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Un ejercicio de escritura podría ser la mejor forma para lograr el futuro que quieres

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/20/2017

Escribir puede sanar el pasado, identificar nuestro estado actual (virtudes y defectos) y crear un orden para trazar un sendero factible hacia el futuro, según ha descubierto el doctor Jordan Peterson

Muchos de nosotros pasamos grandes cantidades de tiempo pensando en el futuro, con miedo y esperanza. Este tiempo y energía que dedicamos a proyectar nuestro futuro cavilando podría ser mejor empleado si escribimos de manera ordenada lo que queremos, según ha demostrado el trabajo del docor Jordan Peterson.

Peterson, quien defiende el poder de la escritura para ordenar el pensamiento y aclarar el sentido de nuestra vida, dice que "el acto de escribir es más poderoso de lo que se piensa". Junto con un grupo de profesores e investigadores, ha creado un programa de escritura dirigido a estudiantes que quieren maximizar su tiempo universitario y aclarar sus prospectos de vida.

El programa de "self-authoring" (autoautoría o autoría del yo) ha logrado mejorar el número de créditos que los estudiantes logran completar y el número de estudiantes que continúan en la universidad --en un grupo de 400 estudiantes de primer año, entre los que cursaron el programa sólo el 14% abandonó la carrera, mientras que el 27% de los que no lo cursaron se dio de baja. Asimismo, ha eliminado las diferencias en desempeño relacionadas a etnia y género, lo cual provocó una mejora general de las calificaciones.

Peterson y sus colegas han organizado su programa de escritura basándose en tres nodos básicos. Una autoría del pasado, que ayuda a recordar y analizar eventos positivos y negativos. Una autoría del presente, que ayuda a identificar virtudes y defectos actuales. Y una autoría del futuro, que ayuda a imaginar un futuro sano y significativo y a desarrollar un plan detallado que pueda ser realísticamente implementado. Esto abarca tanto "entender tu propio pasado" como "descubrir tu yo verdadero" y "planear para un futuro ideal". La idea esencial de depositar esto en un texto es que contribuye a "aliviar la ansiedad del futuro a través de una sensación clara de propósito y dirección". Este es el poder cuasi mágico de llevar el pensamiento a la escritura, lo cual parece darle solidez y fijar nuestras ideas, como si éstas cobraran realidad al existir en el espacio externo a nosotros, de nuestras manos al mundo. El psicólogo Steven Pinker ha dicho que escribir es una forma de provocar que una idea suceda en otra mente, pero también puede ser una forma de que ocurra en nuestra mente, especialmente si lo hacemos con una clara intención. 

El programa fundamentalmente produce resultados positivos haciendo que los estudiantes cumplan con sus exámenes y tareas, lo cual, al parecer, se incrementa por el hecho de que los estudiantes entienden lo que realmente quieren a través de la escritura y se benefician de marcarse metas claras, las cuales sirven para ordenar y motivar. Peterson es popular por sus videos de YouTube en los que ha defendido la importancia de tomar responsabilidad más que de exigir derechos, algo que caracteriza a la posmodernidad. Su trabajo le ha hecho ver que las personas necesitan sentirse útiles, y que aceptar y cumplir responsabilidades llena de significado sus vidas. Al aceptar una responsabilidad y cumplirla se crean ciclos positivos de recompensa en el sistema de dopamina del cerebro, lo cual, evidentemente, genera hábitos positivos. 

El futuro es incierto e impredecible, pero nuestra mente es poderosa. El científico Alan Kay famosamente dijo: "la mejor forma de predecir el futuro es inventarlo". Escribirlo ayuda.

La combinación de algo simple, bello e inesperado es hoy, más que nunca, un reconfortante bálsamo

Wild, wild horses, we'll ride them some day.

Un pequeño grupo de caballos salvajes se reúne en una playa de Carolina del Norte, Corolla Beach, para refrescarse en el atardecer. La congregación queda, por delicias del azar, enmarcada justo bajo un arcoíris que peina en esos momentos la costa. Los cinco caballos, tras relajarse un rato, se marchan. La breve escena de 30 segundos queda documentada en un afortunado video que luego casi 200 mil personas pueden contemplar en una red social o una nota electrónica.

Hasta ahora pareciera que sólo hemos descrito un suceso que roza el ensueño, casi abstracto y sin aparente fin. Y es exactamente lo que significa, es decir, más o menos nada. Pero en tiempos donde el literal bombardeo de estímulos no cesa, esta especie de video-haiku es un verdadero bálsamo. Aquí no hay consejos o recomendaciones sobre cómo iluminarte, vivir más, tener mejor sexo o parecer más inteligente; tampoco hay estudios científicos de por medio, declaraciones polémicas o llamados a la autosuperación. Simplemente se trata de una invitación a frenar durante medio minuto tu interacción con lo demás, algo como "parar el mundo", y recordar que justo en este instante, en algún rincón de este planeta, que trasciende por mucho tu burbuja de realidad, están ocurriendo cosas de una sencillez y una hermosura que rebasan cualquier expectativa.

Es muy probable que el reconfortante efecto, el dulce sortilegio, que producirá en nosotros esta fugaz escena se diluirá pronto. Pero, con un poco de esfuerzo, quizá también seamos capaces de recogerla de la memoria de vez en cuando y así, en medio de correos electrónicos, selfies, series de Netflix, likes o la incontenible vibración de tu teléfono, recordemos que hay algo en algún lugar, pulsando por mantener algo de ese encantamiento que originalmente forjó, y que seguramente sostiene a pesar de todo, nuestra existencia.  

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis