China se ha destacado como un espacio en el que las dimensiones se cuecen aparte. Constantemente escuchamos cifras de extensión demográfica, de volúmenes de mercado, o de magnitudes en el rubro de la construcción, que parecen tener poco que ver con los estándares del resto del mundo. Recientemente el gigante asiático ha dado un nuevo campanazo en este sentido al anunciar sus planes para construir una megaciudad destinada a albergar 42 millones de habitantes.
El ambicioso proyecto es obra de urbanista el sur de China que pretenden fusionar nueve grandes cudades que actualmente se distribuyen a lo largo del delta del Río Perla. El área destinada a la nueva mega ciudad sería de 16,000 millas cuadradas. Para dimensionar el tamaño de esta urbe basta decir que sería 26 veces más grande que Londres, o que ocuparía el doble del tamaño de Gales. Entre las ciudades que quedarían incluidas en la mega urbe serían Foshan, Dongguan, Zhongshan, Zhuhai, Jiangmen, Huizhou y Zhaoqing, lo cual nos habla de la enorme relevancia económica que tendría la nueva concentración urbana ya que actualmentes estas siete ciudades representan el 10% de la economía nacional.