*

X

Tu próximo ginecólogo podría ser un robot

Por: pijamasurf - 08/13/2011

Hospital en Irlanda empezó a usar robots para realizar procedimientos quirúrgicos de ginecología y ahora ha expandido el uso de estos robots a otros rubros médicos.

¿Te sentirías más cómoda si tu ginecólogo fuera un frío y preciso robot (y su nombre fuera Da Vinci)? Desde el 2007, el Hospital de la Universidad de Cork ha implementado robots para realizar cirugías ginecológicas. Impresionados por los resultados ahora los doctores del hospital han llevado estos robots cirujanos a otras áreas.

Los robots quirúrgicos Da Vinci cuentan con cuatro brazos y muñecas flexibles que les permiten maniobrar con rapidez y destreza. Sus brazos tienen herramientas miniaturas y cámaras que envían imágenes en 3D, las cuales son monitoreadas por humanos. Las ventajas de estos robots es que reducen los temblores de las manos que incluso los mejores cirujanos tienen e incrementan el control de los instrumentos médicos.

Por el momento los robots Da Vinci son controlados remotamente por otros médicos, pero tal vez en un futuro cercano todas las operaciones quirúrgicas podrán realizarse con la exactitud de un robot y hasta las consultas médicas podrían ser resueltas por robots que escaneen tu cuerpo, procesen tu información y emiten un diagnóstico instantáneo. Se perdería el feeling de la prognosis y se deshumanizaría aún más una práctica que actualmente, con la mafia farmacéutica controlando la industria de la salud, ya se ha deshumanizado bastante, pero  tal vez se ganaría en eficacia.

¿Puede la salud reducirse a una serie de números en una pantalla? ¿O hay algo más allá de la ciencia médica en la salud, un factor que una máquina nunca podrá auscultar?  Todo esto conjura la idea más distópica que se nos puede ocurrir: un robot que sirva de partero y un bebé que la primera imagen que vea en este mundo sea el rostro de un robot.

[Deutsche Welle]

Inteligencia británica planeó convertir a Hitler en 'mujer'

Por: pijamasurf - 08/13/2011

Espías británicos razonaron que introducir hormonas sexuales femeninas al alimento de Hitler era algo plausible y que mermaría su liderazgo.

Algo más pavoroso que la imagen enérgica de Hitler en el podium programando a las masas: el führer seduciendo a las masas con senos prominentes y una sensibilidad femenina.

Dentro de la serie de rarezas bélicas que se produjeron durante el conflicto armado entre los aliados y el eje liderado por el nazismo,  se encuentra el plan elucubrado por espías británicos de dar hormonas femeninas a Hitler para aplacar su agresividad y trastornar su psique.

Según el libro Secret Weapons: Technology, Science And The Race To Win World War II, escrito por el profesor de la Universidad de Cardiff, Brian Ford, agentes querían dosificar la comida de Hitler con estrógeno para convertirlo en un dócil minino, emulando a su heraman Paula. Estos espías habían logrado inmiscuirse lo suficiente para tener acceso a la comida de Hitler, por lo cual el plan no hubiera sido del todo irrealizable. El estrógeno era la primera opción ya que es insípido y tiene un efecto sutil, por lo cual habría pasado indetectado por los probadores de alimento de Hitler. Aparentemente los aliados no contaban con un veneno igualmente furtivo. 

Otro de los extraños proyectos de guerra fue el empleado por los Nazis al enseñar supuestamente a los perros a hablar, leer y escribir para convertirlos en agentes. 

[Telegraph]