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El libro más antiguo del mundo: el Sutra del Diamante

Libros

Por: Kin Navarro - 03/14/2017

La fascinante historia detrás del texto impreso más viejo que conozca la humanidad

En 1900 un monje hizo un descubrimiento fenomenal en un puesto fronterizo colocado cerca de la antigua ruta de la seda en Dunhuang, China, a orillas del desierto de Gobi. Una serie de cuevas escarbadas a lo largo de un risco y selladas desde el año 1,000, a la que llamarían “la cueva de los mil Buddhas”, resguardaba 40 mil libros, rollos y manuscritos. De esta manera, envueltos en papel y seda, se protegieron perfectamente en tiempos de guerra y pudieron ser preservados para el futuro.

En 1907, el arqueólogo húngaro-británico Marc Aurel Stein se encontraba en medio de una expedición en la región; luego de escuchar algunos rumores sobre la biblioteca oculta decidió ir a probar suerte y descubrir por sí mismo el lugar. Después de sobornar al abad del grupo monástico encargado de resguardar el sitio, robó miles de documentos, incluyendo el “Sutra del Diamante”.

Un 11 de mayo (de acuerdo con nuestro calendario) del año 868 a. C., un hombre llamado Wang Jie encargó la impresión de una traducción del sánscrito al chino de un texto budista sagrado a lo largo de un pergamino. El rollo está impreso en siete secciones con un boque por cada una, luego fueron unidas hasta completar una longitud de 5m.

En una de las esquinas del documento se lee leyenda: “Hecho reverencialmente para distribución gratuita universal por Wang Jie en representación de sus dos padres”. Según la tradición budista, se sabe que copiar y diseminar la palabra del Buddha era una forma inmejorable de ganar consideración dentro de la cultura china. Esta es una de las razones por las que la impresión evolucionó rápidamente en China.

Sutra es el nombre en sánscrito para “enseñanza o sabiduría religiosa” y suele ser la palabra empleada para referirse a una enseñanza del Buddha. Se dice que él mismo le dio el nombre a esta enseñanza porque “cortaría como un diamante a través de las ilusiones hechas de palabras e iluminaría lo que es real y permanente”.

El libro pertenece a la tradición del budismo mahayana que, a diferencia de otras escuelas, cree que cualquiera puede alcanzar la iluminación, viva o no una vida monástica. Esta corriente se diseminó desde la India hacia China a través de la ruta de la seda.

Este texto, de tan sólo 6 mil palabras es el libro impreso más antiguo del que se tenga conocimiento. Hoy este antiguo escrito se encuentra resguardado en la British Library y forma parte del impresionante Proyecto Dunhuang. Puedes consultarlo en línea aquí.

Aquí un extracto famoso, traducido del chino al inglés por Bill Porter:

 

Así, puedes ver la fugacidad del mundo

una estrella al amanecer, una burbuja en un riachuelo

un destello luminoso sobre una nube de verano,

linterna que parpadea, un fantasma, un sueño.

 

 

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En el tiempo que dedicas a Facebook en 1 año, podrías haber leído 200 libros

Libros

Por: pijamasurf - 03/14/2017

En promedio una persona llega a pasar 608 horas al año en distintas redes sociales, tiempo más que suficiente para leer una buena cantidad de libros

Hasta la fecha, los libros tienen un prestigio propio, una suma de cualidades que les otorga cierta aura de singularidad frente a otros medios de conocimiento. Los libros condensan experiencias de vida que sólo son accesibles bajo ese formato y que sólo al leer podemos aprovecharlas. Esa, en buena medida, es la razón decisiva y auténtica para leer: porque en los libros encontramos una posibilidad de desarrollo que no se encuentra en ningún otro lugar. Desde esa perspectiva, todas las recomendaciones que se hacen para leer más tienen sentido, si bien en muchas ocasiones se olvida hacer explícita dicha ventaja.

Con todo, no menos cierto es que en la forma de vida contemporánea parece que cada vez hay menos tiempo para leer libros. Y no porque no leamos, pues en realidad leemos continuamente (mensajes, artículos web, etc.), sino simplemente porque la lectura de libros requiere de otras prácticas: cierto grado de paciencia, una forma más pausada y paciente de experimentar el tiempo, cierta sensibilidad y otros rasgos que no tenemos del todo cultivados en nuestra época.

En este sentido, recuperamos ahora un sencillo cálculo realizado recientemente en el sitio Quartz a propósito del tiempo que se dedica en promedio a las redes sociales y si este mismo podría ser empleado en leer.

En sus números, una persona lee entre 200 y 400 palabras por minuto y, por otro lado, un libro de lo que en el mercado anglosajón se conoce como de “no ficción” (ensayos, estudios, biografías, etc.), tiene aproximadamente 50 mil palabras. A partir de esto se tiene que:

200 libros x 50 mil palabras = 10 millones de palabras

10 millones de palabras / 400 palabras por minuto = 25 mil minutos

25 mil minutos / 60 = 417 horas

417 horas en un año para leer 200 libros

Ahora bien, como dice Charles Chu, este número parece no decir mucho. 417 horas en un año parece un período asequible, para nada extraordinario, pero al mismo tiempo un tanto vacío o insignificante.

No así, sin embargo, cuando se le compara con un par de elocuentes datos: el estadounidense promedio pasa 608 horas al año en redes sociales y mil 642 horas por año viendo televisión. Esto es, 2 mil 250 horas o, dicho de otro modo, aproximadamente el mismo tiempo que se podría emplear en leer más de mil libros. Aunque puede ser un poco un tanto neurótico, tú puedes hacer tu cálculo personal: haz un cálculo aproximado de cuánto de tu día empleas en Facebook, Instagram, Twitter, YouTube e incluso WhatssApp.

El asunto, claro, no termina aquí, pues una cosa es saber que se tiene tiempo para hacer algo y otra muy distinta hacerlo.

¿Quieres leer más? Lo más sencillo que podemos decirte es que comiences a hacerlo y ya. Si no tienes el hábito, puedes comenzar con libros sencillos –novelas policíacas, cuentos de terror, ensayos sobre un tema que te apasione– y, anímicamente, no desesperarte. Como todo ejercicio, la constancia es la clave. Y si ya has sido lector y sólo por desidia o negligencia pasas más tiempo en Facebook que leyendo un libro, lo único que podemos decirte es que quizá podrías tomar conciencia de ello para retomar una práctica mucho más provechosa para tu vida.

Después de todo, obras como Crimen y castigo, los cuentos de Borges, la poesía de Wisława Szymborska o El banquete no se encuentran en un post de Facebook.

 

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