*

X

Policía encuentra ‘santuario’ de Justin Bieber en mansión del narco carioca más buscado

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/05/2010

El capo de Río de Janeiro, "Pezao", es gran fan de Justin Bieber, quien se ha vuelto un bizarro objeto de culto entre quinceañeras y peligrosos traficantes de estupeafacientes por igual.


La policía de Río de Janeiro encontró una habitación tapizada de memorabilia dedicada al estrella de teen pop canadienese, Justin Bieber, en una narcocasa perteneciente a Luciano Martiniano da Silva, alías ‘Pezao’. La casa, dentro del peligroso complejo do Alemao, cuenta con tres pisos, sistema de aire acondicionado, piscina, sala de hidromasajes, sauna y una discoteca privada. En la redada, además de los mementos de Bieber (la pintura que se puede ver en la imagen estaba acompañada de posters del cantante de 16 años), la policía incautó drogas y armas.

El vocero de la policía carioca Marcos Vinicius Braga dijo que nunca había visto algo así, según reproducen varios medios en inglés, pero no sabemos si esto ha sido desconextualizado a refererise a la adoración de Bieber (¿el nuevo narcosanto?) o a la operación en las favelas de Río, en las que se decomisaron 11 kilos de marihuana como parte del proyecto de limpieza previo a la Copa del Mundo del 2014, que albergará en esa ciudad seguramente la final.  Pezao había huído antes de la redada.

Justin Bieber se ha convertido en una de las celebridades más populares del mundo, destronando a Lady Gaga como la persona más buscada en  Google.  Algunas personas comentan que el fanatismo del capo carioca por Bieber es una prueba de que las drogas destruyen la razón.

Vía MSN News

Musculosos acróbatas presentan un espectáculo para el Papa Benedicto XVI frente a cientos de sacerdotes y monjas en el Vaticano

Un bizarro episodio más se ha manifestado en el siempre lúgubre Vaticano. Pero en este caso se trata de un espectáculo que seguramente hizo regocijar a monjas, obispos, cardenales, y curas, ya que un grupo de atléticos acróbatas italianos presento un número en el que tras retirar sus camisas y dejar ver sus musculosos tórax  y sus ajustados pantalones procedieron a formar una torre humana.Ante la visible incomodidad de Benedicto XVI contrastando con las miradas poco templadas de una buena parte de la concurrencia, los Fratelli Pelligrini (como se hace llamar el grupo) desplegaron sus habilidades corporales con motivo del Congreso Internacional Pastoral a favor del circo.