Quizás la deidad cristiana esté relajando sus principios morales para adaptarse a nuestra época y ahora se aparece en los templos profanos de Wal-Mart (borrando la frontera entre Dios y el César). Una joven pareja de South Carolina asegura haber sido flechada por el rostro de Jesús después de comprar unas fotos el domingo 12 de junio en Wal-Mart. El miércoles siguiente a esta compra, Jacob Simmons observó el recibo de las fotos en el piso pero, para su sorpresa y dicha religiosa, el recibo había cambiado y ahora tenía el rostro de Jesús.
"Estaba dejando la cocina cuando miré al piso y ahí estaba, mirándome", dijo Simmons.
Aparentemente esta supuesta teofanía respondió a una pregunta que se les había hecho en un sermón en la iglesia "Si encontraras a Dios, ¿lo sabrías reconocer?".
Una buena pregunta, sin duda. Para esta pareja cristiana Dios, o su transubstanciación, puede ser identificado en un papel con un código de barras y un precio de Wal Mart.
El recibo parece mostrar la silueta de un rostro con una barba profusa. Puede ser Jesús, pero también se parece oscura y ominosamente al asesino serial Charles Manson, oO a ese vagabundo de la esquina víctima de los programas de control mental con drogas psicotrópicas y armas psicotrónicas del gobierno.
Esta aparición parece competir con la inolvidable manifestación crística en un cheeto que ocurrió hace no mucho y se encuentra en la creciente gama de reportes mediáticos de pareidolia, esa tendencia a proyectar las creencias en los objetos de la naturaleza (la próxima pareidolia, pronosticamos, será en una paella).