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El 'Jefe Diego' está vivo, según un popular periodista; los secuestradores de este turbio político mexicano lo estarían drogando con ketamina, una popular droga que se caracteriza por sus inframundos psicoactivos.

Información publicada en El Universal por el periodista José Cárdenas, señala que el político mexicano Diego Fernández de Cevallos aún está vivo, que los secuestradores negocían por 30 millones de dólares su entrega y que "El Jefe Diego" habría estado siendo drogado con el anestésico ketalor (marca comercial de la droga ketamina). Según Pepe Cárdenas esta información circula en los pasillos del gabinete de seguridad.

También habrían usado "Tegrebol" (suponemos que se trata de Tegretol carbamazepine, un anticonvulsionante usado en el tratamiento de la epilepsia). La ketamina (o "vitmina k", "space-k), es una droga que de ser utililizada como anestesia para animales, ha pasado a ser usada recreacionalmente en muchas partes del mundo. El científico John Lilly, pionero en la comunicación con delfines, utilizaba estas sustancia, junto con el LSD, en tanques de aislamiento, en su intento de desprogramar "la biocomputadora humana". La ketamina es un disociativo; sus usarios hablan de "k-holes", unos como abismos en la conciencia similares a las experiencias cercanas a la muerte. Otros creen entrar en contacto telepático durante estas experiencias.

En ciudades como Londres o Buenos Aires se usa entre jóvenes para acentúar la experiencia sexual: con un sentido oceánico, de implosión orgásmica. (Ver nuestro top 10 drogas para tener sexo).

La nota dice que el Jefe Diego habría estado siendo inyectado; una dosis fuerte puede evidentemnte suspender la conciencia; Lilly decía que en dosis fuertes de ketamina llegaba a lo que llamaba estados de samadhi, de extásis absoluto, de fusión con la conciencia cósmica. Nos cuesta trabajo imaginar al Jefe Diego envuelto en alucinacienes fractales, abrazando la luz infinita del "Hacedor de Estrellas"; acaso en laz zonas abisales teniendo telepatía con la yegua de las pesadillas, en una soporífera paranoia. Un viaje por el inframundo. Diego en Xibalba.

Pepe Cárdenas escribe:

Que sus plagiarios son un grupo guerrillero extremista asentado en la zona del Bajío desde hace 20 años. Que depende del ERPI. Que es el TDR-EP, Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, encabe zado por Constantino Alejandro Canseco Ruiz, alias El Comandante José Arturo o Hugo, y su pareja Blanca Estela, alias La Porta o Frida. Que en el secuestro de Diego, el modus operandi fue el mismo que en los secuestros de Alfredo Harp, Ángel Lozada, Paola Gallo, Jorge Sekiguchi, Ron Lavender y Joaquín Vargas, entre otros. Que el general retirado, Arturo Acosta Chaparro, experto en guerrilla, asesoró al principio. Que el militar fue baleado para alejarlo del caso. Que detrás de los guerrilleros estaría un grupo empresarial de Quintana Roo. Que el fin del secuestro no es meramente económico. Que fue por un pleito profesional. Que hay vicios ocultos.

Más allá de que el periodista dice que esta información es fidedigna, habría que proceder con cuidado, a sabiendas de la posible manipulación mediática que se da comúnmente en estos casos. Información anterior vinculaba el secuestro del "Jefe Diego" con la aprehensión del narco Ignacio Coronel. Se ha dado a conocer una carta aparentemente escrita por el Jefe Diego, exhortando a su hijo a actuar con prontitud, sin importarle la estrategia de ocultar las cifras de su patrimonio.

Vía El Universal

Carta del Jefe Diego a su hijo