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5 acciones que demuestran la falsedad de la espiritualidad moderna

Sociedad

Por: PijamaSurf - 04/25/2017

Masters explica que los aspectos del spiritual bypassing incluyen "un desapego exagerado, la anhedonia emocional, represión, un énfasis exagerado en lo positivo, fobia al enojo, excesiva compasión, límites débiles, pobre inteligencia emocional, entre otros"

En los últimos años ha surgido un boom en torno a la espiritualidad, el yoga y la meditación. Las grandes y pequeñas ciudades se han visto invadidas de numerosos centros que brindan el nirvana mediante paquetes en los que incluyen un cambio en el estilo de vida, la dieta y nuevo grupo de amigos; se han sustituido sesiones con especialistas de la salud mental con horas de meditación en un grupo exclusivo; se han popularizado las enseñanzas de gurús y sabios que realmente desconocen el lado oscuro que implica actualmente el mainstream de la espiritualidad. La mercantilización de la espiritualidad pop ofrece soluciones fáciles que substituyen el trabajo profundo que es necesario realizar en las tradiciones espirituales milenarias y hace que las personas entren en contacto con versiones rebajadas de estas enseñanzas-- los genuinos buscadores al final se dan cuenta que para obtener resultados deben ellos mismos comprometerse, encontrar maestros genuinos y que no hay forma de comprar la iluminación. 

¿Cómo es que algo que parece ser tan puro y bueno puede ser tóxico? Para el psicoterapeuta Robert Augustus Masters, el mainstream de la espiritualidad actual ha resultado en una evasión de la realidad. Él menciona que el término correcto, spiritual bypassing, se originó en la década de los 80 por el psicólogo John Welwood, y se refiere al uso de prácticas y creencias espirituales para evadir la confrontación de cosas incómodas, heridas sin sanar y necesidades emocionales fundamentales. En otras palabras, el SB es un rechazo de nosotros mismos y los otros usando una máscara de bondad, amabilidad y espiritualidad: “No sólo nos distancia de nuestro dolor y los problemas difíciles, también de la espiritualidad auténtica, encallándonos en un limbo metafísico, una zona de gentileza exagerada, bondad y superficialidad”.

En su libro Spiritual Bypassing: When Spirituality Disconnects Us From What Really Matters, Masters explica que el SB incluye:

un desapego exagerado, la anhedonia emocional, represión, un énfasis exagerado en lo positivo, fobia al enojo, excesiva compasión, límites débiles, pobre inteligencia emocional, un juicio débil acerca de la negatividad u oscura parte de un individuo, devaluación de la relatividad espiritual de otras personas y desilusiones al llegar a un nivel más elevado del ser.

 

Para comprender un poco más sobre esta condición, Masters reúne cinco actividades que realizan las personas que viven el spiritual bypassing:

– Se participa en actividades “espirituales” para conseguir un sentido de superioridad frente a otras personas

La sensación de formar parte de un grupo exclusivo con actividades únicas basta para sentirse superior de alguna forma: transportarse en bicicleta, no ver la televisión, tener una dieta vegetariana o ecofriendly, usar cristales, visitar templos, practicar yoga o meditación, consumir psicodélicos, etc. Si bien realizar todas estas actividades puede resultar benéfico en muchos sentidos, la presunción exagerada de éstas es una trampa del ego, pues se basa en la creencia de ser superior frente a los demás. Este tipo de conducta no se aleja de la espiritualidad genuina debido al sentido de superioridad, sino por cultivar la atención hacia otras personas reduciendo la posibilidad de conexión con el cosmos y la maravilla poética de la existencia. 

– Usar la espiritualidad como una justificación ante el fracaso de hacerse responsable de las acciones

Obsesionarse con mantras espirituales o ideas puede deberse a que se desea evadir  responsabilidades o la sensación de desconfianza. En especial con frases como “Es como debe ser”, “El universo tal cual es, es perfecto”, “La realidad es sólo una ilusión” o “Todo pasa por una razón” son justificaciones útiles para generar un movimiento hacia la trascendencia. Este tipo de SB promueve realmente el conformismo en numerosas áreas de la vida. 

– Adoptar nuevos hobbies, intereses y creencias porque están de moda

El deseo de pertenecer a un grupo o un movimiento es parte de las necesidades básicas del ser humano; sin embargo, a veces la espiritualidad no es algo que realmente conviene a las creencias, ideas y necesidades de todos los individuos. En muchas ocasiones, la espiritualidad se convierte en un conducto social. 

– Juzgar a otras personas por expresar enojo –aun cuando es necesario–

La idea de que el enojo no ayudará en nada es falsa. Principalmente porque el enojo es una emoción básica que ha promovido la supervivencia del ser humano. Si bien es indispensable mantenerlo dominado, en el SB está mal visto siquiera sentir un poco de enojo. Una creencia común es: “Si tan sólo estuviera más iluminado, podríamos evitarnos todo este drama”.

En la espiritualidad lo importante es no aferrarse al enojo, lo cual permite –y promueve– sentir el enojo como una alarma de que algo nos está lastimando. 

– Exagerar el positivismo para evitar enfrentar los problemas en la vida y en el mundo

La tendencia de “Sólo sé positivo” es un mecanismo de defensa de muchas personas con SB, en el cual se evade en la medida de lo posible todo lo negativo. Si bien cultivar la gratitud es importante en la espiritualidad, también lo es sabiendo que mediante lo negativo se crece y se trasciende. Lo negativo, las crisis y el dolor, no pueden ser ignorados; deben ser valorados y honrados sin necesidad de aferrarse a ellos. 

Si estas cansado del bypassing espiritual, la tradición budista por milenios ha meditado sobre estos: 4 pensamientos como motivación para practicar genuinamente y establecer un base sólida para el trabajo espiritual

Cientos de niños refugiados entran misteriosamente en coma en Suecia al saber que sus padres serán deportados

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/25/2017

El extraño caso de cientos de niños refugiados que en tiempos recientes han caído en un sueño comatoso durante meses e incluso años

En un extraño y desconsolador fenómeno que ha estado sucediendo en Suecia en los últimos años, cientos de niños hijos de refugiados presentan un extraño síndrome de apatía extrema que ha sido llamado uppgivenhetssyndrom, algo así como el síndrome de darse por vencidos. 

Cientos de niños presentan un estado similar al coma en el que durante meses o incluso años dejan de pararse de la cama, sin poder beber, comer o hablar en algunos casos. La mayoría de los niños son refugiados de países de la ex Yugoslavia o países soviéticos y todos viven en Suecia, un país conocido por brindar asilo a refugiados y el único en el cual se ha reportado esta misteriosa condición. Generalmente, los niños entran en dicho estado de abandono del mundo cuando saben que sus padres serán deportados o una vez que lo son. "Son como Blanca Nieves, simplemente se desvanecen del mundo", dice un doctor sueco.

La única cura que se ha detectado ocurre cuando los padres logran conseguir permisos para mantenerse en el país, pero esto no sucede de súbito: sólo con el tiempo (a veces meses), cuando la información logra ser asimilada, los niños salen del estado de absoluta resignación y apatía en el que se encuentran.

La periodista Rachel Aviv, quien ha reportado esta historia para el New Yorker, narra que al principio le parecía irreal, una especie de cuento de hadas. Al conocer a dos de estas niñas notó:

una sensación de desconexión entre lo jóvenes y saludables, incluso bellas, que se veían. Se veía como si estuvieran durmiendo. Era una sensación enfermiza saber que estaban en esa posición durante años. Las personas hacían comparación con la hibernación, pero los humanos no hibernan. Era surreal.

Las dos chicas de las que habla perdieron la capacidad de caminar 24 horas después de enterarse de la noticia. Una llevaba 2 años en ese estado y la otra sólo unos meses.

Aviv cuenta también sobre un niño que llevaba 2 años en esa condición, pero en su caso lo inquietante era que ya se había enterado de que sus padres podían permanecer en Suecia y estaban con él. El niño sólo había logrado abrir los ojos, pero no mucho más.

Resulta extraño también que, luego de que los niños salen de este estado, "uno nunca hubiera sabido que estuvieron enfermos". Actúan y hablan de manera completamente normal, lo único es que han perdido años de sus vidas en un sueño sin recuerdos.

 

Lee el excelente reportaje de Rachel Aviv: The Trauma of Facing Deportation