
Mientras se disputa el Mundial de futbol, Estados Unidos se prepara desplegar un impresionante aparato de guerra en territorio costarrisence. Hace unos días informabamos que barcos militares de Estados Unidos e Israel avanzan hacia Irak; todo esto sin generar ningún sobresalto en la atención pública, como si fuera totalmente normal. Sin embargo, diversos sectores de la política costarricense se han quejado de que la decisión tomada este jueves pasado por la cámara legislativa de Costa Rica es prácticamente un permiso de invasión.
"Siete mil marines transitando por suelo nacional, 46 buques de guerra, 200 helicópteros artillados (entre ellos los Black Hawk), aviones de combate y navíos de guerra para combatir submarinos, constituyen una especie de invasión" de Estados Unidos a Costa Rica, afirmó la Asocación Nacional de Empleados Públicos (ANEP). Además, hasta 7 mil "marines" podrán estar al miso tiempo en Costa Rica, esto en un país que renunció a tener un ejército y es conocido mundialmente por ser un estado pacifista.
Los soldados de la marina, cuya misión aparente es combatir el narcotráfico, podrán recorrer con sus armas el territorio de Costa Rica sin ninguna limitación, y no estarán sometidos a la ley penal costarricense, por lo que -si cometieran delitos- no podrían ser detenidos ni juzgados y sus actos quedarían impunes.
Los siguientes políticos costrarricenses manifestaron su desacuerdo con este importante incremento de la presencia militar de Estados Unidos:
Carmen Muñoz Quesada, del Partido Acción Ciudadana (PAC) dijo que, más que para combatir el nacotráfico "parecen preparativos para una guerra de grandes dimensiones. Por ejemplo, el USS Kearsarge (LHD-3), señaló la legisladora, "tiene una longitud de doscientos cincuenta y siete metros, una tripulación máxima de ciento cuatro oficiales y mil cuatro enlistados. "Además, esta embarcación viene artillada, con capacidad para transportar a bordo cuarenta y dos helicópteros CH-46, cinco aviones AB SB Harrier y seis helicópteros Black Hawk.
"¿Qué necesidad tiene este Parlamento de autorizar un armamento de tal magnitud bajo el pretexto o el convenio también de combatir el narcotráfico?", se preguntó la legisladora".
El diputado socialcristiano Luis Fishman lamentó la decisión del ministro de Seguridad, José María Tijerino, de enviar a la Asamblea la solicitud de permiso y aseguró que la aprobación del mismo implica entregar la soberanía del país.
El diputado del Frente Amplio José María Villalta dijo que la aprobación de este permiso significa dar a las fuerzas militares de Estados Unidos "el derecho para que hagan lo que les dé la gana en el territorio nacional, siempre que consideren que sea necesario para cumplir su misión".
Aunque algunas personas podrían objetar que los militares de Estados Unidos están ahí en una misión necesaria, hay que tomar en cuenta que Estados Unidos ha sido responsable de estructurar al narcotráfico en la misma Centroamérica, a través de la CIA y de presidentes entrenados por esta agencia como Manuel Noriega. O el estratosférico incremento que ha tenido la producción de opio en dos ocasiones en Afganistán, antes y después del Talibán, a partir de la intervención de este país. No sería demasiado conspiranoíco esperar que los soldados de EUA no se dediquen solamente a atrapar narcos y decomisar kilos de cocaína. Por una parte podrían estar "cuidando el negocio" y por otra afianzando estratégicamente su prensencia en la zona. Desde la década de los 50, el escritor William Burroughs decía que la guerra contra las drogas era un pretexto para implementar una sociedad de control.