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El zoroastrismo tenía la costumbre de realizar funerales abiertos en promontorios, los cuales hoy son bellas reliquias

El zoroastrismo (también conocido como mazdeísmo) es una de las religiones más importantes en la historia de la humanidad, aunque no es tan conocida actualmente en Occidente, salvo por algunos famosos como Freddie Mercury y Nietzsche, quienes vieron virtud en su sistema e inspiración en su gran profeta, Zoroastro. Esta religión podría ser uno de los primeros monoteísmos en la historia, con un énfasis en la dualidad de la luz y la oscuridad. El zoroastrismo ha influido enormemente en el islam y el misticismo sufí, que tienen en Irán uno de sus centros neurálgicos. 

Una de las costumbres más hermosas de esta religión es la práctica de funerales a cielo abierto en las llamadas "torres de silencio" o dakhma. Los zoroastros de Yazd usaban promontorios como fosas para llevar a cabo funerales abiertos, colocando a sus muertos para que fueran devorados por aves de rapiña. Esta costumbre, con sus propios matices, sigue presente actualmente en algunos lugares de los Himalayas.

Según el zoroastrismo, los animales y los elementos aceleran la descomposición llevándose todo lo impuro, en un proceso de transformación que es importante para la comunidad.

Esta práctica funeraria ya no se realiza, pero originalmente se colocaban los cuerpos en círculos concéntricos con los pies apuntando al centro; los niños en la parte interior del anillo, luego las mujeres y finalmente los hombres. Una vez que los cuerpos habían sido despedazados y los huesos debilitados, estos últimos eran llevados a una fosa central.

 

11 palabras que describen emociones que has sentido y seguro no sabías nombrar

AlterCultura

Por: - 04/08/2017

La riqueza en la diversidad de los idiomas nos da palabras para comprender lo que nos pasa y lo que sentimos

Cuando en nuestro acervo hallamos palabras que dan forma exacta a eso que estamos sintiendo, es como si pudiéramos verlo. Las palabras nos permiten asociar imágenes o formas a cosas abstractas, como los sentimientos, y también nos ayudan a no sentirnos tan solos y extraños, ya que si alguien asignó un nombre a un sentimiento como el nuestro, también lo sintió en su momento.

A veces, sin embargo, cuando no encontramos la manera de describir una emoción o situación, la dejamos pasar; es así que aplica la famosa premisa de Ludwing Wittgenstein: "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo".

Ponerle nombre a las cosas ayuda a verlas con más claridad, a entenderlas mejor (a entendernos mejor), e incluso a sanarlas cuando es debido. Seguro te habrás dado cuenta de la necesidad de saber platicarte lo que sientes, ya que si no pasas esta prueba, muy probablemente podría quedarse allí atorado.

Las siguientes son emociones comunes pero que sólo tienen nombre en algunos idiomas, o bien, son recientes en el mundo de la psicología, y quizá con ellas puedas darle mejor forma a eso que te cuentas sobre ti mismo y el mundo:

 

Lypophrenia (inglés):

Es una vaga sensación de melancolía o tristeza sin un motivo aparente.

 

Hiraeth (galés):

Añoranza por un lugar al que no puedes retornar, o incluso un lugar que nunca ha existido, o una gran nostalgia por lugares de tu pasado.

 

Gigil (filipino):

Esa necesidad de apretar los cachetes o algo que te resulta adorable.

 

Tebar Pesona (indonesio):

Cuando sientes la necesidad de verte atractivo (arreglarte) para los extraños, normalmente con el fin de conseguir una conquista.

 

Waldeinsamkeit (alemán):

La solitud en los bosques, la sensación de soledad estando únicamente con el bosque.

 

Gemes (javanés):

Cuando sientes un gran enojo pero no consigues expresarlo.

 

Kilig (filipino):

La sensación de escalofrío en la base de la espina dorsal cuando encuentras algo romántico estando con alguien.

 

Kachou Fuugetsu (japonés):

Es un momento que combina la experimentación de la belleza de la naturaleza al tiempo que comprendes o aprendes algo sobre ti mismo.

 

Lítost (checo):

La sensación de agonía o tormento luego del  momento en que sientes el misterio de la propia existencia.

 

Compersión:

Es un sentimiento de alegría, contrario a los celos, de que alguien muy querido para ti se sienta feliz estando con alguien más. En una relación poligámica, por ejemplo, este sentimiento es muy común.

 

Abjection:

Una emoción que nos recuerda lo frágiles que somos como humanos. El mayor sentimiento de abyección que vivimos es cuando, recién nacidos, encontramos que estamos separados del cuerpo de nuestra madre. Luego se presenta en momentos peligrosos, generalmente acompañado de náuseas, como cuando vemos una herida horrible o nos hallamos ante un precipicio.