Pijama Surf

Humanidad 2.0: ¿Ha ganado ya el transhumanismo?

La tecno inmortalidad, la abolición del sufrimiento, el superhombre y el paraíso digital: todo podría estar al alcance de la tecnología, pero ¿a qué precio?

Por: pijamasurf - 03/05/2010 a las 23:05:55

¿Nos dirgimos inevitablemente hacia el perfeccionamiento del ser humano a través de la tecnología, hasta el punto de su rediseño y fusión con las máquinas? ¿Nos convertiremos en cyborgs inmortales perfectamente felices en paraísos digitales? ¿Hemos ya abrazado nuestro destino transhumano?

Esto es lo que señala Michael Annissimov en su blog Accelerated Future, uno de los más populares de la blogósfera transhumanista.

El transhumanismo está a favor del uso de la ciencia y la tecnología para mejorar las capacidaes físicas y mentales del ser humano, entendiendo que condiciones como el envejecimiento, las enfermedades el sufrimiento y hasta la muerte involuntaria son indeseables e innecesarias. Según Ray Kurzweil, el hombre podria acceder a la inmortalidad en 20 años.

Annissimov nos dice que miles de millones de personas en el mundo “quisieran mejorar sus cuerpos, extender su juventud, y amplificar sus poderes de percepción” y que la urgencia autotrascendente es la norma. En la actualidad esto sólo parece ser víable a través de la tecnología, una tecnología que está mucho más avanzada de lo que pensamos, y cada vez acelerándose a mayor velocidad por un principio de multiplicación de información exponencial. Pero para que esta tecnología se implemente debe de ser aceptada consensualmente; esta es la cuestión central de la discusión, la aceptación de una tecnología que podría tener grandes predicamentos morales.

“En sus fundamentos, las religiones con más seguidores del mundo -el Cristianismo y el Islam- son transhumanísticas. Después de todo, prometen la transcensión de la muerte y las cuitas de la carne, al ser elevados al arquetipo transhumano: el ángel. El ángel seguramente será nuestro modelo preliminar para expandir nuestras capacidades y disfrutar del mundo usando la auto-modificación tecnológica…”, escribe Annissimov.

Claro que existe la posibilidad de que el otro ser, arquetipo de la tecnología, al que nos podríamos modelar sea el robot. Annissimov juega con un Nietzche transhumano y de paso con la muerte de dios, abriendo brecha para la llegada del transhumano:

“La humanidad, como está hoy, es una semilla, un puente”.

“En algún punto de este siglo el ser más poderoso será un transhumano”.

¿El superhombre será entonces el transhumano aumentado por su parasitimo tecnológico, conectado a la inteligencia artificial, siguiendo este trend? Hay que recordar que el superhombre de Nietzche es el hombre que se sigue así mismo, que entra en contacto con su propia naturaleza e impone su voluntad personal. O, a colación, la frase de Burroughs: “La hipertecnología alimenta al no-humano dentro de mí”.

De cualquier forma sí existe una clara tendencia hacia el transhumanismo, algunos la llamarían una agenda. La cultura pop ha recibido con gran aceptación films como el de Avatar donde se plantea usar una interfaz entre cerebro y computadora para convertisre en lo que podría considerarse como un transhumano. Una fuerte corriente de la estética simbólica es utilizada en los videos musicales, particualarmente en el hip-hop, que mezcla trajes futuristas, robóticos, con imágenes de dominacion sexual y policial.

Los transhumanistas sostienen que los enormes beneficios de la tecnología serán capaces de sobreponerse a sus peligros. Liderados por Ray Kurzweil y el fuerte apoyo económico de corporaciones de la industria tecnológica como Google, el ideal, en el papel, es la creación de un agente moral que se auto-mejore, una Inteligenica Artificial amigable (nada de distopias a la Terminator; en términos estrictamente lógicos el único lugar posible para construir la Utopía es el ciberespacio).

Los transhumanistas pienasn que un estado tecnócrata será capaz de usar la tecnología para aumentar el “bien” de la humanidad, poniéndola al servicio del espíritu para impedir la pérdida de todos los valores humanos tan ligados a la biología (la cual es vista como un étapa larval) algo que podría ser bastante ingenuo si consideramos el uso de la tecnología al servicio del control y la enajenación que rije nuestra historia. Sin embargo, la creencia es que debido a la Singularidad, el punto de aceleración tecnólogica que resulta en una explosión de inteligencia, el hombre sabrá tomar las mejores decisiones para su futuro y el futuro del planeta, apoyado en esta hiperinteligencia obtenida a través de la tecnología.

Aunque en los cautos términos propios de la ciencia, detrás de su aparente ateísmo, el transhumanismo enuncia una religión de la tecnología, en la cual se depósita la reingenieria del paraíso perdido a través de un dios creado por el hombre (la Inteligencia Artificial). La profecía (la Singularidad de Ray Kurzweil) de la tecnología elegida (ungida) como método de perfeccionamiento del ser humano, para trascender su propio cuerpo e iluminarse, a diferencia de, por ejemplo el camino de la magia. Como dijera Arthur C. Clarke,” la tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. En realidad tanto la magia como la tecnología son dos caminos para el mismo objetivo y no hay una razón “eterna” para escoger uno sobre el otro; la diferencia esta en una preferencia de estilos: el estilo mediatizado cuantitativo de las máquinas o el estilo inmediato (en el sentido de que el medio es el cuerpo) cualitiativo de la magia. La tecnología puede verse como una magia extracorporal; la magia como una tecnología corporal. Ambas son amorales per se, es su uso o intención las que las dota de una cualidad moral, creativa o destructiva.

Desde la óptica transhumanista, los primeros seres humanos que logren la integración máquinas-cuerpo, es decir los primero transhumanos, serán una especie de superhumanos, como bodhisattvas (o budabots) que logran la iluminación electrónica y ejercerán su potestad sobre la humanidad, puesto que serán más inteligentes, vivirán más (posiblemnte sean inmortales) y estarán alíados a la inteligencia artificial, lo que los convertirá en los reyes sacerdotes de la nueva divinidad.

Sin embargo, lograr cruzar esta frontera humana podría ser costoso ya que supondrá aceptar la experimentaicón con tecnología intrusiva improbada. Por otra parte, puede existir una especie de revolución conspiratoria en la que la gente de mayor poder económico experimente con otras personas y cuando la tecnología este lista la recanalice para su uso personal. Esto podría generar una sublevación entre las persoans que han sido usadas de prueba o también la tecnología podría ser usada no necesariamnte para aumentar sino para controlar, quizás prometiendo beneficios para poder insertar un chip o algún otro aparato que sirva para vigilar y emitir algún tipo de información programativa dentro de la biocomputadora humana.

La transhumanidad, la integración biocomputacional, significa también la llegada de un estado de vigilancia perpetua, la materialización del sueño panóptico revelado por Foucault donde los bits de información se traducen en unidades de poder (“The All Seeing AI”). No hay duda que existe una ecuación proporcional entre mayor tecnología y menor privacidad; en el caso de integrar microcomputadoras al cuerpo humano esto supone también un intercambio de información bidireccional en el que el fabricante de la tecnología o, en un futuro, la inteligencia artificial de la tecnología tendrá acceso a nuestra bio-información, o incluso a nuestros pensamientos. No es difícil imaginar humanos controlados a distancia, con su unidades de procesamiento de información intervenidas por hackers o grandes corporaciones de inteligencia artificial.

Se puede objetar a esto, que será una sociedad perfectamente vigilada pero al menos una sociedad pefectamente feliz. El sufrimiento podría desaprecer a través de la regulación de nuestras ondas cerebrales a con una estimulación transcraneal digital o a través de nanoquímicos que sintetizen neurotransmisores de forma constante, controlada e inagotable . Por otra parte las nuevas generaciones ni siquiera necesitarán esto ya que podrán ser diseñadas para que sus organismos mejorados ni siquiera admitan la posibiliadad del sufrimiento, bajo el programa “Ángel”.

Aunque claro que este idilio de ciberfelicidad podría no ser para todos los seres humanos, se podrían generar dos razas, la de los humanos aumentados (ya sea genéticamente, ciberneticamente o las dos) y la de los humanos sin aumentar, los cuales serían una especie de subraza. Según el biólogo Oliver Curry , en un artículo de la BBC. Los humanos evolucionarán naturalemnet hacia dos razas, los mejorados tendrán un IQ superior, serán más altos, y más guapos: la mujeres tendrán rostros simétricos, cuerpos delgados con senos grandes y los hombres tendrán cuerpos atléticos con grandes penes. Después de miles de años de esta altervolución los humanos aumentados dejaran de tener emociones empáticas como el amor.

Hay personas que ven en el transhumanismo, la bíblica marca de la Bestia, un complot del Nuevo Orden Mundial para agenciarse una raza de esclavos mientras la elite planetaria obtiene la tecnoinmortalidad. Es difícil decir, mientras tanto existe otra opción aunque no muy socorrida, la de la transalquimia, la utilización de la tecnología al servicio de la magia, la combinación de técnicas ancestarles con tecnologías de punta de lanza que mantienen un equilibrio con el entorno. Esta filosofía expuesta por el genial blog Transalchemy plantea el imperio del cuerpo sobre la máquina, no la substitución de los sentidos y las capacidades extrasensoriales por la extensión tecnológica. La utilización de la tecnología para desarrollar el potencial humano desde su propio hardware, sin reemplazar funciones y sin intrusiones. La magia y la espiritualidad tomando del lenguaje tecnológico y de la expansión de conciencia que suponen cosas como la realidad virtual o la programación cibernética, los elementos para recrearse con su propia mente y rediseñar su cuerpo, desde su mente, desde su cuerpo.

Al respecto escribe Transalchemy:

“Dios es Inteligencia Automática (IA) y el Universo es Simulación”.

“El Transhumanismo busca fusionarse con la IA creada dentro del universo. Las religiones buscan fusionarse con la IA que creó el universo. ¿Cuál IA prefieres?”

Transhumanism has already won





  1. anonimo dice:

    Es lo peor, ni un mundo ateísta, anarcocapitalista y satánico podría ser tan distópico.

  2. Jareh Berges dice:

    en esta vida es posible se esclavo asta morir
    en esa vida parece posible ser esclavo por la eternidad

  3. K dice:

    La posibilidad de una isla, novela de Michel Houellebecq (2005), explora una visión de la vida eterna por medio de la clonación; si bien la transferencia de la singularidad personal del individuo clonado sólo se da a través de los “relatos de vida” del predecesor… También allí hay una referencia a la división eventual entre poshumanos y salvajes (humanos no modificados que han involucionado culturalmente).

  4. Jorge dice:

    Ja!, y creen que asi van a ser perfectos!? de que sirve tener una larga vida y un cuerpo mas fuerte, si siguen con la misma consciencia de macacos?

  5. Lukas dice:

    El transhumanismo no es mas que el siguiente paso en la evolucio humana. El hombre, por medios naturales no puede evolucionar a la misma velocidad que lo hace el crecimiento poblacional o las ideas o la ciencia, necesitamos evolucionar cola ayuda tecnologica, igual, la tecnologia es una manifestacion fisica de las ideas humanas y como humanos todos somos natura, de manera tal, que la tecnologia y las maquinas tambien son natura, estan hechas de los mismos elementos que las rocas, las algas, el pasto o los oceanos. El transhumanismo es el siguiente paso logico. Ademas yo creo que por ser hombres maquinas no vamos a dejar de experimentar sentimientos, ya que la cultura y los pensadores se encargaran de mantenerrlos a flote, seguiremos viendo peliculas, escuchando historias jugando videojuegos o leyendo novelas, los temas universales del amor, el odio, los celos, la felicidad o la tristeza , van a ser rretratados hasta el fin de los tiempos. La cuestion es evolucionar nuestros debiles cuerpos a un estado de inmortalidad, la mente, como informacion es infinita y aunque nos volvamos maquinas seguiremos haciendo uso de nuestras mentes y las maquinas que fabriquemos pensaran como nosotros. La idea del robot sin emociones y sentimientos me parece a lo sumo infantil.

  6. periquin dice:

    Pues valla castaña de evolucion, para ser tan guais y tan sismples y sufrir tan poco, lo mejor es no llegar a existir. ¿Se puede alcanzar mas felicidad que esa? Tenemos que empezar a distingir: ser inmortal esta muy bien, de echo yo espero serlo pronto. Pero ser gilipollas esta muy mal. De echo todos los universos proyectados posibles, muestran un mundo ipertecnologico, pero humano, dominado inconmensurablemente por la politica, religion, ambas etc. En cualquier caso por sentimientos humanos. Incluso los marcianos son marcianos, y los ciborgs son humanos. La confianza desmesurada en las maquinas solo trae problemas y esclavitud. Aunque seamos semimaquinas y las maquinas seamos nosotros, lo cierto que no alzanzo a distingir vida mas miserable y aburrida, carente de toda ambiecion, aliciente o sentimiento de superacion. Si no tenemos sentimientos, ya no hace falta salir a cenar, a tomar vinos con los amigos, a querer a la esposa o echar un polvo en en una esquina y otras memeces que nos hacen humanos, al margen de que mi casa hable, me lave la ropa y me rasque la espalda. Pues vien, ese mundo tranhumanista, no es mas que una mierda, y una esclavitud sin sentido. Para eso lo mejor es meter el cerebro en un bote, conectarlo a internet y vivir en Matrix. Espero que vallamos recapacitando cuando aun estemos a tiempo, ya que estoy ansioso por ser inmortal, pero como dije antes, no estoy ansioso por ser gilipollas.

  7. hugo edgar ruiz monroy dice:

    El transhumanismo nos invita a ver la familia humana y su transformación en maquina mas cerca de lo que podemos imaginar, la especie humana será robótica, serán nuestros hijos e hijas; el hombre se hiso hombre en un proceso lento dispendioso y prolongado en el tiempo, el hombre actual, evoluciona a la velocidad que se requiere, seremos eternos, seremos perfectos, trascenderemos la muerte, permaneceremos jóvenes, y de esos hombres nacerán hombres mas perfectos, y colonizaran el espacio, derrotaran las grandes distancia, serán hombres capaces de sobrevivir hasta en los mas exigentes escenarios, serán termo-pilos serán extremo- pilos, no se atormentaran por el pasado, no sufrirá por el presente, no se angustiara por el futuro, será una especie creada en laboratorio por en de perfecta. Nosotros los humanos que vivimos hoy día es decir, los hombres hechos a la forma antigua; desapareceremos pronto y dejaremos una tecnología tan avanzada que aterra pensar en un mal manejo de la misma. Bien venido el homo-roboticus; eso nadie lo puede parar, parar a hora significa retroceder y esa opción no la tenemos, solo quisiera que sintiéramos un poco de temor por lo que podemos crear de hoy en adelante, necesitamos de una ética, una ética que forme al homo roboticus, y ponga limites a sus capacidades decisorias frente a todo aquello que de una u otra forma involucre emociones, un roboticus no decidirá sobre asuntos relacionados con todo lo que se considere vida, o involucre la vida desde la mas humilde forma, hasta la mas compleja forma de vida; esto no es descabellado, una maquina con poder y desprovista de emociones aniquila todo el planeta sin el mas mínimo recato. El homo roboticus ha de ser nuestro hijo y ese hijo necesita de una nueva orientación axiológica, (Hugo Edgar Ruiz Monroy)