Duermen sobre las banquetas, debajo de los puentes, cuidan los negocios, merodean las taquerías y a cambio reciben las injustas migajas de lo que se va cayendo al suelo; los llamados “perros amarillos” son parte del paisaje urbano de la Ciudad de México y la zona metropolitana pero hoy, ya no son solamente un “criollo”, sino una raza incluida en la lista de perros 100 por ciento mexicanos.
La Procuraduría de Protección al Medio Ambiente del Gobierno del Estado de México (Propaem) dio a conocer que el verdadero nombre para referirse a ellos es “perro Caramelo” y junto con los Chihuahua, Xoloitzcuintles y Calupohs, forman parte de las razas de perros en nuestro país.
Es importante mencionar que la Federación Canófila Mexicana (FCM) solo reconoce a estos últimos tres de manera oficial, por lo que la inclusión de la Propaem puede considerarse como un gesto de dignificación para el “perro amarillo”.
¿Cómo son los perros Caramelo (amarillos)?
El origen de los “Caramelo” es difícil de rastrear y es que siglos de falta de control en la reproducción responsable de los canes han dado como resultado un mestizaje de perros entre sabuesos, labradores, pastores alemanes y otras razas que llegaron en distintos puntos de la historia de México.
Sin embargo, las características más sobresalientes de estos ejemplares han dejado su herencia en un linaje muy perfilado: son muy resistentes a las enfermedades, de tamaño mediano, pelaje corto y dorado o café claro, instinto guardián muy desarrollado, fáciles de adaptar a cualquier entorno, muy inteligentes y longevos.
En México se estima que hay alrededor de 29 millones de perros y gatos y la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies (Ammvepe) ha señalado que más del 70 por ciento de ellos viven en situación de calle, por lo que es importante generar conciencia y promover una adopción responsable.
Además de estos caninos, usuarios en redes sociales también se han pronunciado por reconocer al Perro Blanco Mexicano, esos lomitos pequeños con el pelo blanco y rizado como un poodle y que son el acompañante de millones de familias.