*

X

Bradley Weafer recibe 63 mil dólares por caer en un hoyo de ketamina

Por: pijamasurf - 09/15/2009

Un hombre de Canadá cae en u túnel de "special K" y ve a "Dios"; además recibe 63 mil dólares en reparación de los daños sufridos


La ketamina, conocida popularmente como vitamina k o special K (no es el cereal con el que se inicia en el kukuxklan, más un avatar farmacológico de Kafka en el proceso de metamorfosis interdimensional), es un potente disociativo usado principalmente como anestesia para animales (y recientemente por jóvenes que buscan tener experiencias cercanas a la muerte, donde se detiene el tiempo, inicia la telepatía con seres de los calabozos intergalácticos, y se puede mirar a través de un agujero de gusano). Es esto lo que se llama un k-hole, un hoyo de ketamina, un trance como por oquedales del roquefort del más oscuro lado de la luna: (donde los aliens grises tiene bases de programación mental y te sodomizan con la yegua nocturna de las pesadillas). El lugar donde cayó accidentalmente Bradley Weafer.

Bradley Weafer, un hombre de 38 años, de Cambpell River, en British Columbia, Canadá, recibió 63 mil dólares por parte del Hospital General de Vancouver, luego de que recibiera una sobredosis de ketamina mientras se reuperaba de cirugía en la espalda.

Scotto_Ketamine_(475-10)_84714_smAl parecer la k-espacial le produjo un desdoblamiento astral en el que según Bradley vio a dios. Aunque también le dijo al juez que le había producido daños cerebrales, algo que el juez Frank Cole no compró. De cualquier forma Bradley, queien recibió 500 miligramos de ketamina en 5 minutos en vez de los tres mililitros que debería de haber recibido gradualmente en 24 horas, comprobó con suerte que atravesar el inframundo tiene sus recompensas.

"Me sumergí en unos túneles negros en los que nunca había estado. Personas me jalaban los pies, todo negro, oscuro, terrorífico, vi mi vida flashear en frente de mi. Vi a mi madre, sentí como nacía, ví todo lo bueno y malo, luego salí disparado al cielo y me rodeaba una luz blanca bañándome, salí disparado más allá de las nubes y vi está figura a la derecha con un capa blanca, pero no me dejaba verle la cara. Estaba llena de brillante luz blanca. Era tan alto como un edificio de oficinas, más grande que cualquier edificio que haya visto".

Weafer reportó más viajes como estos, entre túneles y raros intrusos infernales hasta surgir por colinas blancas profusas de luz hasta que éstas se conviertieron en unos doctores.

La ketamina fue popularizada por el Dr. John C. Lilly, que la usaba como una especie de telepatina en sus intentos de comunicación intraespecie con delfines, así como en los tanques de aislamiento, con la intención de reprogramar la biocomputadora humana. Lilly la bautizó "vitamina k".

Según Terence Mckenna, las drogas tienen un campo morfogenético propio, cada una cuenta con un complejo paisaje mitológico que almacena las experiencias de sus usuarios, en el caso de la ketamina, este campo es un oscuro paraje interdimensional como un túnel donde los habitantes suelen ser caballos, gatos, rinocerontes, y uno que otro humano extravíado.

Vía Dose Nation

Erowid ketamina

Chill-out para monos (los primates prefieren Metallica)

Por: pijamasurf - 09/15/2009

Científicos experimentan con el gusto musical de los monos y crean tracks especiales para relajarlos
179803510_6844505197 A los monos no les gusta la música humana, no les provoca ninguna respuesta emocional, sólo la música de Metallica les parece relejar. Sin embargo, música especialmente creada para ellos, que incorpora sonidos de monos, sí les provoca una respuesta emotiva. Un estudio publicado en el Royal Society journal Biology Letters muestra que en general los monos permancen impávidos a la música de los hombres (de 5 distintos géneros sólo Metallica tuvo una respuesta significativa) pero al generar dos distintas pistas de música para monos, una basada en los sonidos calmos que hacen los monos tamarinos y otra en alaridos de monos angustiados. La primera provocó que los monos se relajarn y comierna más; la segunda hizo que se agitaran. Escucha el chill-out para monos Escucha la música psycho para monos Después de escuchar la música para monos queda claro que el efecto (o su ausencia) es recíproco: aunque habrá humanos a los que les guste la música primal que crearon estos científicos para los monos, tal vez a los mismo que les gusta Metallica. ¿Es esto evidencia en contra de la asunción de que la música es un lenguaje universal? O ¿Tal vez los científicos no tenían buenos sistemas de sonido? ¿Habría que tocar música con tonos matemáticamente armónicas que refljen el número dorado o la sucesión de Fibonacci? ¿Tal vez el Extraño Loop de Bach? ¿O quizá la música del Mono del Espacio, el Superape Lee Scratch Perry? Vía The Guardian