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Los bosques están migrando y nadie se había dado cuenta de eso

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 09/01/2017

A diferencia de los humanos, el bosque migra usando a la naturaleza en su totalidad mediante tácticas que aseguren el futuro de generaciones de sus habitantes

La migración humana y animal es un fenómeno que ha sucedido desde tiempos inmemoriales: se ha producido como una manera de buscar las mejores opciones para sobrevivir en un medio ambiente más accesible a nuestras necesidades. Sin embargo, poco se sabía de la capacidad de la migración de todo un bosque…

El bosque, considerado como un ecosistema inamovible, estacionario, es un sitio en donde habita una vasta cantidad de biodiversidad animal y vegetal y que, en caso de ser necesario, migra hacia un espacio con mejores disposiciones para su supervivencia. A diferencia de los humanos, el bosque migra usando a la naturaleza en su totalidad mediante tácticas que aseguren el futuro de generaciones de sus habitantes.

La mayoría de estas tácticas, explica Juliet Lamb, bióloga de la vida salvaje, se concentran en la expansión de semillas. Es decir que para que una planta pueda moverse, necesita producir semillas en grandes cantidades y entonces mandarlas hacia sitios más sostenibles. La manera de hacerlo es produciendo frutos sabrosos para los animales, quienes los consumirán y desecharán mediante materia fecal y sus semillas se esparcirán lejos de su fuente original; otra manera es dejarlas correr al río o al aire para que la piel peluda de un animal pueda dirigirlas hacia otros sitios.

Este tipo de migración es un proceso larguísimo que tarda años en producirse; sin embargo, en los últimos años, la migración de los bosques se ha visto fuertemente afectada por la deforestación, la extinción de especies animales, la contaminación y otros síntomas del calentamiento global.

Frente a esta situación, la migración asistida por parte de expertos en la vida salvaje ha empezado a surgir en diferentes partes del mundo. Se trata de ayudar a los árboles a transportarse hacia áreas con cierto nivel de confort, con un clima perfecto para proveer su futuro. La selección de los sitios se realiza mediante estudios ecológicos y modelos de computadora. Hasta ahora, los bosques continúan migrando sin que nosotros nos demos cuenta de ello.

El sol de la noche: ¿qué es este fenómeno y en dónde puedes verlo?

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 09/01/2017

El mítico sol de noche

Existen registros en la antigua Roma que describían noches con luces que aparecían en el cielo y que permitían ver paisajes y montañas a cientos de kilómetros de distancia, sin haber luces de calle, ni velas, ni Sol, ni Luna, ni estrellas. Se trataba de un sol nocturno.

Ahora, milenios después de investigar sobre ese fenómeno, científicos de la Universidad de York, en Canadá, han descubierto que se trata de una serie de ondas atmosféricas que son capaces de iluminar las noches del planeta. Para Gordon Shepherd y Young-Min Cho, científicos atmosféricos, el sol nocturno comienza con una iluminación derivando a un aire brilloso que existe a kilómetros por encima de la superficie terrestre.

Shepherd y Cho explican que dado que la atmósfera de la Tierra está principalmente compuesta  de moléculas de nitrógeno y oxígeno, las cuales se convierten en un solo átomo de oxígeno, a esas alturas, la luz ultravioleta del Sol separa estos átomos en dos moléculas, provocando que en la noche, sin el brillo solar, se vuelvan a complementar liberando cierta energía conforme se reúnen. Esta energía es visible mediante destellos lumínicos y, conforme la presencia de oxígeno, la luz puede adquirir tonalidades verdes.

Los científicos también explican que los instrumentos tecnológicos disponibles son lo suficientemente sensibles como para detectar la luz; sin embargo, la visión humana sólo puede ver este fenómeno cuando hay un inesperado alineamiento de las ondas en una de las capas de la atmósfera más cercana, que permite amplificar el brillo.

Estas ondas, llamadas “ondas zonales”, se ven fuertemente influenciadas por el clima en la superficie del planeta y suelen viajar por la atmósfera superior. A lo largo de la investigación, los científicos descubrieron que las ondas se vuelven más evidentes en diferentes lugares a lo largo de sus viajes por la Tierra, pero “de vez en cuando se alinean y resultan en un punto específico. Sólo imaginen las ondas en el océano apilándose unas sobre otras. Eso hace una onda más grande”. De modo que conforme se sobreponen de esa manera, la intensidad de la luz se incrementa, al grado de poder verlo sin necesidad de instrumentos. Esa es una posible explicación a los soles nocturnos que relataban los romanos, los cuales solían durar entre 2 y 4 noches.

Desgraciadamente, la contaminación lumínica en nuestras ciudades haría casi imposible observar estos soles nocturnos; no obstante, basta paciencia, suerte y encontrar un lugar especial para ser testigo de este sorprendente fenómeno.