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De acuerdo con un estudio reciente, 1 de cada 3 mexicanos no cuenta con los ahorros suficientes que les permitirían enfrentar una situación imprevista

«Compra solamente lo necesario, no lo conveniente. Lo innecesario, aunque cueste un sólo céntimo, es caro.»

–Séneca

Aunque se considera que el ahorro es la base de la estabilidad financiera, en México, tres de cada diez personas no cuentan con ningún tipo de reserva económica. Esto significa que, en caso de perder su empleo o sufrir una emergencia, no podrían solventar sus gastos ni siquiera por una semana. Esta situación la dio a conocer recientemente la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), realizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sin embargo, estos datos no obedecen solamente a una cultura de gastos desmedidos, sino que son parte de una cadena de situaciones que imposibilitan la salud financiera de las y los trabajadores. 

De acuerdo con la información, la ENIF muestra que solo el 20% de los mexicanos podría cubrir sus necesidades entre una semana y un mes con sus ahorros en caso de quedarse sin ingresos. Un 26% podría sostenerse entre uno y tres meses, pero después de este periodo, la situación se complica, pues apenas el 10% de la población podría subsistir entre tres y seis meses, y otro 10% más lograría mantenerse por más de medio año. Aún más preocupante es que el 4% de las personas encuestadas ni siquiera sabe cuánto tiempo podrían sobrevivir sin ingresos.


 

Vulnerabilidad financiera 

Esta falta de ahorro no es un problema menor. La vulnerabilidad financiera está vinculada con el sobreendeudamiento, la incapacidad para tomar oportunidades económicas y la dificultad para cumplir con pagos esenciales. Y es que, muchos mexicanos no cuentan con seguros que les ayuden a proteger sus bienes en caso de una emergencia, ni tienen acceso a créditos formales que podrían ofrecerles un respiro económico temporal.

Hay que señalar que el problema también tiene también una dimensión de género. Según la encuesta, mientras tres de cada diez hombres dijeron que solo podrían cubrir sus gastos con ahorros por menos de una semana, en el caso de las mujeres, la cifra sube a cuatro de cada diez. 

En este sentido, las mujeres también son más propensas a enfrentar insuficiencia de ingresos: el 43% reportó haber pasado al menos un mes sin ingresos suficientes, frente al 36% de los hombres. En localidades rurales, esta situación es aún más grave, al afectar al 44% de la población.

La ENIF indica que las mujeres tienen menos probabilidades de poseer activos de alto valor. Solo el 28% de ellas es dueña de una vivienda, el 16% tiene un automóvil y apenas el 6% posee un terreno. Esta situación afecta su capacidad de tomar decisiones económicas y limita sus posibilidades de mejorar su estabilidad financiera.

 

 

Falta de movilidad social 

La movilidad social en México también está estrechamente ligada a la falta de ahorro y estabilidad económica. Según datos del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), tres cuartas partes de los mexicanos que nacen en un hogar pobre permanecen en esa condición toda su vida. De cada 10 personas nacidas en un entorno de alta precariedad, la mitad no logra ascender económicamente y una cuarta parte apenas consigue mejorar un nivel. 

Únicamente 3 de cada 100 personas logran alcanzar los quintiles de mayor riqueza, lo que evidencia la rigidez de la estructura económica y la dificultad para romper con los ciclos de pobreza intergeneracional. 

Esta falta de acceso a oportunidades económicas también está relacionado con el que las y los trabajadores no cuenten con ahorros suficientes para subsistir sin un empleo por un periodo más prolongado.

Aunque este panorama es ciertamente desalentador, también es un llamado de atención, ya que, a pesar de que la proporción de personas con insuficiencia de ingresos se redujo en 12 puntos porcentuales en comparación con la ENIF de 2021, la problemática sigue siendo generalizada. 

Para reflexionar, la estabilidad financiera no solo es un tema individual, sino un factor que revela la falta de igualdad en las oportunidades de las y los mexicanos. 

Sin una cultura de ahorro, sin sueldos competitivos, sin la oportunidad de acceso a movilidad social y con la persistencia en las brechas salariales, millones de connacionales continúan en una situación frágil, con pocas posibilidades de mejorar su bienestar y por lo tanto, el de sus familias.


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