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"Go the Fuck to Sleep", cuentos de cuna leídos por Werner Herzog

Arte

Por: pijamasurf - 06/19/2011

Libro de cuentos de cuna genera polémica por su (cómico) contenido, supuestamente impropio para los niños y peligroso para su educación.

"Go the fuck to sleep" es el mantra que repite la fabulosa voz del cineasta ( y ahora ogro) Werner Herzog para dar vida a los poemas que para dormir niños ladillas (en realidad dirigidos a los adultos) escribió Adam Mansbach.

El libro, ilustrado por Ricardo Cortes, se ha vuelto un fenómeno viral luego de que un grupo cristiano de Nueva Zelanda haya pedido que se prohibiera por ser una mala influencia para los niños, considerando que contiene lenguaje obsceno y engañoso (como suele ocurrir, la oposición cristiana a una obra hace que ésta sea más popular).

Según el grupo Family First, el libro fomenta la paternidad disfuncional y la agresión en contra de los niños, esto si se tiene en cuenta la posibilidad de que algunos padres supongan que es un libro para leerle a los niños. Evidentemente este grupo no tiene mucho sentido del humor. Los editores, mientras tanto, han señalado que la publicación está destinada a las personas adultas y no a los infantes (es una parodia de lo molesto que puede ser tener hijos hiperactivos que no se quieren dormir).

Uno de los microcuentos versificados del libro Go the Fuck to Sleep dice:

«The flowers doze low in the meadows

And high on the mountains so steep.

My life is a failure, I'm a shitty-ass parent.

Stop fucking with me, please, and sleep».

( "Las flores languidecen en las praderas

y en lo alto de las montañas tan empinadas.

Mi vida es una fracaso, soy un padre de mierda.

Deja de joderme y por favor ya duérmete".)

[Guardian]

El Buddhabrot: conciencia matemática de la iluminación fractal

Arte

Por: pijamasurf - 06/19/2011

Destellos del nirvana a través del fractal: el Buddhabrot es un despliegue del conjunto de Mandelbrot que evoca a un buda meditando en flor de loto multidimensionalmente enrollado en el espacio

Los fractales son como la propaganda subversiva que tiene el universo para hacernos ver que en cada parte está oculta la totalidad, en distintas magnitudes, reflejos de una unidad cósmica que se proyecta a sí misma a través del espacio infinito, que cada copia de la divinidad inmanente mantiene la misma forma: la huella de un mismo génesis energético y matemático.

Una de las más curiosas manifestaciones de los conjuntos fractales es el Buddhabrot. Esta imagen que recuerda a un buda meditando en flor de loto (o a miles de budas meditando dentro un buda-flor-nirvana) fue descubierta por Melinda Green usando una técnica de render del conjunto de Mandelbrot (Benoit Mandelbrot es el descubridor de los fractales en el plano espacial de las matemáticas). El Buddhabrot no es un fractal distinto al de Mandelbrot, solo otra forma de desplegarlo, y aunque evoca al arte religioso de la India, la imagen fue generada con una simple fórmula matemática sin intervención humana. Es como si el espacio mismo contuviera la forma búdica codificada. Quizás la versión matemática de aquella frase del Mahavaipulya Sutra: "En cada partícula de polvo hay innumerables budas".

“Una vez que desarrollas el ojo matemático de fractales, los ves en todas partes, cada cosa que ves está descrita como una referencia de sí misma o de otra cosa”, Arthur C. Clarke.

Benoit Mandelbrot descubrió que somos parte de un enigmático mandala, que nuestra fraternidad con el universo es formal. La información nos repite hasta el infinito, enamorada de sí misma.

«Preguntas cuál es el principio de todo esto:

Y es esto…

La existencia que se multiplicó por sí misma

Por el puro deleite de ser

Y se proyectó en trillones de seres

Para que pudiera encontrarse a sí misma

Innumerablemente».

Sri Aurobindo

 

 




¿Es la quinta dimensión una dimensión fractal?