Metabolé, Hyperbaíno y Palinsenesia: tres palabras para entender el yogur griego
Buena Vida
Por: Pepe Moss - 08/14/2026
Por: Pepe Moss - 08/14/2026
Un aforismo dice que no hay nada nuevo bajo el sol, entonces, ¿qué significa realmente un producto nuevo? Aparentemente es una pregunta sencilla, pero ¿cómo hacer “nuevo” algo que ya existe? Todas estas preguntas me las hacía en la banca de un parque antes de entrar al relanzamiento de Lala Griego.
Y mientras se desarrollaba la presentación del catálogo con un delicioso brunch recordé algo que una vez mi amiga Rebeca me dijo: «los griegos inventaron el mundo, lo que vino después son reinterpretaciones», así que busqué en las etimologías helénicas las respuestas a mis preguntas iniciales, y esto fue lo que descubrí:
Metabolé (μεταβολή) significa cambio, transformación o alteración. El cambio fue uno de los cuestionamientos centrales de la filosofía de Aristóteles, es su texto Física escribió que todo cambio ocurre “de algo hacia algo”; es decir, el cambio no es simplemente ser únicos y diferentes, implica un proceso, un punto de partida y uno de llegada.
Este dilema aristotélico no solamente es, ¿qué cambia?, sino ¿qué permanece mientras algo cambia? La respuesta no la encontré en la antigua Grecia sino en la conversación que tuve con Ana Lilia Osorio Montiel, líder de marketing de Yogurt Proteína y Funcionales en Grupo Lala, quien me contó en exclusiva que la transformación de Lala Griego ocurrió en varios niveles: «es un cambio de 180 grados, totalmente, cambió el logo, la imagen y los códigos visuales; también cambió la fórmula y aparecieron formatos que antes no existían. Pero seguimos llamándolo Lala Griego».
Aquí es donde se pone interesante la perspectiva de Aristóteles al metabolé: ¿Cuánto puede transformarse algo antes de que dejemos de reconocerlo como aquello que era? Porque nada se crea ni se destruye, todo se transforma.
Quizá esa sea una de las dificultades de cualquier relanzamiento: cambiar lo suficiente para resultar relevante y novedoso sin cambiar tanto como para perder la identidad que permitió que alguien lo reconociera en primer lugar. Eso es metabolé: no solamente novedad, sino un proceso de transformación a una nueva identidad y autenticidad.
Hyperbaínō (ὑπερβαίνω) tiene una imagen mucho más literal: pasar por encima, cruzar, franquear. El verbo aparece en la Ilíada de Homero, cuando alguien “sobrepasa” cierto límite, una barrera física como un muro, pero también se usa metafóricamente como, transgredir.
No es una palabra que encontremos en una campaña publicitaria, pero por eso me parece más interesante; innovar no significa inventar algo que antes no existía (recordemos que no hay nada nuevo bajo el sol), a veces significa cruzar el límite de lo que esperan de ti; trasgredir las expectativas para ser único entre los iguales.
Ana Lilia Osorio lo explica desde la comunicación: "El yogur griego es una categoría súper competida, entonces, es generar atención desde un ángulo ingeniosos". Y ese ingenio aparece en el juego de palabras juguetón y sensual del eslógan: proteína para disfrutar y darse un gusto.
El juego está en hacer que un producto asociado con lo saludable también puede ser rico, divertido, apetitoso, bebible, “cuchareable”, flexible, salado o dulce, frío, caliente, duro y húmedo. Y justamente eso es hyperbaínō: cruzar el límite de lo esperado.
El yogur griego ya no aparece únicamente como un alimento saludable que debemos consumir porque “nos hace bien”, también intenta convertirse en algo que queremos consumir porque se nos antoja. La innovación y trasgresión, no está solamente en el producto, también puede estar en la manera de hablar de él.
La tercera palabra es quizá la más cercana a lo que hoy en día podemos llamar relanzamiento: Palingenesía (παλιγγενεσία) combina pálin, “de nuevo”, con génesis, “nacimiento” o “generación”. Su significado puede entenderse como regeneración o nuevo nacimiento.
En el estoicismo clásico, no la propaganda que vemos en redes sociales, sino el estoicismo ateniense, la palabra palingenesía cobra un sentido cosmológico: la renovación periódica del universo después de su destrucción. Los estoicos imaginaban, así, un cosmos que podía atravesar ciclos de destrucción y regeneración; el relanzamiento de un yogur es, por supuesto, algo menos dramático, pero me encanta cómo funciona la analogía.
Lala Griego vivió un proceso de palingenesía: cambió su fórmula, sus formatos, su imagen y su comunicación; en palabras de Ana Lilia Osorio: «pusimos al consumidor al centro y el yogurt griego busca responder a una alimentación más flexible, en la que proteína, practicidad, valor nutrimental y sabor puedan convivir en la vida cotidiana».
Esto es lo que me parece más interesante de un relanzamiento, no es crear algo completamente nuevo, sino hacer que algo conocido pueda renacer de manera distinta, y se cumple el ciclo de renovación después la destrucción.
Estas tres palabras griegas responden a mis preguntas iniciales porque el cambio no es un resultado en sí, sino un proceso, en el caso de Lala Griego, un arduo y satisfactorio camino de dos años que implicó metabolé: cambiar; hyperbaínō: cruzar un límite; palingenesía: volver a nacer.
Y esto puede aplicarse a casi cualquier cosa que intentemos renovar: una marca, una obra, una ciudad, una relación o incluso nuestra propia idea de lo que algo puede llegar a ser nuestra vida. Porque para cambiar, vale la pena mirar de nuevo aquello que ya conocemos y descubrir que todavía podía convertirse en otra cosa.