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'DMT: The Spirit Molecule' (el documental sobre el psicodélico más potente de la Tierra)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 12/09/2010

Ve aquí el esperado documental sobre la magia y el misterio del psicodélico más potente del mundo, una molécula que podría ser el neurotransmisor de la divinidad.


El documental más esperado en años por la comunidad psicodélica se estrenó hace un mes y ahora puede ser visto en internet (después del brinco) o pedirlo en DVD aquí. 'DMT: The Spirit Molecule' cuenta con una serie de nuevos sabios, psiconautas y científicos en las fronteras del conocimiento, libres de las constricciones del mainstream que se aventuran a explorar los límites de la conciencia y regresar con las joyas que se ocultan detrás de las puertas de la percepción. Probablemente no exista en la actualidad un  vehículo que desafíe más la estructura de la realidad y los paradigmas psicosociales que una dosis de DMT: su velocidad y su intensidad lo hacen la bomba nuclear de los psicodélicos. Como dice uno de los voluntarios del Dr. Rick Strassman que aparece en el documental: son 1000 años en 15 minutos (uno de nuestros colaboradores va más allá y dice que es la historia del universo condensada en un fractal de segundo: la eternidad a la velocidad de la luz).

El documental parte fundamentalmente del trabajo del Dr. Rick Strassman y el filósofo y etnobotánico Terence Mckenna. Strassman es la única persona que ha conducido experimentos científicos con esta misteriosa molécula enteógena, que llama la mólecula del espíritu, en las últimas décadas. Mckenna es el responsable de popularizar el DMT en la cultura popular-underground: como dice Erik Davis en el documental, Mckenna creó el meme del DMT y antes de que las personas experimentaran con esta sustancia el concepto ultrapsicodélico del DMT ya se había viralizado encendiendo la lámpara de la imaginación colectiva (según Terence el DMT manifiesta claramente que la existencia de la consciencia incórporea es una posibilidad  real y  que la evolución humana tiende a la materialización del espíritu).

La atracción por este psicodélico se incrementa debido principlamente a dos cuestiones: que este compuesto químico es fabricado de manera natural en el cuerpo humano y a que produce en las personas que lo consumen una serie de visiones arquetípicas, consistentemente similares, que nos acercan a una nueva mitología que enlaza el pensamiento religioso de la antigüedad con el nuevo tecnomisticismo como un arco diamante de fractales.

En el documental podemos ver esbozadas diversas teoría sobre por qué el cerebro genera DMT y qué es lo que hace esta sustancia (uno de los misterios más grandes de la neurociencia moderna). Por una parte el DMT es molecularmente similar a la serotonina y cumple con todas las condiciones para ser un neurotransmisor. Pero esto no responde  a la pregunta de por qué está ahí el DMT y qué está haciendo (no ayuda que sea ilegal estudiarlo). El Dr. Rick Strassman cree que el DMT podría ser sintetizado en la glándula pineal, ya que ésta tiene todas las enzimas y los precursores necesarios para hacerlo (Dennis Mckenna dice que en realidad todos los seres vivos de la naturaleza en teoría tienen las bases químicas para sintetizar DMT y que este podría ser el elemento básico del lenguaje de la naturaleza).

La glándula pineal históricamente es el centro espiritual del organismo humano, asiento del tercer ojo. El mismo Descartes, padre del racionalismo, escribió que la glándula pineal secreta espíritus, algo que fue recibido como  un desvarío, pero que a la luz de la nueva ciencia podría ser un momento de suma claridad. Strassman cree que es posible que la secreción de DMT vaya de la mano de las visiones religiosas reportadas por místicos desde los albores de la historia. En el documental incluso se explora una interesante posibildiad: que la glándula pineal controle la entrada y salida del espíritu al cuerpo; esto explicaría la similitud entre las experiencias cercanas a la muerte y los viajes de DMT. Esto se refuerza ante el hecho de que la glándula pineal se detecte en el feto humano a la séptima semana, lo que es equivalente a los 49 días que se dice en el Bardo Thodol (Libro Tibetano de la Muerte) tarda un alma en reencarnar.

Una teoría adaptada al argot neomístico, relaciona a la glándula pineal con el concepto de stargate, un portal dimensional a través del cual entidades extraplanetarias o interdimensionales pueden acceder a este mundo o a una conciencia en particular. Robert Anton  Wilson, el autor de Illuminatus!, conecta la experiencia mística de Aleister Crowley de canalizar a la entidad conocida como Aiwass con la glándula pineal o tercer ojo a través de la simbología de la estrella plateada, astrum argentum, que simboliza a Sirio, funadamental en la cosmogonía de Crowley, la cual sería también el tercer ojo, el ojo en la pirámide. ¿Puede ser la glándula pineal un microcósmico stargate incluido en la biotecnología humana, capaz de entrar en contacto con el mundo de los espíritus? Esto podría explicar las constantes visiones reportadas de entidades extraterrestres por los usuarios del DMT o la teoría del matemático Cliff Pickover de que en la antigüedad la producción natural de DMT detonó las visiones místicas de los profetas, incluyendo la visión de la zarza ardiente de Moises y la "nave espacial divina" de Ezequiel.

El hermano de Terence Mckenna, Dennis nos encamina a otro aspecto notable del DMT, su incomparable capacidad de producir visiones religiosas de unidad cósmica. Mckenna dice que es una "pastilla instántanea de supremas realidades metafísicas" y  se mistifica en por qué el ser humano tiene un "detector de la divinidad en el cerebro" (uno de nuestros colaboradores ha escrito aquí extensamente sobre lo que llama el"Aleph endógeno" del DMT).

Otros de las temas del documental es explorado por Douglas Rushkoff, la importancia de saber regresar de los mundos hiperdimensionales del DMT  con información que pueda ser útil para navegar estas realidades, algo como no sólo entrar al palacio de la sabiduría de William Blake en el relámpago atónito del umbral, sino también saber robar las joyas de la princesa y mantener en la pupilas el sueño divino después de despertar... en un sentido práctico utilizar esta sustancia como medicina. Algo para lo que tal vez sea más adecuado la ayahuasca, la medicina amazónica tradicional cuya sustancia activa es el DMT, y que alarga y permite asimilar las visiones de la dimetiltriptamina.

A continuación ofrecemos el documental completo en 5 partes, pueden verlo también aquí en una sola parte a mayor calidad en un streaming que tarda bastante (recomendamos adquirir el DVD). Para los fanáticos de hueso colorado pueden ver en este canal de YouTube entrevistas de cada uno de los participantes del documental, algunas que no aparecieron en el corte final: entre ellos Stan Grof , Erik Davis, Douglas Rushkoff, Daniel Pinchbeck, Graham Hancock, Ralph Abraham, Jeremy Narby, Raph Metzner, Alex Grey y varios más (Scott Draves del proyecto de fractales cibernéticos Electric Sheep es el encargado de las animaciones).

Feliz 'Día de la Bicicleta': 68 años del primer viaje de LSD del Dr. Hofmann

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 12/09/2010

Hace 68 años Albert Hofmann descubrió el poder psicodélico del LSD andando en bicicleta... Una buena excusa para salir a dar una vuelta en bici, conectarse alegremente con el espíritu del buen doctor y percibir los tornasoles y las iridiscencias psicodélicas que contiene la naturaleza en su corazón fractal

El 19 de abril de 1943, el doctor Albert Hofmann decidió tomar la primera dosis de LSD intencionalmente en la historia de la humanidad. El Dr. Hofmann había sintetizado la sustancia desde 1938 en sus laboratorios en Sandoz, Suiza, después de trabajar con el hongo ergot del centento (del cual se dice podría haber sido usado en los misterios griegos de Eleusis). Hofmann no intentaba hacer un psicodélico sino un estimulante circulatorio. El 16 de abril de 1943, el buen doctor resintetizó el LSD y accidentalmente ingririó una pequeña dosis suficiente para activar su imaginación, darse cuenta del potencial de la sustancia y preparar el histórico primer viaje de dietilamida de ácido lisérgico.

El día que ahora conocemos como "el día de la bicicleta", Hofmann decidió tomar 250 microgramos de LSD-25 (ahora se sabe que el umbral de la dosis son 20 microgramos: el LSD es una sustancia tremendamente potente en proporción a cantidad). Después de ingerir la ominosa sustancia, el Dr. Hofmann fue presa de un momento inicial de pánico (lo que se explica por la gran cantidad de ácido que consumió sin tener referencias); sin embargo, después de una examinación médica superficial comprobó que estaba bien. Le pidio a su asistente que lo llevara a casa, en bicicleta, porque no se podían usar vehículos motorizados por la guerra. En el viaje en bici, al entrar en contacto con la luz del sol y la naturaleza, ocurrió la primera epifanía psicodélica sunshine acid:

"Poco a poco empecé a disfrutar una serie sin precedente de colores y formas jugando persistentemente detrás de mis ojos cerrados. Imágenes fantásticas surgían, alternándose, variando, abriendo y cerrándose en círculos, explotando en fuentes, reacomodándose e hibridizándose en un flujo constante".

El nacimiento del flujo de fractales característico del LSD en la pantalla de la mente. El primer hito en la conformación de un campo morfogenético psicodélico que influiría en la conciencia colectiva del planeta.

"Tuve la sensación de que veía la tierra y la belleza de la naturaleza como era cuando fue creada. Fue una experiencia maravillosa. Un renacimiento, ver la naturaleza bajo una luz nueva"...

Después de descubrir la sustancia Hofmann, que proviene proabablemente de la tradición alquimista de su compatriota el gran Paracelso, se dio cuenta que podía ser usada para fines terapeúticos. Algo que fue probado con éxito en un inicio, famosamente cambiando la vida del actor inglés Cary Grant, entre otros. Más tarde llegaría Tim Leary y el LSD se volvería casi mainstream, se prohibiría y hasta sería usado por la CIA en programas de control mental como el MK-ULTRA. Pese a este destino, el LSD que fuera detonante del movimiento hippie, cambió paradigmáticamente la vida de millones de personas, que en palabras de Leary decidieron "turn on, tune in, drop out".

Hofmann creía que el LSD, su "hijo problema", puede cumplir con la función de reconectar a la gente con la "naturaleza viva", algo que se ha perdido en la modernidad y que es una herramienta evolutivamente útil. Murió a los 102 años de edad (descansa en un cielo de bicicletas galácticas y manadrinas de mandalas) con una lucidez que demostró que el LSD difícilmente se puede considerar como un peligro para la salud. El Dr. Hofmann quería que se volvieran a hacer experimentos científicos con el LSD -"la medicina del alma"- y posiblemente permitir su uso terapeútico. En el último año ha habido una incipiente apertura al estudio de los psicodélicos, como es el uso de la psilocibina (que también sintetizara en su laboratorio Hofmann por primera vez) para pacientes terminales, así como el LSD para la cefalea en racimos.

Para los que gustan de conectarse con la conciencia colectiva, hoy tal vez sea un buen día para andar en bici y disfrutar de la luz de la primavera y la dulce policromía tomando un poco de la sustancia visionaria del Dr. Hofmann o sólo dejándose llevar por la misma naturaleza que en cada parte contiene todos los secretos del universo.

Los dejamos con dos buena animaciones en homenaje del místico día de la bicicleta de Hofmann:

* Mañana es 4-20, el día de la Tierra y el Día de la Marihuana, así que por qué no hacer de esto todo un festival  de reconexión psicodélica con la fuente.