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4:20: Historia del código cannábico

Por: pijamasurf - 04/20/2011

¿Cómo se originó este símbolo de unión marihuanera? ¿Es la hora del té, el cumpleaños de Hitler, una ley en California o el código de unos jóvenes de San Rafael para juntarse a fumar?

* Para celebrar el Día Mundial de la Marihuana (4:20) te compartimos 5 buenos argumentos para promover su legalización

420. Éste no es un número cualquiera: es el símbolo que representa e identifica a la comunidad cannábica y su cultura desde hace ya 40 años. Para los no relacionados con el mundo del cannabis, diremos que 4:20 -leído cuatro veinte-  es todo un término con identidad propia.

Cierta confusión rodea la voz "420" y su orígen, pero la versión más aceptada como real es la siguiente: todo comenzó un día cualquiera del año 1971 en la Escuela Secundaria de San Rafael, California. Los hermanos Waldo (The Waldos), estudiantes de la escuela, supieron de una una persona que ya no podía cuidar la parcela donde cultivaba marihuana y tomaron la decisión, junto con algunos amigos, de arrancar las plantas y hacerse con una buena provisión de yerba. Se estableció como costumbre, por motivos de horarios y actividades escolares, reunirse a las 4:20 p.m. a fumar marihuana en la estatua erigida en honor a Louis Pasteur. "4:20 Louis" era la contraseña que establecía la cita. Con el tiempo, el término 4:20 fue ganando popularidad de forma espontánea y funcionó a modo de código secreto, desconocidos por padres y profesores, que reunía a lo amigos a fumar un porro.

Aunque no se sepa realmente su orígen, la verdad es que el colectivo de fumadores de marihuana le da una importancia nula si lo comparamos con la capacidad de unión y de identidad que poseen estas siglas. Hace ya mucho tiempo que la expresión 4:20 forma parte del lenguaje cannábico y dejó de ser una consigna local para ser un símbolo internacional. De hecho, hoy posee un enorme peso sociológico y cultural y supone múltiples significados como el de solidaridad, compromiso, complicidad y lucha prolegalización de la marihuana entre todos los miembros de dicha comunidad.

Los efectos del 4:20 se fue modificando con el tiempo: el paso siguiente fue saltar al calendario. La trasposición de estos números a una fecha fue algo muy fácil: 4:20 en el formato utilizado en Estados Unidos es el mes 4º  y el día 20, por lo que el término quedó transformado en el "20 de abril". El magnífico poder de convocatoria que rodeaba -y rodea- a estos números ha hecho de esta fecha el día internacional del consumo de marihuana y de su cultura. A ese día y a esa hora miles de personas fuman  públicamente marihuana en difrentes lugares del mundo sabiéndose integrados en un colectivo y estrechamente unidos entre sí mental y espiritualmente. Esta celebración también es un foro social donde discutir y hablar públicamente sobre la legalización de la marihuana, de su uso y su cultivo. Precisamente en muchos lugares donde el fumar maría no está legalizado, el hecho de que un gran número de personas se citen en un lugar público y fumen sin que la policía pueda actuar, hace de esta celebración una protesta, un desafío y una reivindicación de la legalización de la marihuana y de su consumo responsable. Estas "fiestas" siempre están organizadas para que, puntualmente y todos juntos, a las 4 y 20 de la tarde, se empiece a fumar produciendo así una gran nube de humo que vuela por encima de los asistentes.

Son numerosas las ciudades que convocan este festejo: por supuesto, ciudades de los Estados Unidos como la pionera San Rafael y San Francisco, en California; en el campus universitario de Boulder y en diferentes lugares de Denver, en Colorado; Boston; Seattle y Nueva York, se encuentran entre las más populares. En los últimos años, ha podido verse el acercamiento de una parte importante de la población americana a una imágen menos estigmatizada del cannabis y su legalización se discute en los foros culturales, médicos y políticos. En este sentido, debe señalarse que la legalización de la marihuana para uso terapéutico o medicinal, que ha ido sucediéndose en diferentes estados del país, da una nueva visión e impulso a la celebración del día del cannabis en el futuro.

Fuera ya de las fronteras de EEUU, la ciudad de Vancouber, en la Columbia Británica, es una de las seguras desde hace ya muchos años. De hecho, mucha gente piensa que fue aquí donde se acuñó la tradición de las celebración del 4:20 desde que, en 1995, unos 200 fumadores de maría se plantaron juntos a fumar en público a modo de protesta y reivindicando la despenalización del cannabis. Hoy en día, llega a ser unas de las celebraciones del 20 de abril más grandes de Norteamérica. Toronto, Ottawa y Ontario también organizan actividades, entretenimientos y paradas donde se vende comida, objetos relacionados con la cultura del cannabis y recuerdos.

Aparte del continente americano: en Australia, ciudades como Dunedin y Auckland, en Nueva Zelanda, también se reúnen en los campus universitarios con los mismos fines.

En Europa, el témino 4:20 no posee la carga social ni simbólica tan marcada como en el Norte de América. Tal vez es debido a que la tenencia, el autocultivo y el uso (sea terapéutico o lúdico) de la marihuana no es claramente ilegal en los diferentes países. Además, el debate sobre un uso menos restrictivo de ella está sobre la mesa de forma cotidiana. Por otro lado, se convocan en numerosas ciudades concursos, premios y certámenes nacionales o mundiales: Cannabis Champios Cup, High Times, Higlife Cup, etc. cada año. Parece que se conecta más con la hora 4:20 que con el día 20 de abril, lo que no impide que se celebren manifestaciones y reuniones en ciudades como Londres, Amstedam, Madrid,  Barcelona en esa fecha.

Caso aparte es Francia ya que el 20 de abril es una fecha señalada por otras razones: es el día en que Hitler nació, lo que es una buena razón por la que los franceses no celebran el día de la marihuana. El 18 de junio funciona comofecha homóloga.

En el 2011 hará exactamente 40 años del nacimiento del 4:20. Una fecha redonda para un símbolo que representa fraternidad, complicidad y fuerza de un colectivo con una cultura propia y unos deseos claros.

 

Fuente: Alchima Grow Shop

 

Culto estético al sol: 1er aniversario del Observatorio de Dinámicas Solares

Por: pijamasurf - 04/20/2011

El Observatorio de Dinámicas Solares de la NASA ha registrado a este astro con inédito detalle y esta semana cumple su primer aniversario; para agradecerle sus labores de observación preparamos una galería fotográfica que termina por convertirse en una hipnótica travesía a las entrañas de nuestro pilar galáctico.

Monitoreando con una notable sensibilidad tecnológica el reciente comportamiento del sol, el Observatorio de Dinámicas Solares (Solar Dynamics Observatory) de la NASA ha tenido oportunidad de documentar durante el último año la arquetípica transicion de este astro, de un periodo pasivo hacia el comienzo de un nuevo y activo ciclo -aludiendo al ritmo pendular que refleja la naturaleza dinámica de nuestro universo-. Y así se revela ante nosotros un vívido desfile compuesto por hiperestéticos loops de plasma, rediseños de su campo magnético, danzantes manchas sobre su superficie (a los que paradójicamente podríamos llamar lunares) y enérgicas explosiones agrupadas en torno a un fenómeno pop-apocalíptico conocido como tormentas solares.


El SDO es el único observatorio, actualmente en función, que puede registrar el disco solar completo a alta resolución. Capta imágenes casa 1.25 segundos y está diseñado para registrar la tmósfera del sol, su radiación ultravioleta, y sus campos magnéticos incluso durante las más radicales transiciones de este astro. "Este magnifico observatorio esta excediendo toda expectativa. Las imágenes del sol son espectaculares y el valor científico de esta información es inmenso" afirma Elizabeth Critin, ex coordinadora del proyecto SDO. Por su lado,

Pero más allá de las especulaciones gestadas en torno a estos espectaculares gestos del astro rey, tal vez la postura más sana que nos queda por adoptar es agradecer la titánica estética que empapa este proceso y que gracias al SDO hoy podemos apreciar, en una experiencia de verdadero goce cósmico que, si estamos a la altura, seguramente podríamos utilizar como un catalizador (una especie de epifánica musa), para desdoblar fluidamente nuestra conciencia cual lúcido papalote a través del sistema solar y, por que no, incluso surfear sus propios límites y explayarnos en deliciosa vacuidad.