*

X
¿Has notado que Chrome consume grandes cantidades de recursos de tu computadora?

El mundo de los navegadores en los últimos años ha empezado a ser dominado por Chrome; de nuevo Google devora el pastel. La idea que se tiene es que Chrome es el navegador más ligero, rápido y tiene la ventaja de tener add-ons o extensiones. Esto es en gran medida una ilusión, como han descubierto los redactores de Digg y de Motherboard (y como ha notado cualquiera que utilice Chrome de manera saturada, abriendo múltiples ventanas al mismo tiempo).

Chrome tiene un gran problema, que puede constatarse fácilmente checando en la parte de tu computadora que monitorea la actividad o el consumo de RAM de los programas que tienes corriendo. A grandes rasgos, en el caso de personas que gustan de mantener todo abierto, Chrome alenta y llega a dejar pasmada tu computadora, a veces usando varios GB de RAM.

Esto mismo no ocurre con Opera. Opera es un navegado que se puede usar con Windows, macOS y también con Linux. De hecho, a Opera le debemos modalidades como el speed dial, el bloqueador de pop-ups, la navegación privada y muchas otras innovaciones adoptadas luego por otros buscadores. Opera, según comparten Motherboard y Digg, soporta una navegación sin consumir tanto RAM. Opera permite también extensiones y corre sin problemas video, plugins y demás scripts. De hecho es casi lo mismo que Chrome, sólo que sin consumir tantos recursos e idiotizar a tu computadora. Estos son los beneficios de la inteligencia colectiva.

Existe otra razón para hacer el cambio a Opera. Google es seguramente una corporación más poderosa que la mayoría de los países del mundo y tiene una cantidad de datos que lo están acercando a una especie de singularidad. La concentración de poder no es algo bueno en un mundo en el cual la élite no tiene mucha ética que digamos (aunque el slogan de Google es "Don't be evil"). Al bajarle a tu uso de plataformas de Google dejas de alimentar a la Matrix, aunque sea mínimamente.

Por motivos culturales, la gama imprecisa de emociones ilustradas y lo “socialmente correcto”, Facebook no puede ser un indicador fiable de emociones colectivas

Una de las trampas de la realidad virtual es que puede ser una invención personal en todas sus dimensiones. Es decir, allí creamos un perfil de nosotros que queremos mostrar a los demás, como una especie de producto, no necesariamente uno real. De entrada, esta posibilidad inventiva hace que los datos en la web no necesariamente sean material confiable para hacer mediciones de emociones reales. ¿Por qué? Por que muchas veces mentimos en pro de nuestra “marca”, del perfil que queremos proyectar.

Lo anterior es muy importante, aunque también lo es la imposibilidad de verdaderamente tener acceso a herramientas más precisas por parte de los usuarios con el fin de expresar una emoción particular. Es decir, si de por sí el lenguaje siempre se encuentra limitado, y "el límite de mi lenguaje es el límite de mi mundo" (nos dice Wittgenstein), en el mundo virtual ocurre lo mismo. Según la ciencia, los humanos hacemos uso de hasta 21 gestos para expresar una emoción; por ello, los emoticones famosos de ningún modo son precisos en cuanto a la emoción que quiere mostrarse.

Un nuevo análisis, además, muestra la discordancia de los estados de ánimo expresados en redes sociales como Facebook en relación con otros indicadores. Por ejemplo, en Facebook, de acuerdo con el análisis de emociones Corea del Norte sería el país más feliz del mundo, a pesar de que esta nación no ranquea en dicho rubro respecto a los niveles de satisfacción que sitúan a Dinamarca con esa cualidad en estudios de otra índole.

Lo que sucede es que culturalmente somos propicios a demostrar o no ciertos estados de ánimo según lo más correcto socialmente. Estas diferencias culturales del uso del lenguaje --en este caso, en relación con las emociones y los emoticones-- son una muestra de que las emociones expresadas en redes sociales no son, de hecho, un dato confiable sobre el estado emocional de los usuarios. Andrew Zolli, autor de Resilience: Why Things Bounce Back, nos habla al respecto en el siguiente video.