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La conmovedora transformación de perros rescatados de la calle (FOTOS)

Sociedad

Por: PijamaSurf - 09/04/2017

De acuerdo con una investigación realizada por Mia Cobb, especialista en caninos, la amistad entre ambas especies ayuda a regular los ritmos cardíacos, refuerza ambos sistemas inmunológicos y desarrolla tanto confianza como empatía en el ser humano

En los últimos años han surgido numerosos estudios sobre el vínculo entre perros y dueños, resaltando una serie de beneficios biopsicoemocionales derivados de la mutua compañía y cariño. Por ejemplo, de acuerdo con una investigación realizada por Mia Cobb, especialista en caninos, la amistad entre ambas especies ayuda a regular los ritmos cardíacos, refuerza ambos sistemas inmunológicos y desarrolla tanto confianza como empatía en el ser humano.

De hecho, este fenómeno se ha contemplado como un apoyo terapéutico para casos de depresión, ansiedad y estrés en seres humanos, mientras que para casos de perros rescatados de la calle o la perrera se convierte en agradecimiento, cariño y astucia hacia su dueño, con límites casi inmortales. Se trata de un apoyo mutuo que se ve reflejado a nivel comunitario, en donde las emociones entre los seres humanos pueden regularse de manera más fácil fortaleciendo la estructura social, y la cada vez menor cantidad de contaminación por materia fecal de perros callejeros reduce significativamente los problemas de salud de una región.

Los resultados se vuelven evidentes cuando la mirada de los perros se transforma de dolor a alegría. Estos son algunos ejemplos del antes y después de un perro rescatado:

 

El "ahorita" del mexicano: ¿expresión laxa o alegoría de la vida en el aquí y el ahora?

Sociedad

Por: PijamaSurf - 09/04/2017

Cuando en México se escucha decir “Ahorita llego”, significa “Estaré ahí dentro de un indeterminado tiempo” (porque probablemente apenas se está saliendo de casa)

Se le ha llamado “Efecto ahorita” a la manera que los mexicanos tienen de manipular el tiempo a su antojo, de adaptar la lengua a su cosmología casi ancestral en la actualidad. "Ahorita" puede ser dentro de 15 minutos, 1 hora, una tarde o quizá nunca. Sin embargo, eso es algo que sólo un mexicano puede descifrar.

Múltiples extranjeros muestran su exasperación cuando entran en contacto con el "ahorita" mexicano. Las anécdotas llueven, como esperar toda una tarde a los técnicos de cualquier servicio y que, al último minuto, digan que mejor al día siguiente; como realizar una acción inmediatamente, cuando el interlocutor mexicano lo esperaba dentro de un rato; como preguntar “Ahorita, ¿cuándo?” después de haber dejado pasar 2 horas desde el primer ahorita. Al principio, pueden tildar esta actitud como insegura o laxa; después, cuando han estado en contacto constante con la cultura mexicana, la asumen con gracia e incluso hasta con una sorprendente ligereza transmitida mediante la expresión “Ya será”.

Para la doctora Concepción Company, lingüista e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, “Cuando un mexicano dice ‘ahorita’, puede significar mañana, dentro de 1 hora, 5 años o nunca”. Es decir que cuando en México se escucha decir “Ahorita llego”, significa “Estaré ahí dentro de un indeterminado tiempo” (porque probablemente apenas está saliendo de casa); o “Ahorita regreso”, “Volveré pero no sé a qué hora precisa”. Incluso, el “Ahorita” puede ser utilizado como una manera cordial de rechazar una oferta, como por ejemplo, “¿Quieres un café, té o agua?”/“Ahorita, gracias”.

Pero entonces, ¿cuándo es ahorita con un ahorita? Existe una tendencia evidente de los mexicanos a hacer un uso extenso del diminutivo. Y si bien el “ahorita” goza de la cualidad de ser diminutivo para indicar inmediatez, los mexicanos lo usan como una manera de romper el espacio entre el emisor y el receptor para disminuir la formalidad, seriedad o angustia del momento. Según la doctora Company, agregar el diminutivo reduce la urgencia en vez de incrementarla –como en otros países hispanohablantes.

La especialista en el lenguaje agrega que si, por un lado, la “i” del ahorita se arrastra (suena durante más tiempo), la acción a la que se está refiriendo puede tardar mucho más de lo esperado o deseado; y si, por otro lado, se desea una acción en el momento, es preferible hacer alusión al "ahoritita", pues “el sonido es corto, y los sonidos duros representan la idea de que las cosas se necesitan hacer de inmediato”.

Es verdad, no todos se acostumbran a “este vago concepto de conseguir un objetivo en un punto indeterminado en el futuro”. No obstante, la ruptura del "código ahorita" comienza en el momento de aprehender la premisa de vida de los mexicanos, en la cual hay permiso para las sorpresas, la relajación, la vida libre de prisas. Porque, de acuerdo con la especialista, la actitud hacia el tiempo en México se vuelve despreocupada: no importa si se empieza a tiempo un evento, porque el ahorita permite vivir en el aquí y en el ahora de la vida.