México le dice adiós a celulares y tablets en primarias y secundarias
Sociedad
Por: Yael Zárate Quezada - 09/21/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 09/21/2026
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el 3 de noviembre comenzará a regir la restricción de celulares y tabletas en las escuelas primarias y secundarias del país. La medida fue propuesta la semana pasada por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu). Según explicó la mandataria en su conferencia matutina, se publicará mañana en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
A partir de esa fecha, los estudiantes no podrán emplear estos dispositivos como herramienta educativa dentro del salón. Tampoco estarán permitidos durante el recreo.
En este sentido, Mario Delgado, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), indicó que la prohibición aplicará únicamente al alumnado de primaria y secundaria. En educación media superior tendrá un alcance parcial y en educación superior no regirá. Tras la publicación en el DOF comenzará un periodo de 30 días, que la SEP destinará a realizar asambleas con docentes y familias para dar a conocer el acuerdo del Conaedu.
Cabe mencionar que la medida no es nueva, y es que Sheinbaum aclaró que la regulación del uso de celulares en las escuelas ya existe en 16 entidades del país independientemente de los partidos políticos.
A su vez, el titular de la SEP, destacó que como tal no existe un modelo internacional único para regular los celulares y dispositivos electrónicos en las escuelas y puntualizó que algunos países restringen su uso exclusivamente para fines pedagógicos.
En este tenor, uno de los casos más populares sobre la implementación y regulación de aparatos electrónicos en las escuelas, es el de Suecia.
El país nórdico impulsó una amplia estrategia de digitalización educativa en 2019 y se incluyó en el currículo el uso obligatorio de tabletas en las escuelas infantiles. En muchas escuelas, cada estudiante tenía su propio dispositivo para leer, hacer anotaciones y realizar tareas diarias.
Tras notar una caída en las habilidades básicas de lectura, comprensión y concentración de los alumnos (reflejada también en evaluaciones internacionales como las pruebas PISA), la administración frenó la obligatoriedad de las herramientas digitales y promovió el retorno a los libros de texto físicos y los cuadernos con el fin de priorizar la concentración y el aprendizaje analógico.