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Escáner cerebral muestra cómo los psicodélicos inducen estados elevados de conciencia

AlterCultura

Por: pijama Surf - 04/20/2017

Un estudio histórico para la causa de los psicodélicos evidencia una actividad neuronal muy peculiar en la mente durante la ingesta de estas sustancias

El influjo de sustancias psicodélicas en el cerebro humano es un tema fascinante –y lo ha sido históricamente. Las cualidades psicoactivas de estas sustancias llevan la mente a deslizarse sobre fronteras en las que pareciera comprobarse que muchos de los postulados que rigen la realidad "tradicional" están equivocados. En parte por esto, se presume, es que los psicodélicos han sido perseguidos severamente por gobiernos e instituciones que preferirían mantener las reglas claras (sobre todo porque ellos son quienes las definieron). 

Pero pasando a un plano científico, recién se realizó un análisis, mediante escáners, que arrojó evidencia de lo que aparentemente se trata de estados elevados de conciencia registrados en la actividad cerebral de una persona mientras se encuentra bajo el efecto de psicodélicos. Diversos voluntarios saludables consumieron LSD, psilocibina o ketamina, y mostraron una mayor actividad cerebral aleatoria durante la influencia de estas sustancias. 

Investigadores de la Universidad de Sussex y del Imperial College, midieron la actividad neuronal de personas bajo el efecto de psicoactivos. Notaron que la actividad cerebral es significativamente menos predecible en estas situaciones, comparado a la actividad de una persona que está despierta pero que no ha ingerido un psicodélico.  

Robin Carhart-Harris, investigador del Imperial College, advierte en el inesperado incremento de aleatoriedad neuronal el posible reflejo de un estado de conciencia más elevado, y recalcó en la importancia de este estudio dentro del cambio de paradigmas:

Las personas tienden a asociar frases como "estados elevados de conciencia" con una retórica hippie y sinsentidos místicos. Este es potencialmente el inicio de la desmitificación, demostrando su sustento biológico y psicológico. Probablemente esta es una manifestación neuronal de apertura de mente.

El revelador estudio fue publicado en Scientific Reports justo el día en que se conmemora el 74 aniversario de la primer ingesta de LSD en la historia, protagonizada por el gran doctor Albert Hofmann.

Estas son las pruebas de la existencia del Jesús histórico dadas por historiadores romanos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/20/2017

Existe evidencia históricamente contundente de la existencia de Jesús, lo que no es igual a evidencia de milagros y demás

En los últimos años se han generado diferentes noticias que sostienen sin mucha evidencia que Jesús como personaje histórico pudo nunca haber existido; en otras palabras, que fue una fabricación de los romanos, de la Iglesia o de algún otro grupo. Una metaconspiración. Esta información resulta sumamente endeble a la luz de las crónicas de diversos historiadores romanos del siglo I y II. Otra cosa muy distinta es decir que existen pruebas de que Jesús era el hijo de Dios, o pruebas de la resurrección, o de que Jesús era el Mesías o sólo un profeta (algo que divide a los grandes monoteísmos y que, en todo caso, parece ser más una cuestión de fe que de historicidad).

El sitio ABC de España responde de manera contundente a estas noticias, que se han viralizado, con toda una amplia gama de fuentes históricas que se refieren a Jesús. Por una parte, se citan diferentes historiadores de primer orden. Michael Grant había dicho que se tiene más evidencia de la existencia de Jesús que de muchos personajes paganos que reconocemos como históricamente reales. James H. Charlesworth escribió: "Jesús sí existió y sabemos más de él que de cualquier palestino judío antes del 70 d. C". E. P. Sanders dijo: "Sabemos mucho sobre Jesús, bastante más que sobre Juan el Bautista, Teudas, Judas el Galileo y otras de las figuras cuyos nombres tenemos de aproximadamente la misma fecha y el mismo lugar". Por su parte, F. F. Bruce señaló: "para un historiador imparcial, la historicidad de Cristo es tan axiomática como la historicidad de Julio César". Por otro lado, en la antigüedad jamás se puso en duda la existencia de Jesús; algunos lo llamaron hechicero y demás, pero al parecer nadie dudó de su existencia.

Las fuentes principales que refieren la vida histórica de Jesús son Flavio Josefo y Tácito, pero hay otras. Según los historiadores, que no haya menciones copiosas al respecto tiene que ver simplemente con que Jesús no fue considerado como algo extraordinario por los historiadores de esas fechas, lo cual no debe sorprendernos, pues no habría por qué esperar que un historiador no cristiano de esa época escribiera una historia del comienzo del cristianismo; es lógico que las personas escriban de sus propias religiones y grupos, y en ese entonces el cristianismo era completamente marginal. Esto explica el hecho de que sólo se mencionan los acontecimientos de la vida de Jesús que tienen relevancia para la historia que se estaba contando.

Para muchos historiadores los escritos de Flavio Josefo son pruebas extrabibíblicas de la existencia de Jesús en el siglo I d. C. Flavio Josefo (37 a 110 d. C.), en su Testimonium Flavianum, hace un recuento que es considerado auténtico por los historiadores imparciales, si bien la información entre paréntesis parece haber sido añadida luego:

En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, (si es lícito llamarlo hombre); porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos y a muchos de origen griego. (Él era el Mesías) Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los principales de entre nosotros lo condenó a la cruz, los que antes le habían amado, no dejaron de hacerlo. (Porque él se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él) Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido.

Otra importante referencia es el historiador romano Tácito (56 a 118 d. C), quien menciona a Cristo en sus Anales del 116 d. C., en relación con un incendio en Roma en el año 64, el cual se sospechaba que fue planeado por el propio emperador Nerón:

para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos a los que el vulgo llamaba “crestianos”, [un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo, no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo.

Existen otras fuentes como Luciano, Mara bar Serapión, Suetonio, Plinio y otros; algunas pueden leerse aquí.