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Obama llama "jackass" a Kanye West; mientras, reitera apoyo al Patriot Act

Política

Por: pijamasurf - 09/16/2009

Kanye West interrumpe a Taylor Swift en los MTVs en favor de Beyoncee; Obama le dice idiota y mientras tanto se ratifica el Patriot Act, y el estado policial de Estados Unidos
Obama_Hope_Terrorist Mientras el farandulero escándalo de Kanye West obnubilaba a los medios y llegaba hasta la oficina oval para que el presidente de MTV, Barack Obama, emitiera su juicio, en lenguaje que remite a una serie del canal del faux astronauta en la luna: "Kanye is a jackass" (Kanye es un orate), su gobierno reiteraba su apoyo a las provisiones del Patriot Act, el hijo totalitario de los ataque del 11 de septiembre de 2001. Kanye West protagonizó un virus mediático el pasado domingo cuando interrumpió el discurso de aceptación de Mejor Video de Taylor Swift en los MTV Awards, con rudeza digna del ghetto soberbio (noveno círculo del cognac oscilante en la previa) para proferir al mundo que la robótica y amazónica cachorra del establishment Beyoncee merecía el premio, porque su video era uno de los mejores de toda la historia . Obama le dijo fuera de micrófono a un reportero de ABC, en el chit-chat típico de un país absorto por lo que sucede en la Matrix hologáfica de la industria del entretenimiento, que "Kanye West era un orate (o un idiota)". El reportero posteo esto en Twitter antes de tiempo y aumento la frívola cascada que oculto la oscura cueva por la cual el gobierno de Estados Unidos mantiene su derecho de intervenir llamadas telefónicas, tener acceso a cuentas de banco, y otras formas de supravigilancia bajo pretexto, en paranoíca defensa de su preclara subjetividad, de sospecha de terrorismo. El gobierno de Obama declaró que buscara extender las provisiones del Patriot Act, las cuales vencen al final de este año y que fuerno instituidas por Georg W. Bush poco tiempo después de la alucinación colectiva que llamaron atentado a las Torres Gemelas del 9-11. El resultado de esa llamada de emergencia obligada (911) fue la implementación de esta "ley patriótica" que es un estado policial en potencia y antepone la veleidad del gobierno a las garantías individuales de los ciudadanos. Ha surgido un nuevo meme: Kanye West interrumpe funeral de Patrick Swayze para decir que el funeral de Michael Jackson fue el mejor del año Obama Supports Extending Patriot Act Provisions (AP) Ley podría otorgar a Obama poder de apagar el Internet Obama Supports Extending Patriot Act (Infowars) Las pruebas del autoatentado del 11 de septiembre de 2001
El fenómeno “Juanito” es el más claro ejemplo de todo lo que no debe suceder en una democracia
juanito-6 El fenómeno “Juanito” es el más claro ejemplo de todo lo que no debe suceder en una democracia, la historia de este político ficción se parece al guión de una tira cómica del que nos reímos, pero no debería hacernos ninguna gracia. Los ires y venires de “Juanito” en la escena política mexicana nos hacen reflexionar sobre lo poco que se valoran en nuestro país las leyes y las instituciones, pero, sobre todo, la poca estima en la que algunos políticos como Andrés Manuel López Obrador tienen a los ciudadanos. Si se mira la cosa con frialdad lo que se alcanza a ver es patético: un líder político que le pide al primer tipo que le pasó por enfrente que haga de las elecciones una parodia para que él pueda entronar en el poder a su “gallo” (o debo decir “gallina”) porque ella no pudo lograr la candidatura a través de los mecanismos institucionales establecidos por su partido. López pide entonces, de la manera más cínica, a sus huestes que voten por un señor del que ni siquiera sabe el nombre para que, una vez logrado el triunfo, renuncie a favor de su predilecta. ¿Y cuál es la reacción al respecto? Los medios de comunicación, siempre atentos a festejar “los pasos de López” hacen de “Juanito” un ídolo nacional, al estilo de algún famoso boxeador que no atina a hilvanar una frase coherente pero que da buen espectáculo. En lugar de hacerse cargo de que una de sus funciones es la de denunciar a quienes pretenden desconocer las reglas del juego de la democracia, lo que hacen es entrar en una trama de complicidad que lo único que muestra es una total falta de respeto ante este pobre personaje --digo pobre no en el sentido compasivo de la palabra, sino en el peyorativo-- y, más aún, ante la ciudadanía. Yo me pregunto siempre si no nos merecemos unos medios de comunicación mejores que los que tenemos: poco profesionales, mediocres, sesgados y morbosos. En cuanto al público creo que hace falta dividirlo en dos: los seguidores de López y los observadores comunes y corrientes. El triunfo de “Juanito” en Iztapalapa es el triunfo de las prácticas políticas más premodernas: la manipulación, el clientelismo y, por supuesto, el populismo. Tan es así que cuando el señor enloqueció y decidió que siempre no iba a ceder lo que “legítimamente” había ganado en las urnas los votantes de esa delegación no tuvieron reacción alguna, ni a favor ni en contra de la postura, como si siempre esperaran que alguien les “tirara línea” para saber hacia dónde moverse. Volviendo a esto de la democracia, yo me he estado preguntando por quién votaron al final los ciudadanos de Iztapalapa: por López, por Juanito, por Brugada, pero parece que esto del significado del voto y de las elecciones era lo que menos interesaba en este caso. Lo que interesaba era hacerse con el botín a cualquier precio. El resto del público siguió el asunto, me parece, que desde dos posturas diferentes. La primera de indiferencia ante este atentado a las instituciones, como si esto ya fuera la posición habitual de López Obrador y que no tomara a nadie por sorpresa; la segunda postura fue de gran interés por el asunto, más por diversión ante lo absurdo de los acontecimientos que por una evaluación seria de los hechos. Lo asombroso fue que todo mundo se tragaba, sin más, lo que aparecía cotidianamente en los medios y lo comentaba con singular felicidad. Y aquí me pregunto otras cosas: ¿qué es lo que causaba tanto gusto? ¿qué Juanito le fuera dar madruguete a López? y ¿por qué causaba ese gusto? A diferencia de las tiras cómicas en donde siempre triunfa el paladín, aquí al pobre “Juanito” lo mandaron a la lona. Cómo, es una incógnita, pero no es difícil imaginarnos que el método fue muy persuasivo, porque de repente el envalentonado peleador se hizo chiquito. Así, toca su fin, una historia de la que nadie sale bien librado y menos que nadie a nuestra democracia. Yolanda Meyenberg Leycegui es columnista invitada de Pijamasurf. Es investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Más artículos de Yolanda Meyenberg en Pijamasurf