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Los cantos de las ballenas y los delfines convertidos en imagen a través de una transformación matemática generan increíbles mandalas y diseños fractales, espejos marinos de la complejidad celeste

La complejidad y la belleza aural de los cantos de ballenas y delfines es estudiada por biólogos marinos en todo el mundo, compuesta por una variedad de sonidos y significados que han hecho a muchos investigadores teorizar que las ballenas tienen un lenguaje con una gramática particular y una estructura jerárquica en cierta forma similar a la sintaxis humana. Acaso un lenguaje de frecuencias que resuenan por la bóveda del mar como indescifrables y angelicales cantos que guardan los secretos planetarios.

Más allá del campo semántico de estos cantos, haciendo un puente de sinestesia matemática entre el sonido y la imagen, podemos apreciar que dentro de su lenguaje sonoro está el lenguaje fractal que permea el universo. Si podemos ver la espiral galáctica en la secuencia de Fibonacci, en las huellas digitales, en los sistemas meteorológicos o en un caracol, también es posible ver en el canto de las ballenas y los delfines parte de este código formal que unifica a todas las cosas del universo bajo una correspondencia geométrica. No sería exagerado decir que dentro de las frecuencias que emiten los cetáceos hay mandalas, montañas, galaxias y elementos aún imperceptibles que reflejan la armonía subyacente en la materia, el código ubicuo, nadando en el sonido.

Las imágenes aquí reunidas han sido generadas por el ingeniero Mark Fischer, utilizando una transformación matemática del sonido. Fischer trabajaba para la marina de Estados Unidos creando softwares de sónares para uso militar  pero cambió de profesión -sanamente- después de seguir epifánicamente a un grupo de ballenas azules para un proyecto de trabajo. Este ingeniero se dio cuenta que el método estándar de interpretar las canciones de ballenas usando espectrogramas de frecuencias agrupadas a lo largo del tiempo no proveía una representación precisa de la intrincada variedad de los cantos de las ballenas, por lo cual acudió a un campo de las matemáticas conocido como transformación de óndulas.

"Con las óndulas había una imagen que desplegaba una extraordinaria estructura. Algo estaba pasando con este sonido, aunque no estemos seguros exacatamente qué es", dice Fischer.

Las imágenes generadas por los cantos de los cetáceos a más de uno podrán recordarle a los mandalas generados por la música y las palabras en cristales de agua, que grabó Masaru Emoto, los cuales han generado gran polémica.

Esta es la representación de un gemido de baja frecuencia de la canción de apareamiento de una ballena gris, con el eje corriendo en contra del reloj. Vórtice derretido en el firmamento y pistilo de quasar.

Canción de ballena minke blanco (o rorcual aliblanco):  ojo serpenteando en el hiperespacio. Esta imagen que no ha sido modificada artísticamente  fue  compuesta a partir de grabaciones realizadas en el Southwest Fisheries Science Center en La Jolla, California.

Otra canción de ballena de minke con una transformación de óndula distinta, altamente mandálica, con la seducción atlántida del cyan.

Esta imagen registra el sonido de un delfín del Atlántico (Stenella frontalis), entre filamentos y tonos luminosos tejiendo los pétalos de flores marinas.

Imagen del sonido de un delfín de pico blanco los chasquidos son representados por líneas rectas radiando hacia afuera y las líneas negras representan los silbidos, en menor volumen. Vale la pena notar que existe la teoría de que los delfines procesan las imágenes sonoras generadas por la ecolocación de una forma holográfica.

Vocalizaciones de la falsa ballena asesina, pseudoorca, grabadas cerca de Azores. Estos cetáceos, pese al nombre, en realidad están más relacionados a los delfines que a las ballenas.

Twitter del autor:@alepholo

[New Scientist]

Usan excremento de William Burroughs en proyecto de bioarte mutante

Arte

Por: pijamasurf - 02/15/2011

Excremento preservado del escritor beat William Burroughs será usado en el proyecto "Mutate or Die" para desencadenar una mutación de lenguaje más allá de la pálida frontera de la muerte

“El pensamiento racional es un experimento fallido y debería de ser descartado. Muta o muere” W.S. Burroughs.

La biología cósmica de William Burroughs concebía al hombre como un mutante -dando sus primeros pasos hacia el mar sideral- y al lenguaje como un virus proveniente del espacio. El mutante y el virus envueltos en una relación que podría acabar con la destrucción de la especie o propiciar la siguiente etapa evolutiva. No es un secreto, tampoco, que Burroughs tenía una marcada tendencia escatológica, explorando lo más sórdido de la existencia humana, encontrando cierta poesía en los bajos fondos, como un escarabajo metafísico destellando sobre un excremento. Todo lo cual hacen que el proyecto de bioarte “Mutate or Die” tenga sentido y encaje a la figura del fantasma burroughsiano ¿como un anillo en el pene, o cómo un tubo de ensayo interdimensional en el ano?

“Mutate or Die” fue concebido por Tony Allard y Adam Zaretsky, y básicamente plantea:

1. Tomar una muestra del excremento preservado de Burroughs por amigos en Lawrence, Kansas (la familia Burroughs ha dado el dedo de OK  al proyecto).
2. Aislar el ADN del excremento con un kit especial
3. Crear muchas copias del ADN que se extrae
4. Llenar el ADN de polvo de oro
5. Cargar el ADN  a una “genegun” (una pistola de aire modificada)
6. Disparar esta pistila a una mezcla de esperma fresco, sangre y excremento (una especie de galleta de la luz crowleyana)
7. Llamar a la mezcla genéticamente modificada de sangre, semen, y excremento una pieza viviente de bioarte, una pintura de nuevos medios, un aparato literario cut-up y/o una escultura mutante.

Curiosamente el Proyecto del Genoma de la Flora Intestinal  muestra que el sello de una personas aparece en las poblaciones de microbiota, hasta el punto de que los genes de la flora intestinal pueden entenderse como componentes de la identidad humana. Por lo cual se puede decir que el código Burroughs está presente en su excremento. Esperando mutar.

Según los creadores “Después de que las mutaciones se han puesta en movimiento, invitaremos a la audiencia al proceso de lectores/interpretes de lo que probablemente sea un lenguaje desconocido de mutación a través de historias dichas en el continuum de espacio-tiempo de las entrañas del viejo escritor beat. Anticipamos la aparición de  un código, un signo, un jeroglífico transgénico... una mermelada de gónadas.. que cuelge sobre nosotros como un extraño encantamiento”.

[Hplus Magazine]