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Imágenes de Laniakea, el supercúmulo galáctico al que pertenecemos

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/04/2017

Científicos han descubierto que nuestra galaxia pertenece a un supercúmulo que se extiende 50 millones de años luz y alberga a 100 mil galaxias

Hasta hace relativamente poco los científicos creían que la Vía Láctea existía dentro del supercúmulo de Virgo. Actualmente se sabe que el supercúmulo de Virgo es apenas una pequeña parte dentro del supercúmulo que se ha bautizado como Laniakea. 

En este supercúmulo en el que vivimos yacen más de 100 mil galaxias (en cada una hay miles de millones de estrellas) y tiene una extensión de 50 millones de años luz. Laniakea es apenas uno de múltiples supercúmulos en nuestro universo.

El nombre Laniakea significa "cielo inmenso" en hawaiano y fue acuñado por el profesor Nawa'a Napoleon. En el siguiente video realizado por R. Brent Tully y comisionado por Nature se muestra uno de los mapas más grandes del universo, justamente las dimensiones de Laniakea.

Este tipo de descubrimientos recuerdan lo que había sugerido Carl Sagan, que la ciencia puede ser un camino de asombro espiritual.

 

Descubren cuarzos en el núcleo de la Tierra que impulsan el campo magnético

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/04/2017

Una aleación de oxígeno y silicio (la misma composición de los cuarzos) podría ser la fuente de energía faltante que impulsa el campo magnético de la Tierra

Un equipo de científicos estudiando la composición del núcleo de la Tierra y las fuentes de energía que generan el campo magnético del planeta ha descubierto la presencia de aleaciones similares al cuarzo que podrían jugar un papel insospechado en la generación de dicho campo.

Desde hace unos años, los científicos estudian dos hipótesis para entender el sostenimiento del campo geomagnético; una es un descenso importante en la temperatura del núcleo, otra es una fuente de energía no descubierta. 

El núcleo está compuesto mayormente de hierro, en menor medida níquel y un 10% de aleaciones de elementos como silicio, oxígeno, azufre, carbón e hidrógeno.

La investigación liderada por Kei Hirose mostró la presencia de silicio y oxígeno, que se han combinado para formar cristales de dióxido de silicio, la misma composición que los cuarzos minerales en la superficie de la Tierra, que son importantes en nuestra tecnología.

Los científicos creen que estos cristales podrían proveer una "inmensa fuente de energía que podría impulsar el campo magnético de la Tierra". El descubrimiento también podría tener implicaciones en la formación de nuestro planeta y en las condiciones tempranas del Sistema Solar. La cristalización altera la composición del núcleo pero eventualmente el proceso de cristalización se detendrá, justamente cuando se acabe el inventario de silicio y oxígeno.