Mujeres de poder, brujería y chamanismo en el cine mexicano
Arte
Por: Yael Zárate Quezada - 03/21/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 03/21/2026
Prácticas ancestrales relacionadas con lo sobrenatural, la brujería y el chamanismo, ligados a saberes ancestrales y a tradiciones que se practican en distintas regiones del país, han encontrado en el cine un espacio para tomar forma ser representados desde miradas diversas, ya sean cercanas a lo ritual y comunitario, otras marcadas por el horror, el conflicto religioso o bien, la tensión que se genera por lo atractivamente desconocido.
El chamanismo suele aparecer como una práctica de mediación espiritual que busca equilibrio, sanación y guía, donde la figura del chamán o la chamana funciona como puente entre mundos. En contraste, la brujería ha sido retratada con mayor ambigüedad, como un conocimiento de magia, herbolaria y rituales para sanar, proteger o dañar.
Este cruce de significados ha dado lugar a películas que exploran rituales, creencias y tensiones culturales. En Pijama Surf presentamos tres obras clave que abordan estos temas desde distintos ángulos del cine nacional.
Inspirada en textos como Carmilla, de Sheridan Le Fanu, la película sitúa su historia en un convento del siglo XIX que también funciona como refugio para huérfanas. La llegada de Justine, una joven marcada por la pérdida, da inicio a una relación intensa con Alucarda, una interna que mantiene un vínculo profundo con lo oculto. Ambas sellan una alianza a través de un ritual que rompe los límites del espacio religioso. A partir de ese momento, la narrativa se sumerge en episodios de posesión, violencia y confrontación entre la fe institucional y fuerzas que escapan a su control.
La cinta destaca por su tratamiento del terror religioso y su aproximación al misticismo.
Originaria de Huautla de Jiménez, Oaxaca, María Sabina fue una chamana mazateca reconocida por el uso ceremonial de hongos alucinógenos a quienes ella llamaba "niños santos", para poder curar el alma y el cuerpo.
En este documental se muestra por primera vez a María Sabina en una sesión ritual real, documentando la austeridad de su vida cotidiana frente al poder místico de sus ceremonias.
En esta historia, una mujer mayor llega a vivir con la familia de su sobrino tras la muerte de su madre. Su presencia altera de forma progresiva la dinámica del hogar. Lo que en un inicio parece una tierna ancianita llena de generosidad, después se transforma en una serie de actos que revelan un control silencioso sobre quienes la rodean. La película introduce elementos de brujería como herramienta de manipulación y castigo.
A través de incidentes y situaciones que alteran los sentidos, el relato construye una atmósfera de tensión que coloca a la protagonista como una figura ambigua entre lo doméstico y lo sobrenatural. Junto con Alucarda y Veneno para las hadas de Carlos Enrique Taboada, La tía Alejandra es considerada una película de culto y una pionera en el género del terror psicológico y de brujería en México.
Si quieres conocer más sobre este y otros temas del cine mexicano, no te pierdas la cartelera de Cinema Cuervo.