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Cómo los pensamientos se convierten en la química que determina lo que vivimos

Ciencia

Por: pijamasurf - 09/19/2017

Los pensamientos se convierten en sustancias químicas que modulan nuestro comportamiento y determinan nuestra salud

Bruce Lipton es un biólogo que ha desarrollado lo que llama "la biología de las creencias", con la que busca explicar cómo el pensamiento puede afectar al cuerpo incluso al nivel de expresión de genes (su campo es la epigenética). Aunque Lipton es criticado por la comunidad científica establecida, su razonamiento merece considerarse a la luz justamente de lo que ha encontrado la epigenética (donde, por ejemplo, el trauma psicológico se manifiesta posteriormente como enfermedad física) o la investigación sobre el placebo (donde el placebo se ha mostrado efectivo incluso cuando se sabe que es placebo).

En una reciente conferencia, Lipton explicó cómo los "pensamientos se convierten en química" y ésta modula nuestro comportamiento, hasta el punto de determinar nuestra salud.

"Si crees que hay una amenaza, signos de eso crearán una respuesta de protección", dice Lipton, esto es, señales de estrés, neurotransmisores como la adrenalina, "pero qué pasa cuando no es real: al creer que estamos en un ambiente amenazante, manifestamos estrés aunque el ambiente en el que vivamos no tenga una amenaza real". 

"Ya sea que estén correctos o equivocados", lo cierto, dice Lipman, es que "tus pensamientos están cambiando tu biología". Lipman cita el Dhammapada, donde se recogen las palabras del Buda ("Somos lo que pensamos") y dice que esto es comparable con lo que ha descubierto la epigenética: "lo que estás pensando se traduce en química que determina lo que serás". La forma en que esto ocurre, explica Lipton, es con una fórmula básica:

Señal+ proteína: comportamiento. 

Y enfatiza que los genes (proteínas) causan alrededor del 1% de las enfermedades. Así que las señales causan más del 90%:

1. Las señales inciden a través de traumas que afectan el flujo de información, lo que lleva a malfuncionamiento. 

2. Las toxinas también distorsionan las señales, lo que altera la comunicación y el funcionamiento.

3. La influencia de los pensamientos: un problema de salud causado por el pensamiento no significa un problema físico inicial, sino un problema de señal que luego afecta al cuerpo.

Así que una enfermedad, en cierta forma, no es más que un problema de comunicación interna provocado, en ocasiones, por una respuesta exagerada al medio ambiente. De aquí que sea tan importante practicar ciertas técnicas meditativas o contemplativas para no enviar señales distorsionadas. Para no ver tigres dientes de sable y elefantes desbocados en el espacio esterilizado de la vida moderna.

Si podemos arriesgar una comparación más con el budismo, quizás el término "samskaras" (que según la cadena de originación del budismo es el segundo eslabón -después de la ignorancia- y que genera el cuerpo y al mundo en el que habitamos) pueda considerarse como un factor de raíz epigenético. Tradicionalmente se traduce este término como inclinaciones o tendencias mentales, pero el erudito en sánscrito y tibetano Herbert Günther lo traduce como "constructor de realidad": una primera línea de impresiones que construyen el mundo en el que vivimos.

Vuélvete más inteligente con estos 7 hábitos para la mente

Ciencia

Por: Pijama Surf - 09/19/2017

Está extensamente comprobado que estas 7 actividades mejorarán tus habilidades cognitivas

La inteligencia se postula como uno de los rubros más premiados para esta época, rasgo cuestionable si reparamos en que inteligencia no es lo mismo que sabiduría. Lo que es indudable es que la inteligencia, entendida como una mayor capacidad cognitiva, es muy útil.

En este sentido, a nadie le incomoda incrementar su inteligencia, y como la ciencia está estudiando cada vez más nuestro cerebro, tenemos acceso al conocimiento de hábitos o técnicas que verdaderamente incrementan tu capacidad cognitiva.

A continuación, algunos de ellos:

 

Leer

Numerosos estudios han hablado de los beneficios de la lectura a nivel neuronal. Entre sus bondades, como apunta un estudio del Rush University Medical Center en Chicago, está mejorar la memoria, agilizar la mente y retardar el decaimiento propio del envejecimiento. Lo anterior aunado a que incluso puede ser un antidepresivo, te hace más creativo, y demás bondades.

 

Meditar

Es impresionante que meditar modifica literalmente el cerebro. Investigaciones de la experta en meditación Sara Lazar, neurocientífica de la Escuela Médica Harvard, encontraron que la meditación afecta mayormente cinco áreas del cerebro, entre ellas el hipocampo izquierdo, que asiste en el aprendizaje, la cognición, la memoria y la regulación emocional.

 

Ejercitarse

El ejercicio es imprescindible para contar con salud emocional, ya que está vinculado enormemente con el buen humor; es ahí donde exudamos el exceso de energía y podemos “sacar” mucho del estrés diario. Pero sus beneficios a la salud también incluyen aspectos cognitivos como el mejoramiento de la memoria, la atención y el razonamiento, como muestra este infográfico y los distintos beneficios según el ejercicio que hagas.

 

Juegos de destreza

Hoy existen miles de apps para el mejoramiento de la destreza mental, pero si eres de la vieja escuela, juegos como Scrabble o los crucigramas son métodos que ayudan a mantener la habilidad del cerebro activa, sobre todo para la lógica y resolución rápida de problemas.

 

Dormir bien

Numerosos problemas actuales como la depresión (llamada por la OMS "la enfermedad del siglo") están vinculados con el estrés, y este último a la falta de sueño, lo que se convierte en un círculo interminable de malestar emocional y físico. Dormir bien es importantísimo, nunca menoscabes su valor; y es que dormir bien podría salvarte la vida.

 

Estudiar otra lengua

Las personas que saben más de una lengua desarrollan mayores habilidades cognitivas; los idiomas conviven simultáneamente en el cerebro y orillan a la persona a pensar desde distintas lógicas, lo que es enormemente estimulante. También, estudios del University College de Londres mostraron que aprender otra lengua transforma la estructura cerebral, sobre todo el área que procesa información, lo que genera una mayor rapidez cognitiva.

 

Aprender a tocar un instrumento

Reduce el envejecimiento cognitivo y el declive de la memoria; mantiene más atento y activo al cerebro, y, desde luego, mejora el estado anímico.