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«Nos encaminamos a un mundo sin leyes»: Emmanuel Macron en Davos

Política

Por: Mateo León - 01/20/2026

En su primera participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Emmanuel Macron criticó las ambiciones imperialistas de esta época, que están llevando a un mundo donde sólo la ley del más fuerte pretende prevalecer

El presidente francés Emmanuel Macron utilizó su primera intervención en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) como una advertencia directa sobre el rumbo del orden mundial. Frente a líderes políticos, inversionistas y empresarios, Macron delineó un diagnóstico inquietante: el mundo avanza hacia una etapa donde el derecho internacional pierde peso frente a la ley del más fuerte.

“Estamos pasando a un mundo sin leyes, un mundo donde la ley ya no es la que conocemos, sino la del más fuerte”, afirmó el mandatario, al tiempo que reconoció que se trata de “un periodo preocupante”. Sus palabras resonaron como una crítica explícita a las dinámicas geopolíticas actuales y, en particular, a la estrategia económica y diplomática del gobierno de Estados Unidos encabezado por Donald Trump.

Crítica a la presión económica de Estados Unidos

Uno de los ejes centrales del discurso fue el rechazo a las amenazas de nuevos aranceles estadounidenses, que Macron calificó como “inaceptables”. Según el presidente francés, este tipo de medidas profundizan una competencia desigual que termina por debilitar y subordinar a Europa frente a intereses externos.

En ese contexto, Macron defendió la idea de una “preferencia europea” como una necesidad estratégica. Para él, proteger el mercado interno no es una postura proteccionista, sino una respuesta lógica ante un escenario global cada vez más agresivo y fragmentado.

Europa como espacio confiable para invertir

Lejos de un discurso defensivo, Macron también buscó reafirmar la confianza en Europa como destino para la inversión de los grandes capitales. Ante los asistentes al Foro, aseguró que el continente sigue siendo un espacio “predecible” y “fiel” a sus compromisos, y donde se da preferencia al estado de derecho, cualidades que considera fundamentales en un entorno internacional volátil.

“Europa es un buen lugar para invertir”, subrayó, insistiendo en que Francia y sus socios harán todo lo posible por fortalecer el proyecto europeo y garantizar estabilidad jurídica, política y económica a largo plazo.

Soberanía, multilateralismo y rechazo a la fuerza

Otro punto clave del mensaje fue la defensa del multilateralismo y del marco institucional internacional. Macron recordó que Francia y Europa están comprometidas con la soberanía nacional, la independencia de los Estados y la Carta de las Naciones Unidas, en clara oposición a propuestas que, desde su perspectiva, erosionan ese orden.

Sus declaraciones se interpretaron como una respuesta indirecta a la iniciativa de Trump de crear un supuesto “Consejo de paz” integrado por líderes que pagarían un derecho de entrada millonario, una idea que ha generado críticas por su carácter excluyente y por contradecir los principios tradicionales de la diplomacia multilateral, y la cual rechazó el gobierno de Macron.

El trasfondo: Trump, Groenlandia y la tensión global

El discurso de Macron se produjo en un momento especialmente sensible, marcado por nuevas tensiones impulsadas por Donald Trump. En semanas recientes, el expresidente estadounidense volvió a amenazar la estabilidad global al insistir en sus pretensiones sobre Groenlandia, un territorio estratégico por su ubicación y recursos, reavivando temores sobre una política exterior basada en la presión y el cálculo unilateral.

En ese contexto, las palabras de Macron adquieren un peso adicional: no solo describen un mundo en crisis, sino que buscan trazar una línea divisoria entre dos modelos de orden internacional: uno basado en reglas, cooperación y respeto, y otro sustentado en la fuerza y la intimidación.

“Preferimos el Estado de derecho a la brutalidad”

Macron cerró su discurso con una frase que sintetiza su postura y que muchos interpretaron como un mensaje directo a Washington: Europa, dijo, prefiere el Estado de derecho a la brutalidad y el respeto a los matones. Más que una consigna, fue una declaración política que refleja la intención de Francia de posicionarse como un actor que defiende reglas comunes en un mundo cada vez más inestable.

En Davos, el presidente francés no solo habló de economía, sino del sentido mismo del orden global. Y lo hizo dejando claro que, para Europa, el desafío no es menor: se trata de decidir si acepta un mundo gobernado por la fuerza o si aún es posible sostener uno basado en reglas compartidas.


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Imagen de portada: Fabrice Coffrini / AFP