«Algunos pensamientos sumamente básicos sobre escribir novelas»: Margaret Atwood (TRADUCCIÓN)
Arte
Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 02/22/2026
Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 02/22/2026
Es domingo y desde hace unos días me comprometí a escribir una novela. O esa es la idea. Como buen proyecto que involucra el deseo y la creatividad (y el compromiso con uno mismo), la tarea no es sencilla. O así de inicio no lo parece. Menos aún para aquellos que como yo —y en esto no creo ser en lo absoluto un bicho raro, un excéntrico o un original— todavía le otorgan más importancia a la inhibición frente a algo que nunca se ha hecho, que al entusiasmo por algo que nunca se ha hecho. En esas estamos. Pero este tema mejor lo anotaré para mi sesión de psicoanálisis.
Es domingo, decía, y comprometido como estaba a continuar un fragmento de la dichosa novela que empecé formalmente anoche, con algunas pocas ideas para proseguir que pensé esta mañana, afortunadamente se me cruzó una publicación del Substack de Margaret Atwood, cuya presencia en dicha plataforma (¿o red social?) de escritura ignoraba, acaso porque he comenzado a prestarle atención (a la plataforma) sólo las últimas semanas y eso escasamente, convencido como estoy de que —hasta cierto punto— no me hace falta conocer más espacios para escribir, ni más personas que lo hacen, ni más ideas, ni más textos asombrosos, etc. También hay que saber cuándo parar, pienso, y si de por sí, por mi fuente principal de ingreso económico, me la vivo consumiendo información casi dieciocho de las veinticuatro horas del día, me rehúso a añadir a ello los ejercicios textuales de sabrá Dios qué autor de Substack que cree que merece atención y reconocimiento. Como sea, de vez en cuando le echo ojo. Como hoy, en que di con ese post de Atwood.
Cuando leí el título —SOME VERY BASIC BASICS ABOUT WRITING NOVELS— me emocioné, en buena medida porque creí haberme topado con un texto reciente suyo, inédito en español; también porque éste, sorpresivamente, tenía relación con la tarea de novelista que estoy iniciando, y por último, porque de inmediato pensé en traducirlo por interés o beneficio mío y de los compañeros con los que comparto el taller de novela en el que me encuentro. Me desanimé un poco cuando, ya más calmado y después de haber realizado algunas tareas domésticas antes de retomar la lectura de la publicación, vi que en realidad ésta no es estrictamente reciente, sino de noviembre de 2022, lo cual me hizo pensar que el pequeño proyecto de traducción que me había inventado con tal de no seguir con la novela, sería ya superfluo, pues de ese entonces a la fecha seguramente ya alguien más habría pasado el texto de Atwood al español. Pero todo parece indicar que no.
Para suerte de mi procrastinación, no encontré rastro de una versión en nuestro idioma de esta especie de síntesis de Atwood al respecto de qué piensa ella de una novela, qué es, para qué escribirla, cuáles son sus componentes imprescindibles y otras cuestiones similares. No se trata de un tratado exhaustivo ni una declaración de principios. Estrictamente tampoco son sólo consejos. Y aunque por momentos recuerda al Nabokov de Lectures on Litterature, esto es más ligero. Se siente más como el fragmento de una charla de domingo con alguien con quien siempre se aprende algo, aun cuando su intención tácita nunca sea enseñar y mucho menos pontificar.
Dejo entonces la traducción de “Algunos pensamientos sumamente básicos sobre escribir novelas”, y me retiro. Porque incluso a la procrastinación, por muy sofisticada y aparentemente productiva que sea, hay que ponerle un límite.
***
De una carta que estaba escribiendo para un aspirante a novelista
¿QUIÉNES SON LOS LECTORES PRINCIPALES DE NOVELAS?
A) Lectores de novelas
B) Alguien más
La respuesta correcta es A). Lo cual significa que aquellas personas que leerán ESTA novela esperan que sea una novela.
Querrán sentirse sorprendidos, complacidos, conmovidos e informados. Esperan personajes convincentes y una trama que los provoque a querer saber qué pasará después. Querrán que la novela mantenga su atención. Por lo menos. Te están dando su tiempo: tienes que tomarlos en serio.
¿QUÉ ES UNA NOVELA?
A) Un tratado político
B) Un montón de cosas que le interesaron al autor y que el autor vomitó sobre la página sin digerir.
C) Un sermón; budista o de cualquier tipo.
D) Conflictos sin resolver de la infancia del autor, quien ahora busca arreglarlos a través de un Dominio Tardío de los mismos.
E) Un mensaje del mundo de los espíritus.
F) Una obra de arte.
La respuesta correcta es F), aun cuando una novela PUEDE contener cualquiera o todos los demás aspectos. Pero primordialmente se trata de una obra de arte —lograda o no—.
¿QUÉ HAY DE UNA OBRA DE ARTE EN UNA NOVELA?
Todas las obras de arte involucran patrones y están hechas a partir de repeticiones con variaciones. Las novelas son obras de arte hechas de palabras. Con repeticiones y variaciones.
¿QUÉ SIGNIFICA ESTO ESPECÍFICAMENTE?
Estructura. (El acomodo del tiempo, entre otras cosas.) ¿Qué pasa cuándo? ¿Un acomodo lineal? ¿Flashbacks? ¿Inicia a la mitad? ¿Circular: comienza al final y vuelve al punto de partida? ¿Comienza con un cadáver y se explica después cómo éste llegó a convertirse en tal? ¿Una narración simultánea a través de varios personajes? ¿La narra una persona muerta? Hay muchísimas maneras de estructurar y acomodar el tiempo.
Textura. En la oración, en el párrafo, en la página. Evitar repeticiones torpes y obviamente no intencionales, explicaciones largas y tediosas, y frases sentimentaloides. Entre otras cosas. La textura implica también a la “voz” de la novela. ¿Quién está contando? ¿Jura continuamente? Etcétera.
Personajes. ¿Creemos que estas personas harían y dirían esto? Un personaje en un libro es lo que dice y lo que hace. Lo que piensa y siente. Lo que otros personajes dicen y hacen en relación a él. Lo que el autor puede decirnos, si un autor omnisciente está presente. Es todo con lo que cuentas.
Trama. Lo que sucede. También suspenso. Si todo se puede predecir con anticipación, el interés se pierde.
Tono general. ¿Cuál es el modo (es decir, la escala musical)? Las escalas pueden variar al interior de la novela, pero por lo menos hay que ser consciente de ellas. ¿Irónico? ¿Trágico? ¿Cómico? ¿Una mezcla?
¿UNA NOVELA DEBE INSTRUIR O ENTRETENER?
(La gente se ha preguntado esto desde la Grecia clásica.)
Ambas, si es posible. Pienso.
Demasiada instrucción es un sermón. Puro entretenimiento es una lectura de playa. Si hay mucha instrucción, quizá pertenezca a un libro de no-ficción. Pero cuando se trata de elegir… la mayoría elige el entrenamiento, ¿cierto? No digo que sea bueno, pero…