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Tras casi seis años cerrado, el Museo Dolores Olmedo confirma el inicio de su reapertura en Xochimilco con la venta de boletos a partir del 30 de mayo de 2026 y actividades rumbo al Mundial de Futbol de la FIFA

Después de casi seis años en silencio, el Museo Dolores Olmedo comienza a dar señales claras de regreso. No se trata todavía de una reapertura formal, pero sí de una primera etapa que confirma que el recinto en La Noria, Xochimilco, vuelve a colocarse en el mapa cultural de la ciudad.

El anuncio llegó de manera discreta, a través de sus redes sociales. El museo informó que el próximo 30 de mayo de 2026 estará disponible su nuevo sitio web para la reserva de boletos. La publicación, acompañada por una imagen de uno de los pasillos del recinto, funciona como una especie de “guarden la fecha”, un gesto que marca el inicio de un proceso que llevaba años en pausa.

Aunque todavía no se ha comunicado el día exacto en que el museo volverá a abrir sus puertas al público, desde hace meses se ha reiterado que la reapertura está pensada para coincidir con la Copa Mundial de Futbol 2026. Todo apunta a que será durante el verano, cuando México reciba a miles de visitantes nacionales e internacionales y el sur de la ciudad se convierta en un punto clave de tránsito cultural y turístico.

El Museo Dolores Olmedo se encuentra en la colonia La Noria, a pocos minutos del Estadio de la Ciudad de México, antes conocido como Estadio Azteca. Este detalle no es menor. En los videos recientes que el museo ha compartido, se enfatiza su ubicación estratégica y su papel como espacio que busca recibir a un público amplio durante el Mundial. La intención es clara: no solo mostrar arte, sino ofrecer una experiencia que combine historia, patrimonio y el entorno natural que rodea a la antigua hacienda.

La sede original del museo no es un edificio cualquiera. Se trata de la Hacienda La Noria, un espacio que Dolores Olmedo habitó a partir de 1986 y que fue su casa hasta su muerte en 2002. Ahí resguardó lo que hoy se considera una de las colecciones más importantes del mundo de obras de Diego Rivera y Frida Kahlo, además de piezas prehispánicas, arte popular mexicano y extensos jardines que forman parte esencial de la visita.

En los últimos años, el nombre del museo no ha estado exento de polémica. En 2021 se anunció la intención de trasladar la colección a una nueva sede dentro del entonces proyecto del Parque Aztlán, en Chapultepec. La noticia generó una fuerte reacción, ya que el fideicomiso de Dolores Olmedo establece claramente que tanto el museo como sus colecciones no pueden salir de su ubicación original en Xochimilco, una condición que forma parte de su última voluntad.

A pesar de que el anuncio de la nueva sede en Parque Aztlán sigue visible y no ha sido retirado oficialmente, la construcción de ese espacio no ha comenzado. Esta situación ha mantenido la incertidumbre sobre el futuro del acervo, aunque el reciente anuncio de la venta de boletos y la reactivación del recinto en La Noria parecen reforzar la idea de que el museo continúa, al menos por ahora, en su casa original.

A este panorama se suma otra señal importante. Durante el anuncio de actividades de la Semana del Arte, la galería Saenger informó que en febrero se llevará a cabo una exposición dentro del Museo Dolores Olmedo. Se trata de una muestra del artista Yoab Vera, cuya inauguración está programada para el 2 de febrero. Aunque el museo no ha confirmado públicamente esta reapertura parcial, la información sugiere que el espacio ya está siendo activado para exposiciones específicas antes de su regreso formal.

Todo esto ocurre a menos de cinco meses de que inicie la Copa Mundial de Futbol 2026, con México como país inaugural. En ese contexto, el regreso del Museo Dolores Olmedo no solo responde a una agenda cultural, sino también a una necesidad simbólica: la de mostrar al mundo uno de los espacios más importantes del arte mexicano contemporáneo, sin desarraigarlo de la historia y del territorio que le dieron sentido.

Más que una simple reapertura, lo que comienza a tomar forma es una reconciliación con el tiempo. El Museo Dolores Olmedo vuelve poco a poco, entre anuncios medidos, exposiciones puntuales y fechas clave, recordando que su valor no está solo en las obras que alberga, sino en la relación profunda entre el arte, la memoria y el lugar que lo sostiene.


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Imagen de portada: Yahoo Noticias