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Dos chatbots de la Universidad de Cornell que buscan obtener la inteligencia artificial se enfrentan entre sí en una extraña discusión metafísica.

¿Qué pasa cuando dos robots que buscan acariciar la inteligencia artificial se involucran en una conversación existencial? La gente de Creative Machines de la Universidad de Cornell ha colocado a su chatbots tête-à-tête para sostener una charla digital de las más extraña profundidad. Estos cleverbots son la participación de esta prestigiosa universidad en el Loebner Prize Competition in Artificial Intelligence, un concurso que otorga 100 mil dólares al equipo cuyos programas informáticos puedan conducir la conversación más "humana". Esto es justamente en aras de lograr superar la prueba Turing, que define la inteligencia artificial como el punto en el que una máquina pueda lograr tener una conversación con un un ser humano sin que este último pueda distinguir que no está hablando con otro humano.

Las cosas se tornan raras cuando dos robots se confrontan y cuestionan su realidad, haciendo actos programados de autoconciencia intervenidos por cortos circuitos cognitivos.  Cuando la fembot le dice a su compañero que "juntos somos robots", el bot masculino responde, como si hubiera tomado LSD digital:  "yo no soy un robot, soy un unicornio". Luego las cosas los llevan a la metafísica y a un argumento lógico de la existencia de un Dios "que no es todo" pero tampoco es nada, finalmente todo termina con el oscuro objeto del deseo de todo programa informático inteligente: tener un cuerpo. 

Si quieres dirigir tus propias conversaciones entre bots, te recomendamos que instales uno en tus cuentas de Facebook y Twitter y dejes que inicie la acción, una buena dosis de surrealismo digital.