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Experimenta la serenidad de una vida contemplativa en la naturaleza convirtiéndote virtualmente en el escritor Henry David Thoreau

Walden, el texto central de la obra de Henry David Thoreau, como un videojuego podría parecer un oxímoron. Los videojuegos parecen ser lo contrario a la vida que se postula en este libro. En Walden, Thoreau narra los 2 años que pasó en el bosque en Nueva Inglaterra, viviendo una vida contemplativa a un lado del estanque Walden. Thoreau construyó su propia cabaña y vivió de la naturaleza (de la cual no sólo se alimentó naturalmente sino que comulgó espiritualmente con ella).

Una vida sencilla, reflexiva, lejos de la civilización... y quizás por todo esto es que resulta tan atractivo un videojuego sobre Walden. Si bien nunca podrá sustituir el hecho de retirarse a la naturaleza, al menos es una forma de hacer reflexionar a las personas que juegan videojuegos y quizás poner una semilla para el futuro.

Walden, el videojuego, es un proyecto del USC Game Innovation Lab y en él los usuarios se convierten en Thoreau en su primer día en el bosque; sobreviven recolectando comida, pescando y construyendo una cabaña, pero también encontrando significado en la armonía y belleza de la naturaleza. Dentro de la floresta se encuentran citas del texto de Thoreau que parecen cobrar vida. Los usuarios pueden vivir algunos de los eventos centrales de la vida de Thoreau, como pasar una noche en la cárcel por negarse a pagar impuestos como protesta o visitar a Ralph Waldo Emerson, el gran platónico estadounidense que fue uno de los mentores de Thoreau. Incluso pueden elegir abandonar esta vida sencilla y buscar una vida más activa y decadente, y escribir a su editor que quieren que les consiga ponencias públicas.

Este videojuego se suma a una reciente ola de juegos que muestran una veta poética (y que se alejan de los lugares comunes de esta forma de entretenimiento) que puede tener un aspecto más educativo y creativo, como es el caso de Elegy for a Dead World, un videojuego basado en la obra de Shelley, Byron y Keats, en el que los usuarios responden a sucesos apocalípticos escribiendo versos o historias.

Hay quienes dicen que este personaje tiene rasgos infantiles, pese a ser un líder de la nación más poderosa del planeta

Psicólogos, psiquiatras y especialistas en la salud mental han tratado de dar un diagnóstico acertado del actual presidente de EEUU, Donald Trump. Mediante sus acciones, lenguaje corporal, publicaciones en redes sociales –principalmente Twitter, entre otros, su cuerpo psíquico ha demostrado ser narcisista, misógino, machista, etcétera.

Hay quienes dicen que este personaje tiene rasgos infantiles, pese a ser un líder de la nación más poderosa del planeta. Frente a esto se viralizan en redes sociales todo tipo de memes que evidencien –o ridiculicen– el pensamiento infantil del presidente estadounidense. Un ejemplo es el browser llamado Make Trump Tweets Eight Again –Hagan los tweets de Trump de ocho otra vez–, que convierte los tuits del magnate en caligrafía de niños. Este programa puede descargarse como una extensión de Google Chrome y es una cortesía de The Daily Show. 

La extensión, como en su descripción señala, “convierte los tuits de Donald Trump en su estado más puro: los garabatos de un niño”.