Perseguir al mensajero: Netanyahu exige investigar a quienes hicieron el documental «NAZA»
Sociedad
Por: Yael Zárate Quezada - 10/12/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 10/12/2026
En un claro hecho contra la libertad de expresión, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pidió que se investigue y, de ser posible, se procese a quienes participaron en NAZA, el documental que documenta cómo el ejército israelí asumió la muerte de civiles en Gaza como parte de sus decisiones de ataque.
"La película construye una narrativa falsa, engañosa y sesgada que difama al Estado de Israel y a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) a nivel mundial, y que perjudica gravemente la imagen de Israel", afirmó Netanyahu a través de un comunicado.
Cabe mencionar que la película ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia, tras una ovación de 25 minutos.
La solicitud, difundida por su propia oficina, está dirigida al jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir; al director del Shin Bet, David Zini, y a la fiscal general, Gali Baharav-Miara. Netanyahu sostiene que los involucrados pudieron cometer delitos graves al divulgar información de alto secreto y los acusa, además, de “difamación penal” y de dañar los intereses diplomáticos del país. En otras palabras: llevar a los tribunales un trabajo periodístico y cinematográfico por incomodar al poder.
El ministro de Cultura, Miki Zohar, pidió al Shin Bet que indague la identidad de las fuentes del filme, es decir, de los oficiales de inteligencia que hablaron bajo anonimato por miedo a represalias. También calificó a los directores de traidores y se ha propuesto retirarles la ciudadanía. El jefe del ejército, por su parte, ordenó examinar posibles acciones legales. Mientras tanto, los realizadores, Yuval Abraham y Rachel Szor, han sido blanco de amenazas y de consignas como “ejecuten a los traidores”, incluso frente a una proyección en Nueva York.
NAZA toma su nombre del acrónimo con el que la inteligencia israelí estima cuántos civiles morirían en un ataque: “20 NAZA”, por ejemplo.
Abraham y Szor, ambos ganadores del Óscar, construyeron el filme sobre las investigaciones que el primero publica desde 2023 en +972 y The Guardian, que además lo produce.
Según esos reportajes y los testimonios de 24 oficiales, tras el 7 de octubre de 2023 el ejército pasó de tolerar decenas de muertes civiles por objetivo a aceptar cientos, bombardeó viviendas con familias adentro y recurrió a modelos de inteligencia artificial para señalar posibles milicianos.
The Guardian defendió su investigación y aseguró haber consultado durante tres años a más de 100 fuentes, además de contrastar los testimonios con documentos clasificados filtrados.
El gobierno israelí rechaza ese retrato y Netanyahu incluso afirmó que la película es una narrativa falsa y sesgada que difama al Estado y a sus fuerzas armadas, y el ejército sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a civiles y que la decisión final recae en oficiales, no en algoritmos.
Con todo, la respuesta oficial se concentra menos en refutar las pruebas que en perseguir a quienes las presentan y a quienes las filtraron. Para organizaciones y voces críticas, ese patrón envía un mensaje inquietante: quien documente la guerra desde dentro se arriesga a ser investigado, expuesto o despojado de su nacionalidad.
NAZA llegará a las salas de 56 países; la pregunta es qué precio pagarán sus autores y sus fuentes por haberla hecho.