El fútbol tiene una habilidad que pocas cosas en la vida pueden presumir: detener el tiempo. Un gol, una jugada, un boleto arrugado guardado en el cajón de la abuela son cápsulas involuntarias de una época entera. Y justo cuando el mundo vuelve a poner los ojos sobre México de cara al próximo Mundial, un museo en la colonia Roma decidió abrir una vitrina, literalmente, hacia ese pasado que todavía late.
Un museo que lee la historia en los objetos
El Museo del Objeto del Objeto, el MODO, lleva desde 2010 haciendo algo que pocos espacios culturales se atreven: tomar lo cotidiano en serio. Con un acervo que supera los 200 mil objetos, el museo ha construido una forma de entender la historia mexicana desde lo que la gente toca, usa, guarda y, eventualmente, olvida. Empaques, documentos, fotografías, publicidad: todo aquello que en otro contexto pasaría desapercibido, aquí se convierte en argumento.
La colección que ahora huele a cancha
Dentro de su exposición vigente La colección, con todas sus letras, el MODO incorpora desde el 5 de mayo una nueva sección dedicada a los mundiales que México vivió en 1970 y 1986, con una escala también en 1971. Se trata de vitrinas con objetos originales: boletos, recuerdos y piezas que no pretenden ser archivo frío sino memoria viva, del tipo que provoca que alguien diga yo estaba ahí o me lo contó mi papá.
Por qué ahora tiene todo el sentido
El timing no es casual. Con el Mundial 2026 acercándose y México como una de las sedes, la conversación futbolera ya tomó las calles, las redes y las sobremesas. El MODO aprovecha ese momento colectivo no para sumarse al ruido, sino para proponer algo distinto: en lugar de mirar solo hacia adelante, invita a detenerse un instante y reconocer lo que ya pasó por aquí. Porque entender lo que el fútbol le hizo a este país en el 70 y en el 86 dice mucho de lo que somos hoy cuando volvemos a emocionarnos.
Como señala Paulina Newman, directora del museo, en el MODO el fútbol se lee como una de las historias más poderosas que los objetos pueden contar, una que conecta memoria, identidad y emoción en un mismo recorrido.
Los datos para ir
- Colima 145, colonia Roma, Ciudad de México
- Martes a domingo, 10 a 18 horas
- Entrada general: $80 pesos / Estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial: $40 pesos