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Variación genética nos permite 'leer' que tan confiable es una persona sin conocerla

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/17/2011

¿Por qué algunas personas nos parecen más confiables que otras cuando ni siquiera las conocemos? Una variación genética podría estar detrás de esta apariencia de confiabilidad.

En ocasiones algunas personas nos parecen más confiables que otras o, por el contrario, inmediatamente despiertan en nosotros una rara aversión sin motivo aparente y, sobre todo, sin importar que sean completos extraños a los que vemos por vez primera y que quizá nunca volvamos a encontrar.

Curiosamente, este tipo de reacciones se remiten en el imaginario popular a la “química”, y se dice que con tal o cual persona recién conocida hubo o no hubo “química” en ese primer encuentro. Lo interesante es que ese saber intuitivo casi acierta al descubrir la razón de por qué alguien nos puede parecer a primera vista confiable o desconfiable.

De acuerdo con un descubrimiento reciente de un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto, la más mínima variación en el llamado “gen de la empatía” altera la apariencia de compasión y amabilidad que transmite una persona, afectando también su capacidad de empatía.

Para demostrar esto los investigadores realizaron el siguiente experimento: primero grabaron a 23 parejas discutiendo, posteriormente seleccionaron los momentos más críticos de este altercado y los transmitieron frente a otras personas totalmente ajenas, pero quitando el audio de los videos. A los miembros de este segundo grupo se les pidió que evaluaran la empatía de las personas que veían en la grabación.

Clasificados por la combinación de sus nucleótidos (las bases de los genes: A, T, c y G), los 23 videos mostraban a 10 personas con la combinación GG, 10 GA y 3 AA. Según estudios previos, es la combinación GG la que distingue a las personas empáticas y amables de las que no lo parecen tanto.

En cuanto a los resultados finales del experimento, los 119 voluntarios eligieron entre las 10 personas que parecían más confiables a 6 GG y 4 GA, ningún AA. De los 10 que parecían menos confiables, 9 tuvieron al menos algún tipo de variación A y solo hubo un GG.

Y si bien es por sí mismo sorprendente cómo una modificación genética tan nimia puede resultar en efectos tan notorios, es todavía más asombroso que hayamos desarrollado algún tipo de habilidad para advertir estas expresiones genotípicas en los demás.

“Con esta investigación, el Dr. Kogan ha demostrado algo muy intersante: que la gente puede “leer” acertadamente las finas tendencias genéticas del comportamiendo humano”, dijo Joni Sasaki, de la Universidad de California en Santa Bárbara, opinando sobre los resultados obtenidos por sus colegas.

“En última instancia, con algo tan complejo como la empatía habrá muchísimos genes involucrados y también muchísimos factores no genéticos: todas estos hilos se tejen para crear una personalidad”, concluyó por su parte Aleksandr Kogan, el responsable del estudio.

[Live Science]

Investigador reconstruye sonido de las primeras palabras del hombre

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/17/2011

Utilizando tubos de plástico y cámaras de aire para reconstruir el sistema vocal del Australopithecus afarensis, el investigador holandés Bart de Boer reproduce algunos de los sonidos de un posible lenguaje primitivo.

Hay quienes piensan que el lenguaje no hubiera sido posible sin ciertas modificaciones fisiológicas dadas en el curso evolutivo de los homínidos, tan importantes quizá como el desarrollo cerebral que permitió la articulación y sobre todo la abstracción del mundo que supone un lenguaje como el nuestro.

Entre estos cambios corporales uno de los más importantes fue la pérdida de un saco de aire, una especie de globo necesario en los primates para emitir sonidos profundos y que en el ser humano se convirtió probablemente en las amígdalas, haciendo espacio a los órganos vocales con los que fue posible realizar muchos más sonidos.

Sin embargo, un investigador de la Universidad de Ámsterdam, Bart de Boer, quiso recrear la manera en que quizá sonaron los primeros intentos de comunicación de nuestros remotos ancestros. Utilizando tubos de plástico y algunas cámaras de aire para imitar el aparato vocal de los homínidos (en especial el Australopithecus afarensis): los tubos formaron los tractos vocales y la cámara de aire el saco perdido. Inyectando aire en este sistema, Boer reprodujo algunos de los sonidos que posiblemente esos antepasados utilizaron para comunicarse.

Por una prueba posterior Boer sugiere que ciertos sonidos habrían sido más difíciles de realizar que otros: su repertorio de vocales, por ejemplo habría sido bastante reducido, pues casi todas tomarían un sonido similar a la “u” actual.

“Juntando todo, creo que es muy posible que los hombres y mujeres de las cavernas dijeron ‘duh’ antes de decir ‘ugg’”, concluye el investigador.

[io9]