevan, Ucrania

A las afueras de un minúsculo pueblo llamado Klevan, en Ucrania, se encuentra uno de los pasadizos naturales más notables del planeta. Se trata de un frondoso túnel, perfectamente moldeado, que atraviesa un bosque. El escenario remite a una especie de portal onírico que sigilosamente aguarda ser atravesado, quizá por una bella chica local que entienda el lenguaje de las aves, tal vez por una pareja como parte de un ritual para consumar su amor o, por qué no, por una tribu de seres elementales que coquetean con algún tipo de emancipación.

Curiosamente este vórtice verde, una de las principales atracciones naturales de Ucrania, nació a partir de la interacción entre la naturaleza y el ser humano: el sublime conducto fue moldeado por el paso recurrente de un tren a través del bosque. Localmente se le conoce como "Тоннель любви" ("Túnel del amor" en ruso), por la gran atracción que genera en parejas de visitantes que deciden atravesarlo tomados de la mano.  
   



Vídeo del "Túnel de los árboles" disponible en 720p HD y también en 3D con gafas:

[Meridianos]

Mujer anoréxica pesa menos que su hija de siete años

Por: pijamasurf - 11/06/2011

Madre e hija encarnan un caso tristemente representativo de dos patologías contemporáneas, radicalmente opuestas, que afectan a millones de mujeres: la anorexia y el sobrepeso.

madre anorexica con hija

Aunque al ver esta imagen pocos lo creerían, lo cierto es que es la fotografía de una madre con su hija. Se trata de Rebecca Jones, de 26 años, quien ha sufrido de anorexia durante la mitad de su vida, y de su hija Maisy, quien tiene menos de siete años. El contraste se vuelve aún mayor cuando ambas utilizan la misma ropa y se paran una junta a la otra.

Rebecca pesa poco menos de 32 kilos, un peso surreal tomando en cuenta su edad y su estatura (mide 1.56 metros), mientras que Maisy ronda los 37.5 kilos y mide solo 1.31 metros. Curiosamente la madre, en un acto de culpa ante lo que ha hecho con su cuerpo, incita a la hija a comer todos los pasteles y golosinas que se le antojen. "Usar la misma ropa que Maisy me da un sentimiento de orgullo. Está mal, pero me hace sentir bien. No me pienso como flaca, siempre me veo a mí misma como más grande". 

Y aunque evidentemente el caso de la Sra. Jones es el verdaderamente alarmante, tampoco deja de llamar la atención el sobrepeso de su hija, quien forma parte de los millones de niños expuestos a enormes dosis de azúcar refinada y endulzantes sintéticos, harinas blancas y un estilo de vida predominantemente sedentario. Y este último fenómeno es sin duda más preocupante que la moda noventera que provocó una masiva tendencia anoréxica entre niñas y mujeres alrededor del mundo. 

[DailyMail]