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"Go the Fuck to Sleep", cuentos de cuna leídos por Werner Herzog

Arte

Por: pijamasurf - 06/19/2011

Libro de cuentos de cuna genera polémica por su (cómico) contenido, supuestamente impropio para los niños y peligroso para su educación.

"Go the fuck to sleep" es el mantra que repite la fabulosa voz del cineasta ( y ahora ogro) Werner Herzog para dar vida a los poemas que para dormir niños ladillas (en realidad dirigidos a los adultos) escribió Adam Mansbach.

El libro, ilustrado por Ricardo Cortes, se ha vuelto un fenómeno viral luego de que un grupo cristiano de Nueva Zelanda haya pedido que se prohibiera por ser una mala influencia para los niños, considerando que contiene lenguaje obsceno y engañoso (como suele ocurrir, la oposición cristiana a una obra hace que ésta sea más popular).

Según el grupo Family First, el libro fomenta la paternidad disfuncional y la agresión en contra de los niños, esto si se tiene en cuenta la posibilidad de que algunos padres supongan que es un libro para leerle a los niños. Evidentemente este grupo no tiene mucho sentido del humor. Los editores, mientras tanto, han señalado que la publicación está destinada a las personas adultas y no a los infantes (es una parodia de lo molesto que puede ser tener hijos hiperactivos que no se quieren dormir).

Uno de los microcuentos versificados del libro Go the Fuck to Sleep dice:

«The flowers doze low in the meadows

And high on the mountains so steep.

My life is a failure, I'm a shitty-ass parent.

Stop fucking with me, please, and sleep».

( "Las flores languidecen en las praderas

y en lo alto de las montañas tan empinadas.

Mi vida es una fracaso, soy un padre de mierda.

Deja de joderme y por favor ya duérmete".)

[Guardian]

Por un México de autómatas: sobre la desaparición de la SEP de la filosofía de los planes de estudio

Arte

Por: pijamasurf - 06/19/2011

Para la SEP y su amafiada dirigencia cupular, la ética y la filosofía son materias "transversales" de poca importancia en la formación de los alumnos del Sistema Nacional de Bachillerato; no saber de filosofía ayuda a tomar una mejor decisión sobre qué se quiere estudiar profesionalmente.

Seguramente la SEP y su dirigencia gangsteril consideran que un país que desconoce totalmente la filosofía es más fácil de pastorear hacia el orden deseado. Justamente la gran enseñanza en el origen de la filosofía griega, vía Sócrates, era dudar del orden establecido, cuestionar las cosas, aprender a pensar por sí mismo o, en la lectura de Tim Leary de Sócrates, cuestionar a la autoridad.

Cualquier persona en México —no se necesita haber estudiado filosofía para saberlo— detecta que uno de los grandes problemas del país es la deficiencia educativa. Contribuyendo a esta urgente carencia la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS) anula la enseñanza de la filosofía.  Ya no es más una materia básica en los planes de estudio del Sistema Nacional de Bachillerato, en donde se le considera algo meramente "transversal". Esto sucedió desde el 2009, informado en su momento por Heriberto Yépez en Milenio.

Tenemos tentativamente una serie de autómatas marchando en un tejido social destruido, en línea recta al sueño neoliberal, como dice Yépez,  alineado a "la visión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico".

Ya lo decía Robert Anton Wilson: «La función de la escuela es matar la curiosidad de los niños diciéndoles que solo hay una respuesta y que ésta ya la sabemos, por lo que es mejor que no sigan preguntando». Tal vez la escuela puede ser otras cosas, como quizá soñó el filósofo José Vasconcelos, pero la realidad es que la definición de Anton Wilson describe con triste precisión lo que sucede bajo la siniestra batuta de La Maestra, especie de Gran Hermana iterando su rostro impávido entre el narcoterror (como dato cruzado recordemos que su aliado Felipe Calderón recibió hace un par de años el libro de George Orwell, 1984, de la Reina Isabel, ¿cómo guiño adoctrinante o afinidad literaria?).

Yépez dice en su columna de Milenio que la salida de la filosofía se cocinó lento: «Se eliminaron materias —Ética, Filosofía I y II, Historia de la Filosofía—, se les cambió por otras —Habilidades del Pensamiento—, hasta que en el Diario Oficial de la Nación sólo quedó de la filosofía su “carácter transversal”. O sea, una frase vacía. Fea paradoja: la SEP la fundó un filósofo».

Eliminar la ética, en un país de instituciones carcomidas por la corrupción, he ahí una decisión inteligente, congruente con la ética de las personas que han secuestrado la educación.

Detrás de esta reforma estructural al futuro del pensamiento del país yace la visión empresarial de hacer ciudadanos "competentes" conforme a las leyes del mercado (recordemos una sociedad tecnotrónica como la de Alphaville en la que las humanidades poco a poco dejan de existir).

"La filosofía incrementa el descontento contra el capitalismo y el dominio estadunidense. En México, además, la filosofía se vuelve indeseable en una época de integración geopolítica: los profesores de filosofía suelen haber sido formados en planteles, programas y bibliografías izquierdistas", escribe Yépez.

Esto parece  una estocada del PAN y de Elba Esther Gordillo: más allá de pugnas en la superficie, el intento de dejar un legado (si bien esta reforma ha merecido amplias protestas).

Eliminar la filosofía del plan de estudios sería un acto subrepticiamente fascista, que concibe a las personas como entidades mecánicas, programables unívocamente. Una medida protectiva de la clase en el poder: formar mediocres empresarios, obreros para perpetuar el paradigma de explotación y consumo, que no han desarrollado el pensamiento crítico, siempre será más seguro para mantener el status quo. Aunque la filosofía que se enseña en el país pueda no ser de gran nivel, es justamente en ese período tierno de la formación intelectual cuando los jóvenes son sensibles a las grandes ideas, aunque vengan solo en destellos, y pueden hacer toda la diferencia, porque aún son capaces de programarse a sí mismos y superar hábitos y costumbres.

[Entrevista con Heriberto Yépez sobre la cuestionada decisión de la SEP]

[Las humanidades y la barbarie de la RIEMS: Observatorio Filosófico Mexicano]